La crisis económica está pasando factura a las empresas del Ibex 35, y la entidad bancaria liderada por Carlos Torres no iba a ser menos, con unas acciones que se han depreciado un 51,67% en lo que va de año. Por el momento, prima la seguridad de sus empleados y no tiene pensado deshacerse de activos para lograr liquidez.

Los efectos de la pandemia del coronavirus y el hundimiento, una vez más, de la lira turca están poniendo al banco bilbaíno contra las cuerdas. Los datos semestrales reflejaron que la diversificación en estos momentos no es la opción más acertada, pero mantiene la calma e intenta ver la parte positiva.

Hace unos meses, antes de que estallara la crisis sanitaria en nuestro país, BBVA continuaba con su estrategia de ampliar oficinas ante la necesidad de adquirir una mayor superficie para alojar a sus empleados. Así, decidió alquilar a la socimi Merlin Properties un edificio de oficinas ubicado en el parque empresarial de Las Tablas en Madrid, cerca de la sede social de la compañía conocida como ‘La Vela’ por su diseño.

Con esta operación, el banco agrupó a los trabajadores que tenía dispersos en otros inmuebles de la ciudad, pero nada hacía presagiar que tan solo unas semanas después todo cambiaría.

Según han explicado a MERCA2 desde la entidad dirigida por Torres, en BBVA siguen extremando las medidas de seguridad ya implantadas para minimizar los riesgos, y eso tiene mucho que ver con distancias interpersonales y espacios de trabajo.

Este distanciamiento es muy relevante, ya sea en los puestos de trabajo o en las zonas comunes, lo cual implica una mayor necesidad de superficie por empleado. Por este motivo, aunque en estos momentos mantienen un porcentaje importante de tiempo de trabajo en remoto, la necesidad de superficie de oficinas sigue siendo la misma.

En este sentido, la apuesta por el teletrabajo no le permite a BBVA prescindir de algunos de sus edificios, más bien al contrario: si decidieran acudir todos los empleados a sus puestos de trabajo presencialmente necesitarían más metros cuadrados de superficie para garantizar la distancia interpersonal con el objetivo de minimizar el riesgo de contagio.

Por este motivo, y lejos de las previsiones de algunos expertos, BBVA opta por mantener todos sus activos inmobiliarios. Pero es cuestión de tiempo, porque si se impone la modalidad del teletrabajo, y se eliminan las normas sanitarias, a la entidad bilbaína le sobraría espacio y podría obtener liquidez.

NEGOCIO INMOBILIARIO DE BBVA

La cartera de activos inmobiliarios de BBVA actualmente es bastante reducida, ya que en octubre de 2018 vendió su negocio. Por lo que la entidad cuenta con un porcentaje pequeño de locales alquilados a terceros.

En cuanto a los contratos de alquiler de locales de antiguas oficinas arrendados a terceros, la gran mayoría siguen vigentes, según informan a este medio desde BBVA.

Por otro lado, ante el decreto de Estado de alarma y la paralización de gran parte de la economía, BBVA facilitó a sus inquilinos la posibilidad de acogerse a las medidas previstas por el Gobierno, así como diferentes opciones de moratoria.