Griezmann se destaca pero todavía sigue sin sorprender.

Antoine Griezmann es considerado uno de los mejores 9 del balompié mundial. Para llegar a la élite de este deporte hay que demostrarlo en la cancha, y vaya que 90 minutos son más que suficientes para determinar si un jugador merece o no recibir los máximos honores. El fútbol da muchas vueltas, a veces se está en la cima, en otras oportunidades quizás no ves luz. Para nadie es un secreto que la competitividad es tal, que sólo los guerreros que lleven en su sangre la pasión y la entrega por esta disciplina, pueden ser los que lideran la lista de los súper blindados.

Desde su infancia, Griezmann tenía esa inclinación por el balón, esto lo llevó a formar parte de un equipo local en la comunidad que lo vio nacer, Mácon, en Francia. Su paso por las academias y clínicas deportivas no fueron las mejores, porque al tener una complexión física débil, casi que ni se interesaban en él. Con tan sólo 13 años de edad, y siendo todavía un chico con un futuro por explotar recibió la invitación de la Real Sociedad.

Todo esto se dio gracias a un ojeador que lo observó jugando en un torneo en París. La trayectoria de este delantero se remonta al año 2009. Con el mismo club que le brindó la oportunidad de brillar en su juventud, dio cátedra de un buen fútbol con Atlético de Madrid por 5 años, hasta verlo hoy en día como una de la figuras que tiene el FC Barcelona.

Estamos en presencia de uno de los jugadores de primer nivel, posee la impresionante particularidad de adaptarse a diferentes ubicaciones. De hecho, su estilo de juego, y el ritmo tan arrollador no se doblegan ante nadie. Te presentamos las claves más destacadas de esta estrella.

Griezmann se impone en LaLiga

Griezmann se impone en la LaLiga

LaLiga es una de las competiciones más difíciles en cuanto a torneos de clubes se refiere. Cada una de las oncenas se ven en la necesitad de fichar a los mejores jugadores que haya en el mercado. No importa costo, ni quien lo tenga en su plantilla. Las negociaciones son a todo dar y buscan por doquier la manera de llevarse a ese jugador al que se le monte el ojo. Griezmann llegó al Barcelona para dar clases en este deporte que siempre está dentro de los favoritos de los hinchas.

Su calidad no se puede poner en duda, además, ese poder de desborde asociativo, al igual que su juego perfecto en las líneas, lo convierte en un enemigo directo de los demás clubes, porque cada vez que este hombre salta a la cancha va con hambre de goles. Marcar la diferencia en el fútbol no es una tarea sencilla, hay muchos talentos emergentes, y otros consagrados que siguen demostrando su nivel de juego que en el balompié es lo que cuenta.

En los 90 minutos de juego se tiene que dar lo mejor, porque ante una mínima pifia se pierde el encanto. Aunque parezca cruel, los fanáticos están acostumbrados a ver a sus estrellas brillar, y por eso pagan una butaca en los estados más imponentes de España. Por excelencia, hay muchas cosas que aporta el juego de Griezmann, sobre todo con la pulga Messi, y ese juego que buscan los culés de perfeccionar en las prácticas. Ambos están muy adaptados y confiados en seguir ofreciendo esas variantes que los hacen únicos en el club.