Se le conoce popularmente como el ‘túnel de la risa’, da servicio a los usuarios de tren entre las estaciones de Atocha y Chamartín (con paradas en Recoletos y Nuevos Ministerios) y estará cerrado por obras hasta noviembre. Que se cumplan los plazos, y que los 200.000 viajeros que a diario lo solían utilizar no sufran los inconvenientes de tener que cambiar de tren para llegar a su destino, depende de dos compañías: Azvi y Vías y Construcciones (Grupo ACS).

Ambas formaron una Unión Temporal de Empresas (UTE) y fueron las adjudicatarias de la renovación de los siete kilómetros por un importe de 24.122.485 euros. ¿Su trabajo? La renovación de la vía por la que, cada día, y de media, circulan unos 470 trenes. La otra parte de los trabajos, los de la mejora de la catenaria, fue para Arcelormittal, en este caso, por un importe de 1.907.405 euros.

MERCA2 ha analizado las cuentas de las dos compañías que realizan las obras en el túnel de Recoletos y el resultado es que presentan luces y sombras. En el caso de Azvi, que comenzó su actividad en 2002, los últimos resultados recogidos por insight View presentan unas pérdidas de -611.498 euros. Son datos de 2017. Un año antes, los beneficios habían sido de 708.121 euros, mientras que, en 2015, los números rojos llegaron a -1,1 millones de euros.

Las dos empresas presentan luces y sombras en sus resultados durante los últimos años

Por lo que respecta a las ventas, Azvi vivió su particular descenso a los infiernos por la crisis. Así, en 2008 habían llegado a 379,3 millones de euros, para ir bajando año tras año para, en 2015, iniciar un ligero repunte. En 2017, llegaron a los 175,8 millones, casi la mitad de lo alcanzado una década antes. Otro dato interesante de la compañía es que su resultado de explotación (aquel generado por la actividad habitual del negocio, es decir, ingresos por ventas menos gastos normales de explotación incluyendo las amortizaciones) fue negativo: -8 millones de euros. Por el contrario, el resultado financiero ascendió a 9,6 millones de euros. Que este último sea mejor que el primero es sinónimo de buena salud.

También positivo fue su margen bruto, es decir, el beneficio directo de la actividad de la empresa sin descontar los gastos de personal, ni los generales, ni los impuestos. En 2017 alcanzó la cifra 67,3 millones de euros, por encima de los 58,3 millones de 2016. Su nivel de apalancamiento (329%), está por encima de la media del sector (240%), pero no es exageradamente alto como el de Vías y Construcciones.

LA ESTACIÓN DE RECOLETOS

La empresa perteneciente a ACS, Vías y Construcciones, tiene un elevado nivel de apalancamiento: 1.094%. Hablamos del endeudamiento para financiar una operación, a lo que hay que añadir la capacidad de generar beneficios. Dicho de otra manera, si la operación sale bien, el resultado es que multiplica la rentabilidad. Pero si sucede lo contrario, el riesgo es que la empresa acabe siendo insolvente. ¿Razón? Los beneficios se desinflan muy rápidamente.

Otra sombra de la filial del grupo presidido por Florentino Pérez es que su fondo de maniobra es negativo: -6,66 millones. Son los recursos financieros a largo plazo que la compañía necesita para poder llevar a cabo su trabajo en el corto plazo. Lo que tiene en cuenta son los pagos y los cobros próximos, y por norma, es conveniente mantenerlo en positivo.

Vías y Construcciones no fue ajena a la crisis, siendo su peor año 2013 (las ventas fueron de 310,1 millones de euros), según Insight View. Los dos años siguiente repuntó, para volver a caer en 2016 y 2017. En este último año, las ventas fueron de 315,4 millones (ligeramente por encima de su peor resultado de la última década).

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A pesar de ello, en 2017 tuvo un resultado positivo (20,8 millones de euros de beneficio), aunque por debajo de lo obtenido un año antes (29,9 millones). Su margen bruto viene cayendo desde 2015, situándose en 2017 en 98,2 millones. Y el resultado de explotación (24,3 millones) fue mejor que el financiero (1,3 millones).

Junto a estos dos protagonistas de la obra, hay un tercer ‘invitado’. Porque, además del túnel, Adif está remodelando la estación de Recoletos. En este caso, el adjudicatario fue la empresa Puentes y Calzadas Infraestructuras por 4.827.339 euros. Desde 2013 (cuando tocó ‘fondo’ con 72,6 millones), la compañía viene incrementando sus ventas (263,2 millones en 2017), aunque su resultado financiero (-1,05 millones) es peor que su resultado de explotación (31 millones).