AVE

El cierre perimetral de algunas autonomías y las limitaciones en las reuniones familiares están lastrando la demanda en estas fechas navideñas. De hecho, el AVE y Larga Distancia continúan prestando sus servicios al 50% de lo que sería un mes habitual sin el actual contexto de crisis sanitaria. Y Renfe prevé que no será hasta 2022 cuando recupere la demanda registrada en 2019.

La declaración del estado de alarma y el confinamiento de gran parte de la población obligó a la compañía presidida por Isaías Táboas a establecer un plan de transportes y reducir su oferta de trenes AVE y Larga Distancia. Pero la recuperación de viajeros se está viendo afectada por la nueva ola de contagios del covid-19.

“Como a todas las empresas de transporte, la pandemia ha afectado en gran medida a Renfe. Los ciudadanos no están cogiendo el tren para viajar, hay una incertidumbre en la sociedad que retrae a los ciudadanos”, asegura en una entrevista el propio Táboas y añade que, “con la llegada de la vacuna, esperamos que se vayan diluyendo las restricciones, se vaya clarificando la incertidumbre y los ciudadanos vuelvan a planificar viajes”.

En este sentido, la compañía ferroviaria está actualizando el Plan Estratégico elaborado en enero de 2019 para ver cómo puede mejorar el nivel de ingresos pese a la caída de viajeros, y cómo ser más eficientes en el gasto para que las cuentas de la compañía se equilibren lo antes posible.

Además, con esta actualización del Plan Estratégico pretenden esclarecer cuáles serán los efectos de la liberalización y determinar la cuota de mercado que quedaría mermada por la entrada de competidores internacionales.

RENFE INVERTIRÁ UN 116% MÁS

Durante la comparecencia en la Comisión de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Congreso de los Diputados, Táboas anunció que Renfe invertirá 857 millones de euros en 2021, lo que supone un incremento del 116,4% respecto al presente ejercicio.

Los presupuestos del Grupo Renfe para 2021 detallan que más de tres cuartas partes de esta inversión (unos 660 millones de euros), se destinarán a material rodante. De esa cantidad, 300 millones de euros serán para nuevas compras de material, y más de 300 millones para mejoras de la flota ya existente.

Además, entre los grandes retos del operador público ferroviario para el próximo año destacan la internacionalización de su negocio y llevar a cabo una serie de desarrollos digitales que permitan que el ferrocarril atraiga a un mayor público.

LA DEMANDA NO REMONTA

Según los datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, la Media Distancia de Alta Velocidad registró un total de 8.931.000 pasajeros durante 2019, mientras que en el caso de la Alta Velocidad esta cifra se disparó hasta los 22.370.000 usuarios.

En cuanto a los datos de 2020, Renfe logró en enero un total de 735.000 viajeros en Media Distancia, y 1.680.000 en AVE. Unas cifras que aumentaron ligeramente en febrero, justo antes del estallido de la pandemia del coronavirus: 745.000 usuarios en Media Distancia y 1.751.000 en Alta Velocidad.

Sin embargo, la demanda cayó estrepitosamente a partir de marzo debido a la declaración del Estado de alarma e implementarse el confinamiento de gran parte de la población. Así, en marzo las cifras cayeron más del 50% con 372.000 usuarios en Media Distancia y 816.000 en Alta Velocidad, y ya en abril los datos fueron alarmantes, con 16.000 usuarios en Media Distancia y 6.000 en Alta Velocidad.

Pero la relajación de las medidas restrictivas y el inicio de la temporada de verano supusieron un balón de oxígeno para Renfe. De hecho, los datos demuestran que julio y septiembre han sido los mejores meses tras el confinamiento. Así, la Media Distancia en junio registró 89.000 pasajeros, mientras que en el caso de la Alta Velocidad ascendió a los 279.000. En julio alcanzaron los 296.000 viajeros en Media Distancia y 659.000 en Alta Velocidad, unas cifras superiores a los últimos datos disponibles que son los de septiembre: 252.000 en Media Distancia y 525.000 en Alta Velocidad.

EL AVE ‘LOW COST’ SE RETRASA

El fin del monopolio en la alta velocidad tendrá que esperar aún más. El AVE de bajo coste de Renfe, Avlo, continúa sin fecha para su lanzamiento y desde la compañía insisten en que no será factible inaugurarlo hasta que no alcance una demanda cercana al 90%.

Desde Renfe, con su AVE, pretenden que Avlo vaya dirigido a un segmento de la población que hoy no utiliza la alta velocidad. Se trata de jóvenes que hoy usan el coche compartido, así como familias que viajan juntas y que utilizan el coche particular. Con Avlo pretenden atraer a más público con un servicio que se ajuste en sus necesidades por precio.

Por su parte, el operador francés SNCF mantiene su idea de aterrizar en España con su ‘low cost’ Ouigo, pero en vez de en marzo de 2021 ahora su nueva fecha es para mayo debido a las nuevas restricciones de movilidad.

De hecho, este miércoles ha puesto a la venta los billetes para viajar en su primera ruta en España, la de Madrid a Barcelona, a partir del próximo 10 de mayo, coincidiendo con el fin del estado de alarma programado para el día previo.

Todos los billetes del rival del AVE puestos a la venta por la compañía son personalizables, con una tarifa base de 9 euros que incluye equipaje de mano y equipaje de cabina, así como la opción de cambiar el titular del billete hasta el día previo al viaje.

Además, por 9 euros más, los pasajeros podrán acceder al paquete ‘Ouigo Plus’, que incluye elección de asiento, la posibilidad de reservar un asiento ‘XL’, una pieza de equipaje adicional y conexión a ‘OUIFun’, el sistema de entretenimiento a bordo.

Sin embargo, el otro competidor de Renfe para su AVE, la italiana Ilsa, participada al 45% por Trenitalia, no cuenta con llegar a España hasta 2022. En este sentido, el presidente de Renfe se ha mostrado a favor de la liberalización: “Es un aliciente para Renfe y permitirá que los ciudadanos vean, comparen y elijan”.