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Siete de los ocho bancos de la bolsa española presentaron sus cuentas del tercer trimestre la semana pasada. Y más allá de las provisiones millonarias (14.906 millones solo los del Ibex) o la reducción de beneficio a consecuencia de la crisis del covid-19 (de media, un 56% menos hasta septiembre), el sector financiero ha dejado un mensaje: 2021 vendrá cargado de ajustes tanto en plantilla como en la red de sucursales. Donde no hay tanta claridad es en el tema de las fusiones.

Hay una excepción, Bankinter, que ya adelantó en abril que en el banco “no sobra nadie” descartando aplicar un ERE cuando acabe la crisis. De la misma forma, la consejera delegada de la entidad explicaba en estos días que no quiere entrar en el proceso de consolidación al que ya se han unido Bankia y CaixaBank, además de Liberbank y Unicaja, pues son “un banco mediano”, que no tiene ambición de ser grandes, solo rentables. La CEO destacaba que Bankinter es capaz de crecer “de manera orgánica” y en solitario.

BBVA defiende algo parecido. El consejero delegado, Onur Genç, reiteraba que el objetivo fundamental del grupo es el crecimiento orgánico y siempre están dispuestos a analizar las oportunidades que surjan por si pueden crear valor para los accionistas, pero alejaba cualquier rumor sobre una posible operación con el Banco Santander y el Banco Sabadell.

SIN ATISBO DE FUSIONES EN EUROPA

El directivo tampoco veía con optimismo las fusiones en Europa. “Hay pocas sinergias y no creo que vaya a haber muchas fusiones, los ahorros que se van a generar van a ser mínimos”, aclaraba. Pese a ello, BBVA cuenta con un equipo de 20 personas dedicadas a analizar posibles operaciones de fusión y adquisición tanto en España como en el resto de países.

Respecto a los ajustes, el CEO adelantaba que a fecha de hoy no tienen planteado ningún ERE, pero seguirán “optimizando la plantilla” como en los últimos cuatro años “sin cambios abruptos y a gran escala”. En España, BBVA cuenta con 758 personas menos que hace un año y en este sentido, el CEO reconocía que “a lo mejor se acelera un poco”.

La razón: la evolución de las transacciones que se realizan ahora por los canales digitales. De la misma manera, la entidad seguirá con sus planes de ajustes en la red de oficinas, a las 121 sucursales que han echado el cierre este año se sumaran otras 160.

EL ACELERÓN DIGITAL LO CAMBIA TODO

El Sabadell también achaca el subidón digital a nuevos ajustes. En palabras del consejero delegado, Jaime Guardiola, el banco ya lleva tiempo haciendo políticas de ajustes para mejorar la eficiencia y como con la pandemia se han acelerado tendencias que ya estaban incrementándose, en concreto las capacidades digitales, “ahora ha llegado el momento de dar un paso más”.

De hecho, el banco catalán ya ha iniciado “el debate” con los sindicatos, “como siempre lo hemos hecho” para llevarlo a cabo mediante bajas incentivadas y prejubilaciones sin tener la necesidad de hacer un ERE. Guardiola evitaba dar cifras, “es muy prematuro para dar detalles del plan”, aseguraba. Pero ya se habla de que serán unas 2.000 salidas. Lo que si matizaba es que serán reducciones en los centros corporativos. En cuanto a la red de oficinas, el CEO destacaba que en este 2020 tenían previsto echar el cierre a 135 y al final han sido 90 más porque “el salto digital de los clientes” se lo ha permitido.

Este plan deja a la entidad mejor preparado de cara a una fusión, que el banco no ha descartado. “Los cambios se tienen que traducir en un ROE mejor. Ese es el objetivo y vale para crecer de manera orgánica y para mejorar la valoración ante cualquier operación”, comentaba. La entidad prevé ahorrar 115 millones de euros al año mediante este nuevo plan.

SANTANDER QUIERE AHORRAR

El que tampoco está interesado en encontrar pareja de baile (ni en España ni en Europa) es el Banco Santander. Durante la presentación de resultados, el consejero delegado, José Antonio Álvarez, descartaba además estar preocupado porque la unión de CaixaBank y Bankia vaya a robarle su liderazgo como mayor entidad en España. A la vez que repetía que el banco no tiene interés en participar en la nueva oleada de consolidación bancaria.

Lo que si confirmaba es que “habrá ajustes en la plantilla de toda Europa”. El banco tiene en marcha un plan de ahorro de costes de 1.000 millones de euros para los próximos dos años en el Viejo Continente y quiere que todos sus bancos europeos (España, Portugal, Reino Unido y Polonia) trabajen en una misma dirección “One Europe”.

Este proceso trae consigo salidas, aunque según adelantaba, aún no ha habido conversaciones con los sindicatos y no se harán hasta estar de acuerdo con ellos “como en anteriores procesos” donde recolocaron hasta un 85% de empelados.

EL NUEVO CAIXABAN

El nuevo CaixaBank (que nacerá de la unión de la entidad catalana con Bankia) traerá indudablemente ajustes, pues entre los dos bancos suman 50.000 empleados. Además, ya lo adelantaron el día que presentaron su proyecto conjunto.

Pero la semana pasada, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, detallaba que será a finales de marzo (cuando terminen de integrarse ambas entidades) el momento de sentarse con los sindicatos para negociar ajustes tanto en la red de oficinas, como en la plantilla. Al igual que hicieron con BMN.

En la misma línea, el CEO de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, acentuaba que de momento no tienen novedades en el plan de ajustes, aunque llegará en cinco meses. También se mostraba seguro de que lo harán “de forma correcta”. Y confirmaba que no tienen en marcha ninguna otra fusión fuera de España (al ser preguntado por Portugal en concreto) pues tienen “muchísimo trabajo con Bankia”, una operación que les llevará al menos 2 años hasta que se formalice al 100%.

Aunque Liberbank y Uicaja no se han pronunciado sobre esto, de sellar su fusión tendrán que repetir el mismo esquema que seguirán sus rivales en 2021. Fuera de los cotizados, Ibercaja también ha retomado el diálogo con los sindicatos para negociar un nuevo ERE.