Wikimedia
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Nava de Francia. Foto: Rodelar, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

“Hay personas que se han ido personalmente al quinto pino para sacar la foto de un pueblo perdido. Ya hay quien trabaja en obtener imágenes, no solo de cada municipio, sino también de aldeas, despoblados y monumentos”. Lo explica Luis Ulzurrun, más conocido como ‘B25es’ por su usuario en los proyectos de la Fundación Wikimedia (entre ellos, Wikipedia), y responsable del proyecto ‘Ningún municipio sin foto’ de la misma plataforma.

Tanto él como su esposa Montse, miembro activo de Wikimedia, han hecho más de 10.000, aunque menos de 17.000 imágenes, según sus estimaciones. Ellos, y alrededor de una treintena de apasionados por crear y compartir el conocimiento, se recorren España desde hace tres años para que ningún lugar quede sin imágenes para ilustrar nuestro país. Y cada vez les queda menos para finalizar su reto.

La idea surgió de ‘Wiki Loves Monuments’, un concurso con el que los wikimedistas de Países Bajos se propusieron fotografiar cada uno de sus monumentos. “Nosotros nos dimos cuenta de que en España había alrededor 2.300 municipios sin ninguna foto en Wikipedia. Hace dos años nos pusimos manos a la obra, lo mapeamos, y actualmente quedan menos de 800”, explica Ulzurrun. “Estamos en la recta final”, añade Rubén Ojeda, coordinador de programas de Wikimedia España y colaborador desde 2008.

Zamora y Salamanca son las zonas más ‘despobladas’ de imágenes con diferencia

Su objetivo es rotundo: sacar a España de la oscuridad. Una conocida de Ulzurrun utiliza la expresión ‘wikidark’ para eso que, por lo que sea, nunca sale en Wikipedia [y posiblemente en ninguna otra parte]). “Por ejemplo, La Manchuela de Albacete directamente no sale en las guías de turismo. Como mucho Alcalá del Júcar. Pero no intentes averiguar como son Mahora o Alatoz, dice.

Entre los más activos sacando fotos para el proyecto están Diego Delso (‘Poco a poco’ en Wikimedia), Rubén Ojeda (‘Rodelar’), o Alex Hinojo (‘Kippelboy’). Hinojo define a los wikipedistas y wikimedistas como coleccionistas del conocimiento que quieren divulgarlo todo. A veces son monumentos y a veces municipios. “Es como compartir un tesoro. Un poco como el juego aquel de Pokemon Go que se puso de moda hace un año, pero con monumentos o municipios”, indica.

Tácticas variadas

Cada uno de estos wikipedistas tiene sus vicios a la hora de fotografiar para Wikimedia: algunos aprovechan sus viajes turísticos, familiares y de trabajo para tomar imágenes de aquellos puntos señalados en un mapa –documentado por ellos mismos– que encuentran por el camino. Otros trazan una línea sobre ese mapa y recorren largos kilómetros en una misma jornada. Como única compañía un GPS, una cámara (o teléfono móvil) y muchas ganas de perderse en el camino.

“Hay veces que, si dispones de poco tiempo, fotografías sitios representativos como parroquias, ayuntamientos, escuelas, lavaderos, casas tradicionales… La idea es que haya al menos una imagen por lugar”, dice Ojeda. Este wikipedista de 36 años, historiador de carrera, suele aprovechar los viajes obligados de su día a día. “Algunos cunden más que otros pero si en el camino encuentro un municipio sin foto, paro unos minutos, la saco y sigo mi camino”, apunta. Su zona geográfica va desde Toledo a León (su tierra de origen) pasando por Salamanca o Palencia.

En ocasiones –normalmente una vez al año– varios wikimedistas se juntan para participar en Wiki Takes –algo así como safaris fotográficos– y, a modo de excursión, programan un viaje y cogen carretera y manta para recorrerse durante varios días zonas concretas, habitualmente las que más sed de fotografía tienen. Se empieza por un municipio, se continúa por un monumento y se acaba fotografiando un acueducto, tractores y hasta tapas de alcantarilla. “Cubrimos toda la zona que de tiempo a abarcar, por ejemplo, un fin de semana”, indica Ojeda.

Zamora y Salamanca son las zonas más ‘despobladas’ de imágenes “con diferencia” ya que faltan en torno al 40% de sus municipios por fotografiar, según Ulzurrun. Les siguen otras como Ciudad Real, Burgos, Toledo y Cuenca. Por eso esta última provincia será objetivo del próximo Wiki Take que tendrá lugar en mayo y en el que cualquiera –que avise con tiempo– puede participar.

Hace un año el objetivo fue La Manchuela, en Albacete. “Hasta la fecha es el recorrido más extenso que hemos hecho, 1.750 km2”, añade. Tanto Montse como él recientemente han retratado algunos barrios de Valencia. Más recientemente Alboraia  y, el año pasado, Ayora Sueca. También hicieron un buen trozo de l’Horta Sud y l’Horta Oest recientemente.

David Abián (‘Abián’) prefiere dedicarse a labores más técnicas: recopila información y contacta a distancia con ayuntamientos españoles de aquellos municipios que no aparecen ni en Wikimedia Commons ni en Wikipedia, para informarles de su situación.

Abián suele enviarles instrucciones sobre cómo pueden subir imágenes libres para solventar el vacío. De vez en cuando, dice, los esfuerzos surten efecto: en la comunidad todo el mundo recuerda Lanciego, el último municipio de la provincia de Álava que quedaba sin foto. “Contactamos con Gorka Mauleón quién, además de ser viticultor y alcalde, es informático, por lo que se animó él mismo a tomar fotografías, crearse una cuenta en Wikimedia Commons, y subirlas. Hoy la imagen de la iglesia de Lanciego, con licencia libre, ya se usa en catorce lenguas diferentes”.

Sin embargo, la tarea de este joven suele ser complicada: la mayor parte de los municipios no documentados son muy pequeños, aislados, y normalmente no cuentan con un sitio web con datos de contacto.

El fotógrafo profesional de Wikimedia

Ni Ojeda ni Ulzurrun utilizan herramientas profesionales para hacer sus fotos. “A nivel de fotografía me considero un mero amateur, no tengo conocimientos, hay compañeros que dominan más y tienen buenos equipos”, explica el primero. Al principio de su colaboración en este proyecto utilizaba el teléfono móvil. Hace algunos meses se compró una cámara, sencilla, pero con cierta calidad.

Tampoco necesita más. “Es un hobby con el que disfruto, me lo tomo como una excursión cada vez que programo una ruta”, reconoce. Su caso es igual que el de su compañero que utiliza “una cámara normal que hace sola las fotos”. Reconoce que a veces se quedan sorprendidos de lo bien que salen algunas tomas. En otras, si no les queda más remedio que utilizar un móvil antiguo para retratar algún paisaje, lo hacen. “Mejor eso que ninguna foto”, sostiene.

Aunque el reto actual está en los municipios lo próximo será aquellos pueblos que están despoblados

En ocasiones algunos de estos wikimedistas han descubierto que otro compañero, Diego Delso, ha hecho imágenes de muy buena calidad sobre municipios que ellos ya habían cubierto. “Entonces me doy cuenta de que mi foto es muy chunga y la de él muy bonita”, manifiesta el principal promotor de ‘Ningún municipio español sin fotografía’. “Es el que mejores fotos saca del grupo”, añade.

No es porque lo diga Ulzurrun. Las estadísticas hablan por sí solas: es el usuario del movimiento de todo el mundo con más imágenes de calidad y destacadas. Ha subido a Wikimedia Commons 17.233 imágenes de las que 11.254 han sido consideradas ‘de calidad’ por los usuarios. “Casi duplico al segundo en calidad”, dice Delso. De ellas, solo de España tiene 3.774. Como imágenes destacadas –la mayor categoría que se otorga a una imagen en Wikimedia Commons, de buena calidad y que genere el ‘efecto guau’ (como lo define el wikimedista)– tiene 482. El segundo es un wikimedista australiano con 286.

Por sus objetivos han pasado territorios españoles como el pueblo de sus padres, Ágreda (Soria); o Calatayud, donde ahora viven; Galicia, País Vasco, Navarra, Castilla y León; Castilla La Mancha; Madrid; Cataluña; Comunidad Valenciana; Canarias; Andalucía…

Castellar de la Muela, en Guadalajara, Foto: Diego Delso, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Delso, de 43 años, en realidad es ingeniero para una importante marca automovilística. Solo durante el día. Por las noches se transforma en fotógrafo profesional. El suyo ha sido un trabajo, como su usuario indica, de ‘poco a poco’. “Entendí muy pronto que editar y hacer cosas para Wikipedia-Wikimedia consistía en armarse de paciencia”.

El fotógrafo más famoso del proyecto reconoce que, hace años, asistió a algunos cursos de fotografía pero “no avancé tanto como en Wikimedia Commons. Ha sido mi plataforma de aprendizaje”, asegura. Colabora en la plataforma desde hace 10 años. Comenzó editando en 2007, escribiendo artículos, haciendo labores de mantenimiento… y un año después comenzó a subir fotografías. Reconoce que lo que más le motiva es hacer imágenes de calidad para ‘Quality Images’ en la plataforma, aunque le costó encontrar el sitio.

“La magia de este lugar es que tú subes imágenes y, en cuestión de minutos, recibes un feedback sobre la calidad de las mismas”, explica. Normalmente es gente más experta que revisa las imágenes y opina sobre si son buenas o malas, sobre si hay que arreglar su perspectiva, sobre si no es suficientemente nítida… A él le ha servido como una manera rápida de aprender de gente experta. “Es un estímulo. Al principio te dan muchos palos, pero si realmente estás motivado para no tomártelo a mal puedes mejorar pronto. Digamos que eso me embrujó y puedo decir que aprendí a fotografiar en Wikimedia Commons”.

Ahora incluso imparte charlas sobre la materia y enseña a otros wikimedistas a hacer fotos de calidad. Ha dado cursos en Alemania y Túnez y próximamente viajará a la India para enseñar “por amor al arte”.

“El reto de ‘Ningún municipio sin foto’ es factible”, explica Delso. Cuando se habla de Wikipedia se entiende la suma de todo el conocimiento del mundo pero “si te propones metas como los municipios de España, sabes que es alcanzable a largo plazo”. “Ahora los mexicanos nos han tomado la idea. Es sencillo, fácil de entender, y te da alegría cuando repasamos los listados y vamos reduciendo considerablemente la carga de trabajo entre todos”, manifiesta.

Para Delso el proyecto ha sido, también, una excusa para viajar y conocer sitios que nunca había visitado. “He llegado a moverme en un radio de 400 kilómetros en circunferencia. He bajado hasta el sur de Guadalajara, he subido a los Pirineos y me he desplazado hasta la esquina noroeste de Soria”. Cada vez que sale a fotografiar se dedica a un área: coge un mapa y se crea una ‘megatabla’ con coordenadas de cada lugar que quiere visitar. A veces ha recorrido 1.000 kilómetros en un día por carreteras secundarias, terciarias y hasta caminos. Suele madrugar para estar en el primer sitio cuando salga el sol y no para hasta que se pone.

Su labor es muy diferente a la que puede hacer cualquier otro fotógrafo: no visita sabiendo lo que se va a encontrar. “Vas un poco a la aventura, no sabes qué pintas tienen ciertos sitios. Vas a puntos que nadie conoce pero que son realmente espectaculares, por lo que te das cuenta de esa España escondida pero preciosa”. Es el sentimiento que tuvo al conocer el castillo de Zafra, en Campillo de Dueñas (Guadalajara), o la ermita de Santa María de las Ollas (Soria). Hay, incluso, quien después de ver sus imágenes se han motivado para escribir un artículo sobre el lugar.

Visibilizar lo escondido

Para todos los implicados en este proyecto la motivación es la misma: visibilizar ese patrimonio que se desconoce, que no se tiene en cuenta, al menos en internet. “Algo que no existe en otro lugar o que prácticamente no es visible ahora lo es y se puede consultar. Es una buena forma de darle difusión”, explica Ojeda.

Abián, por su parte, explica que la falta de imágenes libres en la web es lo que más le motiva para colaborar en esta iniciativa. Considera que es igual que el resto de desigualdades del mundo: una persona necesita un esfuerzo mínimo mientras que otra necesita un esfuerzo imposible de asumir para obtener algo. En este caso, conocimiento. “Si una persona que no está en un lugar desease obtener una foto del mismo necesitaría desplazarse hasta allí e invertir su tiempo y dinero o quedarse sin imagen. Por otro lado, a la gente del futuro le será imposible obtener las fotografías que no se hicieron en su tiempo”, añade. Cree que enriquecer la web con contenido libre es incrementar el volumen de recursos para los demás y para uno mismo.

Pelabravo y su Iglesia de San Juan Bautista. Foto: Malopez 21, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

“Que se pueda utilizar el contenido en una escuela, en un trabajo, para documentación científica o para hacerse camisetas, para lo que sea, da sentido al proyecto”, añade Hinojo. Delso también busca que su imagen sea útil y sirva a alguien del movimiento, por lo que su trabajo se multiplica con la edición y la identificación de aquello que está viendo. Quiere que los usuarios utilicen sus trabajos y sabe que el 64% de sus imágenes se usan en proyectos de Wikimedia y se visualizan 2,4 millones de veces al día.

Las anécdotas del viaje

Entre viaje y viaje las anécdotas son numerosas. Ulzurrun recuerda una residencia de ancianos con aeroclub. También un puente romano que no era romano y que había sido construido en los años 20 del pasado siglo.

En una ocasión encontró Josa (en Teruel), un lugar “con una iglesia que se les cae a cachos, una fuente donde van a llenar los cántaros… Tenían algo así como cuarenta habitantes”, explica. Uno de ellos, octogenario, cogía internet del único lugar donde había wifi: el centro de la plaza del pueblo cercano al ayuntamiento. Allí, utilizando una tablet, leía el Heraldo de Aragón. En otra ocasión se encontró un pueblo de Guadalajara donde solo había ancianos y una única niña. “Era la niña de todos y más importante que tener ayuntamiento”.

En ocasiones Delso incluso ha encontrado familiares que desconocía. “Hay sitios donde voy yo, el panadero, el butanero y el representante del banco una vez al mes”, bromea. Por norma general muchos lugareños preguntan curiosos al ver a un forastero tomando imágenes en sitios que no conocen el turismo. “Mi problema es que mi itinerario es muy cerrado así que apenas tengo tiempo para pegarme allí una hora”, dice. Muchas veces, al preguntar por un punto concreto, los vecinos de un municipio o pueblo le han ofrecido abrirle el ayuntamiento, una capilla famosa, una casa antigua… Al final coge papel y lápiz para apuntar teléfonos y volver en otra ocasión.

Banco de España

El tesoro oculto que esconde la cueva de Alí Babá del Banco de España (y no es sólo oro)

El Banco de España no sólo guarda oro sino que en su interior también podemos encontrar cuadros de Goya o una impresionante colección numismática.

Una vez se desplazó hasta un municipio –que prefiere no nombrar– en busca de una torre bien de interés cultural. Encontró un vecino al que preguntó por la misma, con tan buena suerte, que él mismo era el dueño. Cuando Delso llegó al punto exacto de la torre descubrió que el hombre la había ‘reformado’ y cementado. El dueño no tenía ni idea de que se encontraba en posesión de un bien de interés cultural. “Fue frustrante descubrir que la gente realmente no sabe lo que tiene y no sabe que está dañando un monumento. También me sorprende que Patrimonio no lleve cierto seguimiento de los monumentos y de su estado”.

Delso afirma que no pretende jubilarse de Wikimedia. “De hecho llevo diez años y no me quedaré tranquilo hasta que no haya fotos de todos los municipios y monumentos que no tengan una aún”, asegura.

Aunque el reto actual está en los municipios lo próximo serán los despoblados. Algunos de ellos, así como pequeños pueblos y pedanías, han sido retratados por las lentes de estos intrépidos aventureros a su paso por el itinerario marcado por el mapa que comparten

No obstante, el de los despoblados será un proyecto ‘bastante grande’ en el que aún trabajan recopilando información. Por el momento se centran en esos siete centenares de lugares que aún esperan su visita y que, posiblemente, se encontrarán en Wikimedia antes de que finalice el año. “Hemos avanzado bastante, puede decirse que estamos terminando de documentar la España rural entre todos. Poco a poco, sin pausa. El hecho de que las imágenes sean libres no es trivial y proporciona ciertas garantías de que van a difundirse, prácticamente sin restricciones y, por tanto, perdurarán en el tiempo”, concluye Abián.