Bankia
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. Foto: Bloomberg.

Si hay algo que ha quedado claro durante la presentación, de más de dos horas, del proyecto de fusión de CaixaBank y Bankia, es que la nueva entidad va a ser un gigante en muchos segmentos, pero sobre todo, en bancaseguros. Sin embargo, el negocio del primer banco pesa más que el segundo y esto traerá consecuencias.

El actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, han insistido en varias ocasiones en que la operación de fusión genera “incompatibilidad” en los seguros generales, un asunto que hay que resolver y pasa por poner fin al acuerdo de Bankia con Mapfre. En paralelo, el acuerdo con SegurCaixa Adeslas, donde cuenta con Mutua Madrileña como socio, se terminará ampliando a toda la red.

Gortázar, señalaba que la entidad resultante trae consigo un “solapamiento” de productos y servicios, y el objetivo en esta operación es “ahorrar costes”. El de CaixaBank presumía que en su caso, el peso en seguros de vida y pensiones, les permite diversificar y crear valor. Pero también generar nuevos ingresos y conseguir mejores resultados. El CEO explicaba que cuando se analizaron las sinergias de ingresos en el área de protección, se incluyó la extensión de la alianza con SegurCaixa Adeslas en el área de no vida.

TODAVÍA NO TOCA

Goirigolzarri adelantaba que en un futuro encuentro con Mapfre para analizar las cláusulas de la relación y hablar de indemnización, negociarán la manera de fijar la cuantía. Pero ahora “por motivos obvios” no es el momento, aunque Bankia ya trabaja en ello de manera interna.

También explicaba que su relación con Mapfre hasta ahora, ha sido “magnífica” y que mantendrán relaciones “cercanas” en el futuro. Actualmente, Bankia distribuye en exclusiva los seguros generales de Mapfre en sus oficinas, mientras que CaixaBank distribuye seguros de vida a través de VidaCaixa y productos de no vida a través de SegurCaixa Adeslas, participada al 50,08% por Mutua Madrileña.

Pero los nuevos planes ya contemplan que el negocio asegurador de CaixaBank prevalezca sobre los de Bankia. Precisamente, los analistas de Barclays emitieron hace una semana un informe en el que calculaban que la penalización por romper el acuerdo de bancaseguros entre Mapfre y Bankia oscilaría entre 400 y 600 millones de euros.