BBVA
Foto: Angel Navarrete/Bloomberg

BBVA es la entidad menos capitalizada entre las grandes de Europa. Además, a una distancia abismal sobre las siguientes en la lista. Así, la firma que preside Carlos Torres presenta un capital de máxima seguridad del 10,8%, el llamado CET 1, mientras que la siguiente en la lista es Credit Agricole y Natixis con un 11,4%. Una situación que no solo impide el pago de dividendos para 2020, sino que complica (y mucho) el del año siguiente, explican fuentes financieras. De hecho, aunque el banco decidiese abonar el de 2021, los analistas estiman que sería el más pequeño del sector en España.

Los planes de retribución al accionista de la banca española parecen meridianamente claros. En principio, los analistas apuestan a que las dos grandes entidades prefieran reforzar capital a distribuir beneficios de cara a 2020. “El consenso no refleja dividendos este año para BBVA y Banco Santander, ya que las firmas utilizarán probablemente sus ganancias generadas para aumentar su ratio de CET1″, señala un informe interno de Bloomberg. Aun así, lo del banco cántabro está todavía en el aire.

A lo que los expertos añaden que “es probable que Banco Sabadell también evite un pago este año”. Por su parte, los analistas creen que Caixabank, sobretodo, junto a Bankia y Bankinter sí podrían pagar dividendos. La entidad catalana será la firma “apunta” a que será la que mayor dividendo distribuya entre sus accionistas con un payout de hasta el 30%. Mientras que los dos restantes proyectan un abono respecto a beneficios que se situaría en torno al 15%, pese a que están entre las más capitalizadas, en especial la presidida por Ignacio Goirigolzarri, del sector en España.

EL BCE TIENE LA ÚLTIMA PALABRA RESPECTO A 2020

Aunque, los analistas ya especulan con el pago o no de dividendos la realidad es que la última palabra la tiene el BCE. El organismo bancario obligó a las entidades europeas a preservar su capital y prohibió las recompras de acciones o los pagos de dividendos. Un impedimento que tiene como fecha límite el 1 de octubre, momento en el que los bancos pueden volver a usar su artillería para reflotar sus maltrechas cotizaciones. Aunque, lo más probable es que Christine Lagarde, la presidenta del mismo, extienda la restricción al menos hasta finales de año.

Una actuación, la de prolongar el alto al fuego, que sería la más previsora. Y no solo porque los deterioros de la economía europea son ahora mayores de lo que se pensaba en marzo, cuando se firmó, sino porque cada vez parece más probable un rebrote en otoño que vuelva a presionar a los mercados. Por lo que, al final la foto que más interesa de cara al futuro es como quedarían los dividendos de 2021, una vez se hallan eliminado las restricciones. En ella, BBVA volvería a salir mal parada.

Así, las estimaciones del consenso de Bloomberg es que todos los bancos pagarían dividendo, aunque con un payout más bajo que años anteriores. El único que repartiría un volumen de beneficios similares a periodos atrás sería Bankia, con un 47%, gracias a su solvente posición de capital. A la firma que preside Goirigolzarri le seguiría Caixabank que ofrecería un 43%, también gracias a sus amplias reservas de dinero. Mientras, que el resto, salvo BBVA, podrían repartir hasta un 40% de las ganancias.

BBVA A LA COLA TAMBIÉN EN 2021

La entidad vasca quedaría descolgada de sus pares con un payout medio del 36%, según los datos de Bloomberg. La razón que ofrecen los analistas no es solo la débil posición de capital que presenta, con una diferencia de hasta 260 puntos básicos, sino que tardará varios años en recuperarse. De hecho, las estimaciones más optimistas reflejan un incremento en este 2020 de 50 puntos básicos, hasta el 11,3% de CET1, todavía por debajo del resto de sus pares.

Aun así, no parece tan evidente que la entidad vasca pueda cumplir con los optimistas pronósticos de los analistas. En primer lugar, BBVA debería poder beneficiarse del acuerdo con Allianz y la venta en Paraguay, pero la propia directiva explicó durante su reunión con analistas en el primer trimestre que no sería tan fácil. De hecho, algunas de las plusvalías podrían retrasarse hasta el año que viene por los “obstáculos regulatorios pendientes”. Además, está a la espera de que se aprueben cambios en ciertas deducciones sobre gastos en software que le permitirían incrementar su CET1 hasta en 46 puntos básicos.

Por último, debería mantener el coste del riesgo para 2020 en el entorno de los 150-180 puntos básicos. Una posición “creíble” para los analistas, pero que aun así refleja un escenario muy negativo para la entidad. De hecho, con los datos actuales hasta marzo BBVA tiene un sobrecoste de 191 puntos básicos, muy por delante de cualquier otra entidad española con Banco Santander (140 pb), Banco Sabadell (91 pb) o Caixabank (87 pb). Aun así, todo está supeditado a que la situación no empeore en los próximos meses, algo que no solo está por ver para España (y Europa) sino también para México o Turquía, sus otros dos grandes mercados. ¿Hay algún plan alternativo?

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