Cabify

En el contexto de una pelea, uno sabe cómo entra, pero nunca puede predecir cómo saldrá. Bajo esta premisa, Cabify mantiene su firmeza contra Podemos debido a las acusaciones que realizó la formación morada en una de las pasadas manifestaciones del taxi.

Esta pelea la empezaron diversos miembros de Podemos cuando hace un año arremetieron contra Cabify en el marco de una huelga del sector del taxi. Acusaciones de explotación a los trabajadores, supuestas manipulaciones fiscales para evadir impuestos y un largo etcétera de tópicos, fue el arma arrojadiza de Irene Montero y Juan Carlos Monedero, entre otros, para escenificar su apoyo a los taxistas.

Pero Cabify dijo basta. El resultado final ha dado con los huesos de ambos en el Juzgado de Plaza Castilla para tener un acto de conciliación. La compañía de alquiler de vehículos con conductor exige a los morados que se retracten de sus palabras. De lo contrario, tomarán medidas legales contra Podemos. Aunque la compañía no ha precisado todavía cuál y en qué forma se dispondrá la demanda.

Alsa

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Así lo ha aclarado el responsable de Cabify para Europa, Mariano Silveyra, en un encuentro con la prensa horas antes de que se desate la tormenta. Y es que desde la compañía asumen que los dirigentes de Podemos se van a reafirmar en sus palabras y todo tendrá que solucionarse por la vía legal.

CABIFY MIDE EL RIESGO

“No nos gusta esta situación”. Silveyra ha sido muy tajante a la pregunta de MERCA2 sobre si han medido los riesgos de un enfrentamiento cara a cara con Podemos debido a su gran capacidad de generar ruido mediático en la sociedad.

Asegura que a Cabify no le gusta la política, sobre todo porque peleas así les consume recursos económicos que podrían destinar para otras cuestiones. Además, lo que Silveyra quiere dejar muy claro es que todo esto no se trata de una campaña de marketing. Ellos son conscientes de que el enfrentamiento contra Podemos, pese a los aspectos negativos, también pone sobre la mesa su discurso sobre la batalla abierta frente al taxi, su reivindicación de que la liberalización del sector debe ser progresiva, las polémicas con las recompras de licencias VTC, etc.,…

Desde Cabify confiesan que ha habido muchas dudas a la hora de enfrentarse legalmente con Podemos, pero estiman que no tenían otra alternativas debido a las duras acusaciones de los dirigentes morados. También por propia supervivencia.

Silveyra ha recordado que si prosperan en todas las ciudades acciones como las que quiere llevar a cabo Ada Colau en Barcelona, respecto a cumplir a rajatabla el 1/30 de taxis frente a licencias VTC, supondría de factor la desaparición de su compañía. Por eso toma esta cruzada contra Podemos como su toma de posición ante los frentes legales que puede tener abiertos en toda España.