Barclays ha mejorado su previsión de beneficio para BBVA y Sabadell en 2020 y ha recortado la de 2021, tras haber analizado los resultados de ambas entidades correspondientes al tercer trimestre.

En el caso de Sabadell, Barclays espera un beneficio atribuido de 81 millones de euros en 2020, frente a los 29 millones que preveía antes de analizar sus resultados trimestrales, ya que estima que el aumento de los ingresos por negociación de valores compensará los gastos de reestructuración extraordinarios del cuarto trimestre.

Respecto al plan de ajuste de empleo de Sabadell, Barclays estima ahorros de costes anuales de 140 millones de euros, con costes de reestructuración de hasta 282 millones, lo que supone una amortización de unos dos años. Por el momento, no prevé que Sabadell reintroduzca el pago de dividendos.

Para 2021, la previsión se ha rebajado desde un beneficio esperado de 136 millones a uno de 122 millones (-10%), puesto que espera una caída de los ingresos por los tipos más reducidos y los menores ingresos derivados de la venta de la cartera de bonos, mientras que también ha reducido el beneficio atribuido esperado para 2022 en un 3%, hasta los 355 millones de euros.

En cuanto a BBVA, Barclays ha incrementado el beneficio neto atribuible previsto para 2020 hasta 185 millones, frente a las pérdidas de 331 millones de euros estimadas con anterioridad.

Asimismo, ha elevado su previsión de beneficio neto atribuible en 2021 un 15%, hasta 2.184 millones, y ha rebajado un 3% la que tenía para 2022, hasta 2.807 millones de euros.

Barclays prevé que si el BCE elimina el veto al dividendo, BBVA volverá a pagarlos en 2021. Concretamente, estima un dividendo de 0,10 euros por acción para el año fiscal 2021.

Tras actualizar sus previsiones, Barclays ha mantenido su recomendación neutral sobre Sabadell, reduciendo el precio objetivo del banco desde 0,42 euros hasta 0,40 euros, así como su recomendación de sobreponderar BBVA, rebajando el precio objetivo de 3,50 euros hasta 3,40 euros.