Banco Santander

Nuevo revés de la justicia a Banco Santander, en este caso en Polonia, que le podría pasar una factura de 70 millones de euros. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó el pasado 3 de octubre que las hipotecas polacas denominadas en francos suizos en años anteriores que posean cláusulas abusivas pueden ser anuladas y, además, obliga a los bancos que la habían firmado a devolver el montante que se ha cobrado demás a los clientes.

La filial de la firma presidida por Ana Botín, Santander Bank Polska, se enfrenta en la actualidad a más de un millar de demandas por un valor total de 240 millones de zloty, que al cambio suponen algo más de 55 millones de euros. Una cantidad, representa el 2,4% de su cartera de préstamos en denominada en francos suizos, que resulta relativamente pequeña. Por ello, los analistas esperan que el número de denuncias aumente a lo largo del segundo semestre “muy por encima de los 71 millones de zloty (algo más de 16 millones de euros)”, apuntan los analistas de Bloomberg.

En total, los analistas apuntan que se pueden poner en peligro unos 70 millones de euros, lo que supone un tercio de las ganancias que reporta Polonia al banco español. El revés judicial llega después de que la firma cántabra redoblase su presencia en el país. Así, a finales de 2017 acordó la compra del negocio poloca de Deutsche Bank por 305 millones de euros. La adquisición incluía la actividad de banca comercial y privada, el segmento de pymes y la unidad de gestión de activos, aunque prefirió dejar fuera (una decisión que ahora, vista la sentencia se ha demostrada acertada) la cartera de hipotecas en divisa extranjera, la banca corporativa y de inversión.

Además, hace exactamente un año el banco extendía su marca Santander a la filial que abandonaba el nombre de Bank Zachodni WBK para convertirse en Santander Bank Polska. La filial polaca de la entidad cántabra es el tercer banco de Polonia, con una cuota de mercado de alrededor del 12%. “La nueva marca le aporta una imagen de modernidad, innovación y fortaleza, a la vez que conserva su carácter y raíces locales. El banco mantendrá la actual estrategia en el país con el objetivo de contribuir al progreso de las personas y las empresas y ser el mejor banco en Polonia“, explicó en su día la entidad.

Con todo lo anterior, tanto la adquisición como la nueva denominación, el Santander buscaba disparar sus beneficios y situarse en un rendimiento del capital del 15% que en los próximos años va a estar lejos de cumplirse. De hecho, un informe de Bloomberg citaba al CEO de PKO (uno de los grandes bancos del país), Zbigniew Jagiello, para explicar que “el rendimiento del sector sobre el patrimonio disminuya a un mínimo récord de menos del 7% en 2019, y los prestamistas enfrentan presión sobre los ingresos de los clientes que buscan pagar algunas de sus tarifas para préstamos de consumo. Esperamos que las ganancias se vean presionadas en 2020-21 por el aumento de las disposiciones legales, ya que los prestatarios buscan cancelar los contratos hipotecarios que no son de zloty”.

Banco Santander mantiene en el país hasta 10.000 millones de euros en hipotecas referenciadas a monedas extranjeras, uno de los más bajos entre el sector. De hecho, solo BNP Paribas presenta un volumen menor, de unos 6.000 millones de euros, mientras que Gtin, Millennium, Mbank y PKO (este último con 24.000 millones) son los más expuestos a las reclamaciones de sus clientes.