Durante los últimos años, hay ciertas tipologías de vivienda que se han convertido en los activos inmobiliarios más codiciados del mercado español. Incluso, durante los años de la crisis, estos han resistido mejor los efectos de la recesión.

Contar con una amplia terraza, en el caso de un ático o de un bajo, o disfrutar de una piscina comunitaria son algunas de las necesidades que cada vez más clientes buscan satisfacer. Estos activos se cotizan alto, y los interesados son capaces de pagar hasta un 50% más que lo que invertirían por un piso de otra planta, o una vivienda en un edificio sin zonas comunes.

Además, las largas semanas de confinamiento tras la pandemia del coronavirus han reforzado estas preferencias de los compradores, y la mayor parte de búsquedas que se realizaron en los portales inmobiliarios durante esos días incluían alguno de esos tres parámetros.

Al alto precio de esta tipología de inmuebles, hay que sumar la escasa oferta que existe. Los expertos del sector señalan que son las primeras viviendas que se agotan en las nuevas promociones, y que las urbanizaciones con piscina están más cotizadas que las que no cuentan con este servicio común.

Desde el punto de vista del vendedor, son las operaciones que menos tardan en realizarse y las que mayor rentabilidad dejan. Los agentes inmobiliarios saben que no les hace falta una amplia cartera de compradores interesados para cerrar la venta. Hay veces que en una sola tarde ya pueden colgar el cartel de ‘Vendido’.

MEJOR PISO CON PISCINA

Las principales promotoras de obra nueva de este país coinciden en que todas sus promociones se venden casi en su totalidad durante la comercialización previa a la finalización de la obra.

Así, no cuentan con excedente de vivienda de promociones anteriores, y se pueden permitir mantener sus precios, sin plantearse una rebaja. Sin embargo, en la vivienda de segunda mano no ocurre lo mismo, sino que dependen de la necesidad de liquidez que tenga el propietario si decide rebajar el precio, o no.

En cuanto a las promociones con piscina, da igual si de obra nueva o segunda mano, estas viviendas cuestan, de media, un 46,2% más. Además, al igual que ocurre con los áticos y bajos con jardín, solo el 20,4% de las viviendas en venta que se anuncian en España cuentan con piscina, según un estudio de Idealista. Lo que demuestra que su oferta es escasa.

El estudio desvela que Andalucía es la comunidad donde la diferencia entre las viviendas que se venden con piscina frente a las que no es mayor, ya que su precio es un 83,9% superior. En el caso de Extremadura, hay una diferencia del 65,3%, en Aragón del 61,2%, en Baleares del 52,6%, y en la Comunidad Valenciana es del 46,5%.

Al otro lado de la tabla se encuentra Cantabria, cuya diferencia entre piso con piscina o sin ella se reduce al 6,2%, mientras que en Murcia es del 11,5%, y en la Comunidad de Madrid del 13%.

En un análisis por las autonomías que cuentan con mayor número de urbanizaciones con piscina, Andalucía se sitúa a la cabeza con un 32,1%, seguida de Baleares (31,2%). Ya por debajo del 30% del parque disponible se encuentran Madrid (27%), la Comunidad Valenciana (26,1%), Canarias (25,3%) y La Rioja (22,7%).

Mientras que las zonas con menos urbanizaciones con piscina se encuentran en el norte de España, coincidiendo con ser las zonas que cuentan con menor número de días de sol y temperatura agradable al año. De este modo, en Navarra solo el 1,9% de los edificios cuentan con piscina comunitaria, en Euskadi el 2,7%, en Asturias el 3,6%, y en Galicia el 4,3%.