BBVA ha actualizado su nueva identidad de marca en casi 1.000 edificios de todo el mundo, entre los que se encuentran las sedes centrales de la entidad en Madrid, Buenos Aires o Ciudad de México, según ha informado este lunes.

El proceso de cambio de marca y logo se extenderá durante los próximos seis a doce meses y en él han sido involucrados los empleados y clientes, a través de más de 4.800 entrevistas la fase de desarrollo.

BBVA tiene más de 8.000 oficinas en todo el mundo, desde sucursales a edificios corporativos, cada una con “innumerables” logos en sus instalaciones que se verán modificados. En el terreno digital, el grupo cuenta con unas 3.000 aplicaciones y plataformas que actúan de punto de contacto entre el banco y los clientes. Todas ellas también verán incorporadas la nueva identidad de marca de manera progresiva.

El banco ha comunicado que “una parte importante” de los cambios será más evidente en los próximos meses y que en el entorno digital su identidad será modificada a mayor ritmo. Recuerda cómo se gestó el nuevo logo.

El responsable global de marketing de BBVA, Rob Brown, ha reconocido que logísticamente es una tarea “enorme” pero que “merece la pena”. “Independientemente del país, BBVA ahora se ve, se siente y suena igual. Eso es muy importante, porque nuestro compromiso es ofrecer los mismos productos y servicios globales a todos nuestros clientes, independientemente de su procedencia”, ha indicado.

El cambio de marca fue anunciado el pasado abril y trata de reforzar el objetivo de BBVA de ofrecer una propuesta de valor única y una experiencia de usuario homogénea que, apalancadas en la tecnología y los datos, permitan ayudar a los a clientes en la gestión de sus finanzas.

La nueva identidad ha sido diseñada especialmente para el creciente entorno digital en el que opera BBVA y refleja los valores del grupo, en particular el de ‘Somos un solo equipo‘, así como su propósito de poner al alcance de todos las oportunidades de la nueva era.

EL NUEVO LOGO DE BBVA

El logo conserva el color y el uso de las mayúsculas, pero introduce una nueva tipografía y un diseño que le otorgan más versatilidad y funcionalidad en plataformas y canales digitales, ha asegurado el banco.

Asimismo, el cambio enfatiza su compromiso de ofrecer a sus clientes productos y servicios globales a través de un único proceso de desarrollo de soluciones que fomenta la colaboración global, priorización de recursos, mejor ‘time to market’ y adaptaciones en cada mercado.

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, explicó a los más de 125.000 del grupo que el primer beneficio del cambio es el de seguir construyendo su transformación digital. “Tenemos que evolucionar desde ser un banco, un proveedor de infraestructura para la gestión del dinero, convertirnos en un asesor financiero digital y global“, señaló.

Por su parte, el presidente del grupo, Carlos Torres Vila, apuntó que lo importante en el mundo digital es la experiencia del cliente, por lo que el banco quiere desarrollar “una mejor propuesta de valor que ayude a las personas y a las empresas en sus necesidades reales, en su vida personal y en sus negocios, para que tomen las mejores decisiones financieras”.