El presidente de CaixaBank, Jordi Gual.
El presidente de CaixaBank, Jordi Gual.

Las grandes multinacionales tecnológicas, conocidas como BigTech (Google, Amazon, Facebook y Apple) desbancan a las fintech y se posicionan como los nuevos competidores en el sector financiero. La principal amenaza es su gran capacidad, tamaño y sobre todo, su enorme red de clientes de los que obtienen mucha información, en concreto: datos.

Y esto enfada a los bancos. En el estudio “La banca ante las BigTech” elaborado por KPMG y Funcas, Caixabank acusa a estos gigantes tecnológicos de aprovecharse de una regulación, que actualmente juega a su favor. Por una parte, la entidad critica que las BigTech puedan acceder a los datos de las entidades financieras de forma automática y gratuita (gracias a la PSD2) y no a la inversa.

Y por otra, señala que los bancos están sujetos a una regulación y supervisión estricta, mientras que las tecnológicas no y acceden con más flexibilidad y menores costes al sector financiero. “Esto fomenta su entrada” y puede hacer que actúen con menos costes y “ventaja competitiva”.

De momento, las empresas que han empezado a mostrar su presencia en el sector financiero solo se han centrado en el mundo de los pagos. Pero, el crédito (por parte delas BigTech) se ha expandido con más fuerza a aquellas jurisdicciones con regulación financiera más laxa. Por ello, el objetivo de los reguladores debe ser “cerrar las diferencias regulatorias ente ambas”.

La entidad catalana, destaca entonces la importancia de la confianza. En su opinión los consumidores confían más en su banco principal que en las BigTech para prestar servicios de manera satisfactoria.

Pero los datos muestran que la tendencia cambia y más rápido de lo que les gustaría. Por ello el 80% de los encuestados se define como fiel a su entidad, pero un 40% dice que acabaría accediendo a productos de las BigTech.

BANKIA VE UNA “CLARA DESIGUALDAD”

Bankia también hace referencia en el estudio a las desventajas de la banca con respecto a estos players tecnológicos. “El regulador parece más interesado en favorecer la competencia en esta primera frase”.

Y entienden que serán “jugadores fuertes y competidores destacados”. Especialmente en los medios de pagos donde ya se han posicionado Apple, Google o Samsung. Pero en su opinión la defensa y protección de la privacidad (donde ellos son fuertes) sigue siendo un punto “diferencialmente fuerte” en la relación del cliente con los bancos.

Respecto a la nueva normativa PSD2, aunque la ven como una oportunidad para el sector, creen que permite a estos nuevos actores acceder a “demasiada” información de los clientes bancarios. Pero confían en que la regulación “impida a las BigTech ofrecer más productos financieros”.

Y entre tanto, Bankia ha decidido unirse a sus enemigos mediante acuerdos de colaboración en materia de pagos y facilitar así al cliente “su elección”.

ESTO ACABA DE EMPEZAR

Durante la presentación del estudio, Carlos Ocaña, director general de Funcas explicaba que a consecuencia de la tecnología se están produciendo unos cambios “importantísimos” en el mundo financiero. Unos cambios que “también cambian.” De hecho, hace tres años se hablaba de las fintech, cómo iban a competir con la banca y la amenaza que suponía.

Y ahora “son socios o algunas entidades las han absorbido”. De manera que no se habla de ellas aunque seguirán estando ahí. El foco está ahora en las BigTech “que vuelven a ser cambiantes”. Ocaña destacaba que con tantos cambios, en tan pocos años “no estamos al final de la historia sino más bien al principio”.

MÁS GLOBAL QUE UN BANCO

Desde KPMG, Ramón Cañete, añadía otro inconveniente. En España están localizadas las fintech e insurtech, pero con las BigTech el problema es que “son más globales que los propios bancos”. Y por su tamaño y capacidad de liquidez pueden comprar “cualquier banco”. Ya que están viendo que hay activos financieros “que tienen valor y crean sinergias”.

Además, prestan atención a los servicios de pago y crédito, por lo que “no quiere decir que no evolucionen a otros productos financieros”.  Cañete apuntaba a la “larga lista” de licencias que las BigTech ya han pedido para poder operar y que “aún no están usando, pero ocurrirá.”

Mientras hablaba de que hace 25 años la banca era el sector “que más datos tenía” pero esto “se ha dado la vuelta y se ha acelerado de manera brutal”.

Mientras que Francisco Uría, defendía que las BigTech no tienen interés en tener depósitos, “en ser bancos”. Pero hay otras áreas donde tienen interés como los pagos, además de algunos nichos de financiación.

A su vez, señalaba que los bancos son buenos competidores “por la regulación pero si se convierten en un banco, ya no lo serán”. Si bien, el no tengan apetito hoy no quiere decir que mañana no les entre hambre.

LAS BIGTECH TIENEN LAS DE GANAR

En palabras de Santiago Carbó, director de Estudios Financieros de Funcas, si no se aclara el tema de los datos “las BigTech tienen las de ganar”. De hecho, se mostraba sorprendido sobre cómo las BigTech no habían empezado antes en este negocio.

“Les va a costar generar modelos de negocios que puedan monetizar” subrayaba. Ellos tienen datos sobre el comportamiento personal (por ejemplo, los restaurantes a los que vamos) y pueden hacer perfiles de riesgo, pero “hay otros datos que no tienen: como si pagas la hipoteca”. Por ello, Carbó se mostraba tranquilo. Si las BigTech quieren hacer banca “tiene que ser con regulación”.