Dos meses antes de las elecciones generales de 2015 el Consejo de Ministros adjudicó seis canales TDT a operadores que venían actuando en este negocio como Mediaset, Atresmedia, Real Madrid TV o 13 TV, y a otros dos grupos que se estrenaban con una televisión estatal: una filial de Secuoya, que “ha obtenido contratos millonarios de las televisiones autonómicas gestionadas por el PP” (El País dixit), y a una empresa de Blas Herrero, controvertido empresario al que en múltiples ocasiones se le ha relacionado con el sector político.

Es una pena que dos años después los citados cuatro nuevos operadores “independientes” sumen alrededor de un 4% de share. Es evidente que estas audiencias residuales redundan en un pésimo negocio que algunos intentan sortear a golpe de Decreto Ley. Ésta parece ser la intención de la Asociación Española de Televisiones Digitales Terrestres, que ha nacido bajo el liderazgo activo de Blas Herrero. El empresario está apoyado con más dudas que entusiasmo por Trece, TEN, Real Madrid TV, Unidad Editorial y VocentoLa intención de este lobby catódico es que el Gobierno evite a golpe de Decreto Ley algunas medidas comerciales de Atresmedia o Mediaset como las “extra primas” o la pauta única autoridad por la propia CNMC con multitud de restricciones (y soñada por Blas Herrero y compañía para las nuevas TDT como DKiss o TEN).

Estas dos medidas ni siquiera lograrían que cuadrasen las cuentas de canales minoritarios como TEN o DKiss, que pretenden imponer a Cellnex que las televisiones paguen un canon mínimo más un variable por audiencia. Es decir, Blas Herrero ha entrado en un sector consolidado y pretende pagar menos de alquiler en su “boutique” sita en la Milla de oro. Simplemente porque no vende y el coste de emisión (5 millones de euros anuales) es inasumible para él. Y podríamos preguntarnos, ¿por qué no vende DKiss? Según denunció PR Noticias, el canal está arrendado a Discovery, por lo cual Herrero no era un operador sino un simple “casero” que habría facilitado el canal con target femenino que buscaba la major americana, operación con la que Radio Blanca habría sorteado las restricciones del Gobierno. ¿Pequeña e independiente un gigante como Discovery? Éso parece.

Discovery, que gestiona DMAX, niega que sea el operador en las sombra DKiss y explica que es un simple “productor preferente” del canal. Pero, ¿cuántos empleos crea la cadena o cuánto invierte esta señal en la industria audiovisual? Con una vistazo sobre su parrilla se evidencia que este nuevo canal, que ni siquiera llega a un punto de share, cuenta con escasa producción propia porque nutre a base de espacios americanos que también se emiten en Real Time, canal dedicado al género femenino a nivel internacional de…Discovery.

Fuentes del sector destacan a Merca2 que “mientras los dos grandes operadores invierten 700 millones de euros en su programación y crean miles de puestos de trabajo directos e indirectos, los nuevos operadores solo invierten 10 millones al año y han contratado a Gallardón para que se pasee por las televisiones. Pero muchos de ellos se han dado cuenta que Mediaset y Atresmedia cumplen las directivas europeas de concentración audiovisual”.

Y añaden: “Es una pena que los pequeños operadores sean simples arrendadores de las majors, porque no devuelven una licencia estatal por la que tienen unos beneficios que podrían redundar en las arcas del Estado. Además, dan espacio a unas multinacionales que simplemente doblan los productos de su matriz. Así es difícil que compitan con cadenas que llevan más de 25 años operando. Porque algunos quieren acumular beneficios en el primer año y Telecinco y Antena 3 tuvieron que esperar más de un lustro para hacerlo”.