General Mills

General Mills obtuvo un beneficio neto de 1.753 millones de dólares (1.542 millones de euros) en su último año fiscal, que concluyó en mayo de este mismo año. La cifra, pese a ser positiva, supone un descenso del 17,8% en comparación con el anterior ejercicio. No obstante, la compañía estadounidense de alimentación confía ir a más en 2020.

El cambio en el resultado neto se debe al impacto de los atípicos financieros. Las ganancias obtenidas de las empresas participadas por General Mills descendieron un 2,5%, hasta 2.082 millones de dólares (1.832 millones de euros). Además, durante el ejercicio anterior la firma pagó en impuestos 57 millones de dólares (50 millones de euros) debido a la reforma fiscal impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump. Durante este ejercicio, con la situación normalizada, el gasto contabilizado en impuestos fue de 368 millones de dólares (324 millones de euros).

ESPERANZAS EN 2020

“Queremos mejorar nuestro rendimiento otra vez en el año fiscal 2020 y tenemos planes en marcha para acelerar el crecimiento de las ventas orgánicas al mismo tiempo que mantenemos nuestros fuertes márgenes y nuestra disciplina con el efectivo”, ha subrayado el presidente y consejero delegado de la compañía, Jeff Harmening.

La facturación en los 12 meses fiscales de la empresa dueña de marcas como ‘Gigante Verde’, ‘Old El Paso’ o los helados ‘Häagen-Dazs’ se elevó un 7,2%, hasta los 16.865 millones de dólares (14.842 millones de euros). El alza en los ingresos se debió a que durante este ejercicio General Mills completó la compra de Blue Buffalo, una empresa de alimentación para mascotas, entrando en ese segmento de negocio e impulsando su facturación en 1.431 millones de dólares (1.259 millones de euros).

De esta forma, el beneficio neto atribuido de la empresa en su cuarto trimestre fiscal avanzó un 60,9%, hasta 570 millones de dólares (502 millones de euros), tras aumentar sus ingresos en un 7%, hasta 4.162 millones de dólares (3.662 millones de euros).