Nueva fecha para la que será una reunión determinante entre CaixaBank y Bankia. Los consejos de administración de ambas entidades tenían previsto encontrarse el pasado domingo para abordar la fusión, pero decidieron retrasarlo.

La fase de intercambio de información se está haciendo cuesta arriba, hay que analizar a fondo los números de cada entidad y se han encontrado ciertas divergencias sobre la ecuación de canje. Si ya de por si, este último factor es un asunto delicado de acordar, en una operación de consolidación de estas características lo es más.

Sobre todo porque en esta ocasión tiene un interés adicional, ya que Criteria no debería bajar del umbral del 30% en el accionariado del grupo resultante para no perder ventajas fiscales ni recursos. Será este jueves, 17 de septiembre, cuando se maticen estos datos tras haber puesto sobre la mesa todos los datos extraídos de la ‘due diligence’ (auditoría legal).

MESES DE REUNIONES

El inicio de las negociaciones arrancó de forma discreta antes de verano, tras ser autorizado por ambos consejos, que para su asesoramiento contrataron a bancos de inversión (Morgan Stanley en el caso de CaixaBank y Rotschild en el de Bankia), consultoras (Deloitte y EY, respectivamente) y asesores legales (Uría Menéndez y Garrigues, respectivamente).

La reunión de mañana dará el pistoletazo de salida a una operación que creará un grupo con activos por importe de 650.000 millones de euros, unas 6.600 sucursales (4.400 la entidad de origen catalán y más de 2.200 la entidad nacionalizada) y una plantilla conjunta superior a los 51.000 empleados (casi 35.600 CaixaBank y unos 16.000 Bankia), lo que propiciaría significativas sinergias.

Sobre la mesa hay infinidad de cuestiones. Algunas más materiales como el nombre de la entidad resultante, el logo, la sede… otras de mayor dificultad como quién dirigirá este gigante, la composición del consejo o la ecuación de canje. La parte más sensible se la llevan los empleados, porque si o si, tiene que haber despidos. Tal y como explicamos en MERCA2, aquí las prejubilaciones van a jugar un papel clave, pues cerca de 8.300 trabajadores tienen más de 50 años y podrían acceder a un retiro anticipado.

Luego están los clientes, los 15,4 millones del Grupo CaixaBank (13,6 solo en España) y otros 7,3 de Bankia. Todos, rodeados de dudas que de momento no tienen respuesta. Preocupa qué va a pasar con su número de cuenta, con las nóminas, la hipoteca, los ahorros, los seguros… Sobre todo, si las condiciones de todos estos productos financieros van a cambiar.

Este jueves se adelantarán algunas respuestas, sin embargo, debe haber una nueva reunión de los consejos de administración en juntas extraordinarias de accionistas. Y esta convocatoria debe hacerse al menos con un mes de antelación, por lo que en el mejor de los casos los accionistas darían su visto bueno a la operación a finales de octubre. Las entidades quieren acelerar los trámites al máximo para tener cerrada la operación antes de finales de año o en el primer trimestre de 2021.