Azkoyen registró un beneficio neto de 1,35 millones de euros durante el primer semestre de este año, lo que supone un descenso del 79,4% respecto al mismo periodo del ejercicio 2019, según ha informado este lunes el grupo, que ha decidido anular el reparto de dividendo debido al actual contexto de crisis sanitaria por el Covid-19.

De hecho, la compañía ha explicado que el resultado de este primer semestre ha estado afectado por la pandemia que tiene “un impacto sin precedentes” y ha provocado que gobiernos de todo el mundo hayan tenido que tomar medidas “muy excepcionales” en un entorno de elevada incertidumbre.

“Estas medidas han provocado la reducción del consumo, las actividades comerciales y la producción industrial que han afectado severamente a la economía, lo cual ha supuesto una reducción en la demanda de los productos y servicios ofrecidos por Grupo Azkoyen”, ha explicado.

En este contexto de pandemia internacional provocada por el Covid-19 se ha registrado un decrecimiento semestral en las ventas netas respecto al mismo periodo del ejercicio anterior del 23,7%. A pesar de los menores volúmenes de ventas, el margen bruto en porcentaje sobre la cifra de negocios se ha mantenido estable con un 43,3% frente al 43,7% del ejercicio anterior.

Asimismo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ascendió a 6,2 millones de euros, lo que supone un descenso del 48,2%, mientras que el resultado neto de explotación (Ebit) alcanzó los 3 millones de euros, con una caída del 65,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

A 30 de junio de 2020 la deuda financiera neta asciende a 12,2 millones de euros, un endeudamiento ligeramente superior a 0,6 veces el Ebitda de los últimos 12 meses.

ANULACIÓN DE REPARTO DE DIVIDENDO

En el contexto actual provocado por la pandemia del Covid-19, el consejo de administración de Azkoyen acordó el pasado 11 de mayo, con base a un criterio de prudencia y conservación de liquidez, habida cuenta de la situación de incertidumbre generada por la pandemia, modificar la propuesta de aplicación del resultado de las cuentas anuales cerradas a 31 de diciembre de 2019, según la cual se proponía el reparto de un dividendo de 4,8 millones de euros para, en su lugar, destinar dicha cantidad a reservas voluntarias.

Posteriormente, la junta general ordinaria de accionistas aprobó el pasado 26 de junio la propuesta formulada por el consejo de administración.

Asimismo, el consejo acordó la reducción de un 15% de la retribución bruta fija y dietas de asistencia a reuniones del consejo o de sus comisiones de los consejeros no ejecutivos, y la reducción de un 20% de la retribución bruta fija del consejero delegado. Dichas reducciones han ido acompañadas de otras aplicadas a la dirección y serán aplicables hasta finales de 2020 o, si sucede antes, hasta que se perciba una recuperación de las ventas en niveles cercanos a los obtenidos en el año anterior.

Por otro lado, Azkoyen ha explicado que la “sólida” posición financiera y la diversificación geográfica y de negocios del grupo, así como las medidas adoptadas y la capacidad de innovar y adaptar su oferta a la ‘nueva normalidad’ están ayudando a reducir el impacto de la pandemia.

“Conforme a las actuales estimaciones, es esperable que la crisis motivada por la pandemia del Covid-19 afecte todavía negativamente a los resultados consolidados del segundo semestre del ejercicio 2020, con una reducción de ventas respecto de los niveles globales obtenidos en el ejercicio anterior, pero, por otra parte, que continúe o se mantenga la progresiva recuperación de éstas”, ha precisado.

Azkoyen ha señalado que, dada la complejidad de la situación y su rápida evolución, no es posible realizar de forma fiable en este momento una estimación cuantificada más precisa.