BBVA corre el riesgo de asumir un coste de unos 1.700 millones de euros si decide romper el contrato de arrendamiento de cerca de 700 oficinas con Merlin Properties, ya que la eventual fusión con Banco Sabadell conllevaría el cierre de 1.232 sucursales del grupo combinado.

La entidad financiera presidida por Carlos Torres es, con diferencia, el inquilino más importante de Merlin Properties. Actualmente paga a la socimi unos 79 millones de euros anuales por el alquiler de casi 700 oficinas, mientras que el acuerdo de arrendamiento no vence hasta 2040.

La única forma que tendría BBVA de cerrar las sucursales sería recomprándoselas a Merlin Properties, ya que así lo recoge el acuerdo por el que estas oficinas dejaron de ser propiedad del banco y pasaron a formar parte de la compañía inmobiliaria, según un informe de Barclays al que ha tenido acceso Europa Press.

BBVA tendrá que pagar unos 1.600 millones de euros en rentas durante los próximos años en los que el contrato sigue vigente, por lo que Barclays ve poco probable que Merlin Properties esté dispuesta a vender estos activos por un precio inferior.

“Cancelar el acuerdo saldría caro, estimamos que hasta 1.700 millones de euros según el valor del portfolio, equivalente a 21 veces el alquiler”, ha asegurado la analista especializada en mercado inmobiliario de Barclays Celine Huynh.

En su informe, Barclays estima que los costes de reestructuración derivados de una potencial fusión entre CaixaBank y Bankia ascenderían a 744 millones de euros, que incluyen el cierre de 1.232 sucursales por solapamientos, sobre todo en Cataluña, y el despido de cinco empleados por oficina cerrada o, lo que es lo mismo, la salida de 6.160 trabajadores, el 13% del total.

En cualquier caso, la firma considera que el potencial ahorro de costes es “evidente y comparable” con la operación anunciada entre CaixaBank y Bankia. “Esperamos que el regulador favorezca un acuerdo que resulte en un grupo con unos niveles de solvencia más altos, dada la incertidumbre por el Covid-19, el Brexit y el menor crecimiento económico”, señala el banco británico.

“Vemos una lógica estratégica y una coherencia financiera con que BBVA se comprometa con Banco Sabadell”, señala Barclays, que apunta a un aumento del beneficio por acción de entre el 17% y el 30% en el grupo resultante a partir del segundo año tras la posible operación.

PREVISIBLE VENTA DE TSB

Por otro lado, en caso de que la operación saliera adelante, Barclays da por hecho que TSB, la filial británica de Banco Sabadell, será vendida. “Lo vemos como un candidato potencial para su venta”, indica.

Para el banco de inversión, TSB cuenta con pocas posibilidades de continuar escalando en tamaño y considera que su rentabilidad es limitada.

Recientemente, el consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, dijo que la intención del grupo es completar el plan actualmente en marcha para la filial, el cual se ha acelerado por el escenario de márgenes apretados. Así, una vez se complete y se recupere la senda positiva, habrá tiempo de pensar en su futuro.