Santander

Banco Santander sigue creciendo a pasos agigantados en banca privada. Así, su área de gestión para grandes patrimonios, Santander Private Banking, ha añadido recientemente dos nuevas Sicavs multimillonarias, una de ellas perteneciente a la familia Bofill, a su larga lista de clientes. Con ello, la firma cántabra refrenda su apuesta de valor (re)iniciada e impulsada en 2018 a golpe de fichaje millonario y se reivindica como el principal agente en el mercado español.

La última adquisición del equipo de grandes patrimonios del Santander es la sociedad de inversión de Ricardo Bofill, Kappa Sounion, que hasta ahora estaba administrada por la gestora de fondos de Caixabank, Caixabank Asset Management. El traspaso se ejecutó finalmente el pasado 24 de noviembre, según el Registro Mercantil, después de meses complicados para la Sicav por los vaivenes del mercado de valores. De hecho, uno de los detonantes podría haber sido el fuerte impacto en el patrimonio, con una caída del 8,93%, que sufrió en el segundo trimestre del 2020.

Pese a que se trata de un punto muy concreto, donde prácticamente todo cayó mucho y muy rápido, los problemas venían de atrás. En concreto, muy poca rentabilidad para tanta comisión. Así, la rentabilidad desde el 2015 de Kappa Sounion es prácticamente plana e incluso negativa por encima del 1%, con cifras del tercer trimestre, si se mide desde el 2018. Unos resultados muy poco satisfactorios, más si cabe cuando la familia Bofill ha pagado cerca de 75.000 euros desde entonces por su gestión.

LA FAMILIA BOFILL ATESORA 27 M€ EN SICAVS

Así, el gasto medio que soporta la Sicav asciende al 0,77% en los últimos años. Una cifra qué dado el patrimonio de Kappa, que se mueve en torno a los 17,7 millones de euros, da como resultado un pago anual cercano a los 14.000 euros. Una cantidad que en su gran mayoría está compuesta por dos tipos de comisiones: principalmente la de gestión y, de forma más pequeña, la de custodia. Y sobre la que Santander ha podido hacerle una oferta mejor que haya convencido a la familia Bofill.

De hecho, por la composición de la cartera se puede observar que se trata de una firma de inversión defensiva, esto es que está más centrada en no perder que en ganar. Así, el 67% del patrimonio, unos 12 millones, está invertido en distintos bonos corporativos. La renta variable supone otros tres millones de euros, un 17% del total. Además, las adquisiciones realizadas son de acciones de compañías muy sólidas entre las que destacan (por su peso en la cartera) Berkshire Hathaway, Nestlé o Amazon. Por último, a 30 de septiembre se mantenían otros dos millones en liquidez.

La estructura defensiva de la cartera implica que se trata de una Sicav familar. De hecho, pese a que Ricardo Bofill Levi, que ostenta el cargo de presidente, posee más del 99% de la misma, en ella aparecen otros nombres familiares como: Marta Villalonga, Ricardo Bofill Magiora Vergano o Pablo Gabriel Bofill. Aunque no es la única sociedad que atesora la familia para administrar su patrimonio, ya que mantiene otras sociedades, ya sean de inversión como Alfa Inversiones Bursátiles (con 10 millones y que gestiona BBVA) o empresariales como Bofill Arquitectura.

BANCO SANTANDER SIGUE CRECIENDO EN BANCA PRIVADA

A la adhesión de Kappa el área de banca privada de la entidad cántabra ha añadido recientemente también la Sicav Victrix Inversiones. La firma, antes estaba gestionada por Degroof Petercam, ejecutó su cambio el pasado 23 de noviembre. Cuenta con cerca de 6 millones de euros en patrimonio y entre sus administradores figuran Luis González Sevilla o Ramón Campos García. Una nueva victoria, cada firma millonaria que suma lo es, para el equipo liderado por Pedro Mas Ciordia.

La apuesta de Banco Santander para fortalecer su segmento de banca privada se reactivó en 2018. Para entonces, la entidad decidió funcionar a dos velocidades: por un lado, seguía manteniendo el servicio que ya ofrecía a sus clientes, al que ha ido complementando con mejores servicios digitales. Por otro lado, lanzó una oferta más específica para grandes fortunas al que se bautizó como Private Wealth. Para su crecimiento se conformó un equipo de élite, se fichó varios hombres importantes de Bankinter, liderado por Adela Martín, directora de Banca Privada de Banco Santander.