25.000 millones de euros. Es la gran cifra que Oxfam Intermon ha calculado que los bancos europeos ganan a través de los paraísos fiscales. ¿El país favorito? Suiza, en donde hasta 17 entidades financieras tienen allí sucursales para ofrecer negocio a sus clientes. Entre ellas, encontramos a las principales marcas del Viejo Continente: HSBC, Barclays, BNP, Santander, BBVA o Deutsche Bank, por citar algunos ejemplos.

A continuación aparecen otros dos Estados europeos: Luxemburgo e Irlanda, en donde tienen sede 16 de los bancos que la ONG ha estudiado. La cosa no queda aquí, porque -por ejemplo- encontramos con que de los 32 Estados que se han estudiado; seis son miembros de la Unión Europea. A los ya citados hay que añadirles Austria, Bélgica, Gibraltar, y Países Bajos. Así que esto nos debería hacer reflexionar sobre la necesidad de que Europa comience -con carácter de urgencia- a pensar en la armonización fiscal para evitar la competencia que existe actualmente entre regiones. ¿Se atreverá algún día la Unión Europea a hacerlo? Parece complicado, aunque algunos pasos ya se han dado.

Las grandes entidades europeas tienen compromiso de reducir su presencia en paraísos fiscales, según la lista de la OCDE

En este análisis de Intermón tenemos a los grandes bancos europeos. Entre ellos el Banco Santander y el BBVA. En el caso de la entidad que preside Ana Botín, 1.034 trabajadores se encontraban en 2015 en paraísos fiscales, logrando un beneficio antes de impuestos de 163 millones de euros. No está mal el rendimiento que tuvo el banco en la Islas Caimán, en donde sin ningún empleado, logró 8 millones de euros.

La entidad de Francisco González, por su parte, tiene en paraísos fiscales 1.898 empleados, que logran un beneficio antes de impuestos de 18 millones de euros. Unas cifras que quedan muy lejos de las de su inmediato competidor. En su caso tiene sucursales en Bélgica, Hong Kong, Irlanda, Luxemburgo, Suiza, pero también en otros como Chipre, Malta, Curaçao o Singapur.

Suiza y la Isla de Jersey se llevan la palma como principales centros de operaciones

Cabe decir, llegados a este punto, que la lista que Oxfam Intermon de Paraísos Fiscales es completamente diferente a la que tiene la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En ella se puede comprobar cómo el número de países considerado como paraíso fiscal es diferente, lo que reduce sensiblemente los números obtenidos en este tipo de Estados. Por ejemplo, la ONG sí computa países como Irlanda o Luxemburgo (que tienen grandes ventajas fiscales), mientras que la lista de la OCDE se ciñe a lo que es su definición de paraíso fiscal, lo que reduce sensiblemente las cifras.

De hecho, si nos regimos por ella, nos encontramos con que la reina de las sucursales off shore es la Isla de Jersey. Esta pequeña isla de poco más de 100.000 habitantes, tiene en su haber 11 bancos europeos; con algo más de un millar de trabajadores donde lograron un beneficio de 141 millones de euros antes de impuestos; le siguen -acto seguido- las Islas Caimán, en donde hay una docena de entidades registradas que obtuvieron 190 millones de euros con un total de 30 trabajadores.

Isla de Jersey

El banco que cuenta con un mayor de sucursales en lo que la ONG denomina como paraísos fiscales, es el francés Société Générale, que tiene una veintena de sucursales repartidas por todos los territorios analizados. Le siguen el británico HSBC (19) y Standard Chartered con 17 sucursales. En total, las distintas entidades analizadas tenían en 2015 a 145.000 trabajadores en este tipo de países, que suponen el 7% del total de sus trabajadores.

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