Banco Sabadell
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Banco Sabadell ha hecho efectivo el traspaso de todos sus activos inmobiliarios a Oaktree. Así, la entidad catalana ha transferido la sociedad instrumental creada para este cometido, Saturn Holdco, al holding luxemburgués propiedad del fondo, OCM Redes Holdco. Una operación que había sido ya notificada al regulador semanas atrás y cuya ejecución se había retrasado por la compleja red de activos, muchos separados por calidad o por el tiempo en el que se adjudicaban al banco, que mantenía la firma financiera.

De hecho, esto último ha obligado al banco a reagrupar esos mismos activos que tenía dispersos en decenas de sociedades. En concreto, el pasado día 16 de octubre la firma Saturn Holdco, ya bajo el paraguas de Oaktree, se ha incorporado como socio único de hasta 15 empresas vehículo inmobiliarias ligadas al Sabadell, según el Registro Mercantil. Desde la propia Sdin Residential, compañía que aglutinaba una parte importante de los activos, a otras más testimoniales como Polux Activos Inmobiliarios, Narvi, Tarqued o Greip.

Pese a que la operación se anunció en agosto de 2019 no empezó a ejecutarse como tal hasta finales de año. En concreto, el registro de Saturn Holdco se hizo el 19 de diciembre del año pasado en la que Banco Sabadell poseía el 100% del capital, de 60.000 euros, y en la que el hijo del presidente del mismo, Jaume Oliu Burton, como máximo responsable del área inmobiliaria de la entidad aparecía como administrador principal. Desde entonces, y con la ayuda de TMF, la operación ha consistido en aglutinar sobre ella los activos inmobiliarios en cartera.

UNA OPERACIÓN CLAVE PARA SABADELL FRENTE AL DIFÍCIL 2020

El coste final de la operación ascendió a 882 millones. Una cifra que posibilitó que el fondo se convirtiese en un player importante del sector, ya que la cartera adquirida incluía principalmente suelo destinado a futuras promociones urbanísticas. Mientras que para Banco Sabadell suponía una inyección de capital importante para reforzar su balance. Una transfusión de recursos, que supuso plusvalías por 23 millones, que al final ha sido vital para que la entidad haya podido enfrentar con solidez el impacto del covid-19 en este 2020.

Así, la entidad presidida por Josep Oliu lleva varios años reforzando dicha partida, empujada por las exigencias del BCE, para asegurar la solvencia de su balance. En concreto, el medidor más utilizado, el del Fully Loaded, ha crecido con fuerza desde el verano de 2019 (momento que se oficializó la venta) al pasar del 11,2% al 11,9%. Asimismo, la venta también permitió al banco desprenderse de una parte importante de sus activos tóxicos, los ha reducido un 6% en ese periodo, lo que fortaleció, a su vez, la fortaleza del balance.

Al final, el objetivo es el generar un colchón suficiente para enfrentar el golpe del covid-19. En los próximos días, el banco presentará los resultados del tercer trimestre, dónde de nuevo el fuerte incremento de las provisiones será lo más destacado. De hecho, el incremento de dicha partida en los semestrales provocó que el beneficio de desplomase hasta un 72% respecto a los de 2019.