Banco Sabadell continúa con su plan de desinversión de activos inmobiliarios y ya ha cerrado la venta de numerosas carteras, e incluso promotoras. Aún mantiene el 20% de Solvia, y la idea es tantear las posibles ofertas y deshacerse de esta participación, pero sin prisas.

La compañía liderada por Jaume Guardiola ha protagonizado varias operaciones inmobiliarias durante el último año y medio, y su gran hito fue cuando a finales del pasado año Sabadell confirmó la venta de las carteras más importantes.

En declaraciones a MERCA2, desde Banco Sabadell aseguran que siguen adelante con su objetivo de reducir su exposición a los activos inmobiliarios, tanto los problemáticos que le fueron adjudicados de anteriores fusiones bancarias, como los activos potentes que atraen a los inversores.

La última operación se conocía este lunes, cuando la entidad ha transmitido el 100% del capital social de su promotora Solvia Desarrollos Inmobiliarios (SDIN) Residencial y un conjunto de activos inmobiliarios, mayoritariamente suelos para promociones urbanísticas, a OCM Redes HoldCo, entidad controlada por fondos gestionados por Oaktree Capital Management.

Esta operación fue anunciada el 5 de agosto de 2019, y ha supuesto el ingreso de 882 millones de euros y 21 millones de plusvalía. En concreto, Solvia Desarrollos Inmobiliarios era el resultado de la transmisión en bloque de una parte del patrimonio de la sociedad Solvia Servicios Inmobiliarios, que ya ha entregado más de 5.000 viviendas en diferentes ciudades españolas.

Tal y como nos explican desde la propia entidad, “esta promotora no incluye activos problemáticos, sino que es una cartera atractiva”, y han sido muchos los interesados que han presentado su oferta.

En este sentido, la entidad hizo previamente un trabajo de selección de activos: “De los activos perjudicados que se atribuyó a la entidad, se separaron los buenos y se creó la promotora con el objetivo de ponerlos en valor y lograr un beneficio con su venta”, añaden.

Pero no es la única desinversión reciente llevada a cabo por la entidad, ya que en julio se conocía que la Comisión Europea dio luz verde a la venta de ocho propiedades a la firma británica Segro y al fondo público de pensiones de Canadá (PSPIB, por sus siglas en inglés). Desde la entidad matizan que se necesitó el visto bueno del organismo europeo porque pertenecían a la cartera de activos problemáticos que se le adjudicaron.

CALIENTA MOTORES CON EL 20% DE SOLVIA

En diciembre de 2018, Banco Sabadell cerró la venta de su filial Solvia Servicios Inmobiliarios al grupo sueco Intrum por 280 millones de euros. Mediante este acuerdo, Intrum se hizo con el 80% de las acciones, que sumarán otros 40 millones en función de la evolución del negocio, según explicó la entidad en una nota a la CNMV.

En ese pack, lo que vendió la entidad fue la plataforma y el equipo de comercialización de viviendas, no los activos inmobiliarios ni la actividad de promoción.

De hecho, con respecto al 20% que aún mantiene en Solvia, desde Sabadell confirman a este medio que, por el momento, “no hay ninguna oportunidad encima de la mesa”. El objetivo de la entidad no es mantener participaciones industriales, y la idea es deshacerse de este porcentaje de Solvia, “pero no será de inmediato”, afirman.

Según fuentes del sector consultadas por este medio, hay más de un interesado en hacerse con esta participación de Solvia, pero prefieren mantenerse cautelosos ante una oleada de fusiones bancarias, así como por una posible depreciación de los activos inmobiliarios por la actual crisis económica derivada de la pandemia del covid-19.

REDUCE LA EXPOSICIÓN

Sabadell goza de una de las carteras de activos tóxicos más bajas de toda la banca española, aproximadamente entre un 7% y un 8%. La idea con estos activos problemáticos es ir tanteando si hay oportunidad de venta, e ir construyendo carteras, con el objetivo de vender estos activos por bloques.

Según los datos de la entidad bancaria, ha registrado una reducción en los últimos doce meses de los activos problemáticos, que a cierre de junio de 2020 muestran un saldo de 7.820 millones de euros: de los que 6.359 millones de euros corresponden a activos dudosos, y 1.460 millones a activos adjudicados.

Este nivel de activos problemáticos (NPAs) supone que la ratio de activos problemáticos netos sobre el total de activos se reduzca, y se sitúe en el 1,6% comparado con el 1,8% del segundo trimestre del año anterior.

En cuanto a la cobertura de activos problemáticos, se sitúa en el 51,8%, por lo que la cobertura de dudosos alcanza el 55,6%, y la cobertura de los activos adjudicados el 35,2%.

Mientras que la ratio de activos problemáticos sobre la inversión crediticia bruta más los activos inmobiliarios se sitúa en el 5,1% desde el 5,5% en el primer semestre de 2019.

Con estos datos, a Guardiola no le sorprende que algunos expertos coloquen a Banco Sabadell como protagonista en futuras fusiones bancarias. “Que nosotros podamos estar en las quinielas me parece que tiene cierta normalidad”, afirmó.