BBVA empleos

BBVA Research ha estimado que la economía española ha crecido un 1,9% en el año 2019, dos décimas menos que lo calculado por el Gobierno. Además, la entidad mantiene en el 1,6% su pronóstico para este año, dos décimas menos, si bien considera que la desaceleración “se detiene”, ya que prevé un avance del 1,9% en 2021 por la leve mejora del entorno internacional.

De cumplirse este escenario, vaticina una creación de 600.000 puestos de trabajo entre 2020 y 2021, y que la tasa de paro baje al 12,5%, si bien el déficit se desvió al 2,4% el año pasado, y seguirá en el 2,2% este año y el 2% el próximo.

Así figura en el informe ‘Situación España’ del servicio de estudios de la entidad, presentado este miércoles por el director de BBVA Research y economista jefe de Grupo BBVA, Jorge Sicilia, y el responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech.

Sicilia ha explicado que la economía creció un 1,9% en 2019, 0,5 puntos porcentuales menos que el ejercicio anterior, por los menores vientos de cola y el aumento de la incertidumbre interna y externa, y ha avanzado que el avance del PIB volverá a ralentizarse este año en tres décimas, hasta el 1,6%.

No obstante, el servicio de estudios calcula que la economía podría ganar “algo de tracción” en 2021, hasta registrar un avance del 1,9%, gracias a un mejor comportamiento del consumo privado, de la inversión y del sector exportador.

Aunque la mayor parte de los componentes de la demanda doméstica crecerán con menos ímpetu que en los últimos años, esta seguirá explicando la mayor parte del avance del PIB, con una contribución de 1,7 puntos porcentuales este año y 2,1 el próximo, mientras que la demanda externa restará una y tres décimas, respectivamente.

“LA DESACELERACIÓN NO VA A MÁS”

“La desaceleración económica no va a más, se detiene, por un impacto limitado de la incertidumbre”, ha asegurado Doménech, quien ha valorado la recuperación del consumo de las familias y la aceleración de la inversión en maquinaria y bienes de equipo.

No obstante, como principales factores determinantes de la evolución económica, Doménech ha citado que se mantenga un clima de negocios, se fomente la inversión y la creación de empleo, dando “prioridad” a las reformas, en línea con las acometidas los últimos años, así como la política monetaria, que espera que mantenga los tipos en niveles bajos.

Como focos de incertidumbre ha citado los aranceles de Estados Unidos, que confía en que “no vayan a más”, aunque habrá que analizar su impacto en sectores estratégicos como el automóvil o aspectos regulatorios en vivienda que dejarán de impactar, al tiempo que se ha referido al Brexit o al turismo, para el que prevé una mejora por la aceleración económica en Europa, si bien cree que se producirá una recuperación de destinos alternativos en el Mediterráneo.

PARO Y DÉFICIT

De cumplirse el escenario previsto de crecimiento, se crearían alrededor de 600.000 puestos de trabajo durante el bienio 2020-2021. En detalle, el empleo equivalente a tiempo completo crecerá un 1,4% este año y se intensificará al 1,7% en 2021, con lo que la tasa de paro bajará del 14,2% del año pasado al 13,5% en el ejercicio actual y al 12,5% el próximo.

Mientras, el IPC registrará una media anual del 1% este año y subirá al 1,5% el próximo, aunque cerrará los ejercicios en el 1,2% y el 1,7%. Frente al aumento de los precios, pronostica una moderación del aumento de la remuneración por asalariado, que pasará del 2,2% al 2% este año, y será del 1,7% el siguiente año.

DÉFICIT DEL 2,4% EN 2019

En cuanto al déficit, estima que el déficit habría cerrado en el 2,4% del PIB en 2019, y que solo se reducirá dos décimas este año, hasta el 2,2%, y permanecerá en el nivel del 2% en 2021. Así, BBVA Research ha lamentado la baja reducción del déficit público, ya que a pesar del crecimiento económico y los bajos tipos de interés, España volvió a incumplir el año pasado su objetivo, marcado en el 1,3% e igualmente alejado de la previsión del 2% del Gobierno, así como este año, al estimar que el desajuste seguirá en el 2,2%, frente al objetivo oficial del 0,5% y las previsiones de entre un 1,1% y un 1,7% del Ejecutivo.

Además, estima que la ratio de deuda pública habría concluido el ejercicio pasado en el 96,8% del PIB, nueve décimas por encima de lo previsto por el Gobierno. Bajará solo tres décimas este año, al 96,5%, y en mayor medida en 2021, hasta el 95,1%. Por ello, considera que la reducción del desequilibrio en las cuentas públicas debería seguir siendo un “objetivo prioritario”, y reducir igualmente el déficit estructural.

PIDE REVISAR EL IMPACTO DE MEDIDAS ANTES DE LEGISLAR

Según BBVA Research, la velocidad futura de la recuperación de la economía española dependerá de las políticas que se implementen durante los próximos meses, ya que la incertidumbre relativa a la política económica se mantiene elevada por la falta de consenso que “parece mantenerse sobre temas clave”.

Además, constata que la jornada de huelga y los episodios de tensión en Cataluña el pasado mes de octubre “parecen haber tenido un impacto negativo sobre la actividad en la economía regional”, aunque inferior a hace dos años.

A la espera de que el nuevo Ejecutivo acometa cambios en el mercado laboral o las pensiones, y antes de avanzar en una reversión de las reformas implementadas en años anteriores, BBVA Research ve conveniente revisar las evaluaciones realizadas sobre los efectos que han tenido las medidas introducidas, con un “análisis detallado de los costes y beneficios” de los cambios impulsados en vivienda o el incremento del Salario Mínimo. En este sentido, pide que se mantengan los aspectos de dichas medidas que han sido “valorados positivamente”.

Entre los retos, ha citado la necesidad de moderar el desempleo y el uso de contratos temporales, el envejecimiento de la población y su repercusión en las pensiones, ya que podrían reducir el ritmo de crecimiento si no se acometen reformas. A su vez, ve preciso un entorno favorable a la inversión, la innovación y el empleo para afrontar la transformación digital y la transición energética, y reducir el déficit público, el desempleo y la desigualdad.