Bankia
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia

Las cajas de ahorro están con la soga al cuello, este lunes también lo estaba la banca. Ambos necesitan una prórroga porque este martes 30 de junio vence la ultraactividad del convenio colectivo sectorial y quieren más tiempo para seguir negociando. De lo contrario, se abriría un escenario de conflicto en el sector sin precedentes.

El interés de todas las entidades es mejorar el convenio 2015-2018, este acabó el 31 de diciembre de 2018 y se tendría que haber negociado el año pasado, pero ha habido retrasos porque en 2019 las patronales y los sindicatos tuvieron otra negociación en paralelo, la del registro de la jornada laboral a raíz de la nueva regulación.

El convenio colectivo sectorial afecta a las cuatro ramas, las entidades de crédito, las cooperativas de crédito, la banca y las cajas de ahorro. Los dos primeros llegaron a un acuerdo en febrero y consiguieron ampliar el plazo de negociación hasta el 31 de diciembre, pero los dos últimos se atascaron en el inicio de la pandemia.

EL CONVENIO ESTÁ MUY VERDE

El covid-19 ha paralizado las negociaciones de la banca y las cajas de ahorro casi 4 meses y por ello los representantes de los trabajadores insisten en que se amplíe el plazo. Además, las patronales han llevado al extremo los plazos.

Tanto es así, que no ha sido hasta este lunes cuando la AEB, junto a representantes del Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell o Bankinter y los sindicatos, han llegado a un acuerdo a última hora de la tarde para ampliar el plazo de la banca hasta el 31 de octubre. En la misma línea, la CECA con representantes de Caixabank, Bankia, Liberbank o Unicaja, y los sindicatos, tienen que reunirse en la tarde del martes, es decir, el último día de plazo, para hacer lo propio con las cajas de ahorro.

“Que mínimo que lo prorroguen” destaca Nuria Lobo, secretaria de Acción Sindical del Sector Financiero de CCOO, presente en esta mesa de negociación. “Después de no poder negociar por la pandemia, decidieron reabrir la negociación de manera telemática en junio, pero no pueden pretender cerrar en un mes un convenio que aún está muy verde”.

LA PARTICULARIDAD DEL CONVENIO

La particularidad de estos convenios colectivos sectoriales es que son temporales, los de los establecimientos financieros de crédito son de dos años y los del resto, de cuatro. Pero esto no ha sido siempre así, todo cambió hace ocho años.

La reforma laboral de 2012 eliminó la ultraactividad, de manera que cuando el convenio expira hay que pactar de cero. De ahí la importancia de las prórrogas, se necesitan para que no se pierda vigencia hasta que haya un nuevo acuerdo.

Antes el convenio colectivo sectorial seguía automáticamente en vigor y con la reforma, o se negocia de nuevo o se pueden perder todas las mejoras que había en el anterior. De ahí la importancia de tener más tiempo para modificar y mejorar el nuevo convenio.

Hace ocho años los sindicatos tenían “la sartén por el mango”, pero desde entonces, la patronal es la que manda y puede poner contra las cuerdas a los sindicatos. Por ello ha costado “y mucho” sacar adelante los dos últimos convenios. Aunque no ha habido perdidas notables, tampoco ha habido avances.

El peor escenario posible es que este martes las cajas no consigan una ampliación del plazo. Una situación que ni se imaginan, pues el sector y sus plantillas ha sido considerado servicio esencial durante el estado de alarma y ahora “la mejor forma de reconocimiento a tanto riesgo y esfuerzo es consolidar las condiciones laborales”.

Si no les concedieran un nuevo plazo para seguir negociando se quedarían sin el amparo de este convenio y cada trabajador tendría que pactar sus condiciones laborales con la entidad que trabaja. Y esto, sería “un peligro”.

LAS MEJORAS

Cada subsector tiene su propio convenio colectivo sectorial y de ellos emanan luego negociaciones que mejoran las condiciones de los trabajadores, pero eso lo negocian ellos con sus empresas. Solo Kutxabank se rige por otras normas.

Aunque cada entidad tiene sus particularidades, hay demandas comunes. Las novedades ahora son el teletrabajo, la transformación digital y la formación. La misión de CCOO es defender la empleabilidad de las plantillas pese a que se avance en digitalización. Un caso claro está en las oficinas y los ajustes de personal.

“Se van a cerrar muchas oficinas y va a suponer una gran pérdida de empleo porque va a sobrar gente”, añade Lobo. Hasta ahora las salidas han sido voluntarias, con muchas prejubilaciones pero no han sido conflictivas. Sin embargo, nadie dice que de ahora en adelante no ocurra lo contrario.

Luego están aquellos puntos del convenio donde las patronales insisten mucho para que se eliminen o modifiquen, “sobre todo los costes salariales”. Esto “no es nuevo”, se trata de los trienos, los beneficios sociales, los pluses o las ayudas. “Nos plantean recortes económicos por todos lados”.

Asimismo, la de CCOO insiste en la importancia de los planes de formación de las plantillas, porque reciben desde Europa nuevas directrices que implican formaciones intensas y esto debe ser objeto de regulación. Además de los temas de igualdad y conciliación.

Aún hay muchos temas por cerrar, pero este martes la prioridad es que las cajas de ahorro, entre las que se encuentran las cotizadas del Ibex 35, CaixaBank y Bankia, ganen tiempo.

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