Son días muy complicados para Amazon. Es uno de los momentos álgidos de ventas, el famoso Black Friday, en el que el gigante de la distribución logró batir todos los récords en nuestro país. Cerca de un millón de pedidos en tan sólo 24 horas tuvieron que gestionar los sistemas.

Cada día Amazon incorpora cerca de 68.000 nuevas referencias, que se depositan en los distintos almacenes que la empresa tiene en toda Europa. En España está en Madrid, y en Merca2.es hemos estado pasando unas horas con ellos en plena campaña del ‘Viernes Negro’.

San Fernando de Henares, el epicentro 

amazon_09El centro logístico de San Fernando de Henares es la clave de todo el proceso de compra de Amazon. Se trata del lugar en el que se almacenan todos los productos de Amazon en España. Hablamos de 77.000 metros cuadrados, el equivalente a nueve campos de fútbol. Inaugurado en 2012, ha tenido que sufrir dos ampliaciones para hacer frente a todo el volumen de venta on-line generado por el boom del comercio electrónico.

Trabajan en él cerca de un millar de personas, aunque en época de ‘campaña’ como lo denominan, pueden llegar a ser 1.500. Los picos de trabajo llegan con la Navidad o el Black Friday. Ahora mismo, el gigante de la distribución cuenta con 29 centros de este tipo repartidos por toda Europa. De este modo, cuando compramos algo en la web, en cuestión de segundos el sistema comprueba la disponibilidad y nos da plazos de entrega.

Seguimiento del producto

amazon_controlAntes de pasar al centro de distribución, cada producto de Amazon es supervisado por el centrol de calidad para comprobar que no hay desperfectos. Además, los distintos artículos son escaneados para comprobar el stockaje y, por tanto, poder ofertar la disponibilidad de los mismos. Así se puede calibrar la oferta que se lanza en la página web.

Se calcula que, aproximadamente, el 25% de los envíos que se realizan desde Madrid son a direcciones de otros países. Desde Amazon calcula que, cada día, incorporan cerca de 68.000 nuevas referencias a su catálogo de productos.

Almacenaje

almacenaje_1La optimización del espacio es fundamental en los centros de Amazon. Es por ello que, en contra de lo que se puede pensar, los artículos no se almacenan en función del contenido. Es decir, con un orden más o menos lógico. La máxima aquí es el aprovechamiento del espacio, por lo que será su tamaño lo que decida el lugar en el que se sitúa cada uno de los productos.

Es un proceso complejo, pero que tiene su lógica. Con esa dispersión de los productos se evita tener que trabajar más de la cuenta. Imagine que hay una sección de iPads y otra para zapatos. Si un pedido requiere las dos cosas, habría que recorrer el almacén entero. Mediante el sistema de orden basado en el tamaño, se puede obtener una gran capilaridad que reduce las distancias y el plazo medio de búsqueda y recogida de los productos.

Localización

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Éste es el gran punto fuerte de la logística de Amazon. Cada producto es escaneado cada vez que se deposita en un punto. De esa manera cuando se prepara un pedido, no hay nada más que ir a buscar al estante que indica el ordenador. Se calcula “la ruta” más rápida entre los distintos productos que el ‘preparador’ debe recoger, optimizando su labor.

También permite calcular el peso que cada trabajador va a llevar durante el proceso de preparación. Por normativa no puede exceder de los quince kilos, por lo que cuando el sistema calcula que ya lleva todo el peso que requiere, deja de solicitarle productos hasta que los deposita en el departamento de embalaje y salidas.

Los carros 

carrosAunque parezca una tontería, son esenciales para la distribución de los productos. Se utilizan 550 carros al día para transportar todos los productos que se compran a través de la web de Amazon. Los manejan los llamados ‘pickers’, que son los encargados de preparar los ciento de pedidos diarios que se gestionan en el almacén.

La tecnología es la que les guía a través del desorden -sólo aparente- que hay en el almacén de San Fernando de Henares. El salario de entrada, son 1.400 euros brutos.

El empaquetado

recorteSon los ‘packers’ quienes se ocupan de esta labor. Preparan el envío uno por uno, embalando cada uno de los productos disponibles. En épocas especiales como Navidad los pedidos se embalan también en papel de regalo. Sólo el año pasado se utilizaron más de 15 kilómetros, el doble que recorrer la Castellana -en Madrid-.

la tecnología en este punto también es esencial. Es el ordenador el que indica al trabajador qué tipo de caja debe utilizar para cada producto, y le proporciona hasta la cantidad de cinta de embalaje que va a necesitar. Es un corte preciso. De ese modo se genera un fuerte ahorro de costes, pero también se gana tiempo evitando que el empleado tenga que pensar qué embalaje utilizar.

El etiquetado 

empaquetadoQuizá es uno de los momentos más delicados de todo el proceso. No se pueden cometer errores a la hora de identificar los paquetes. No olvidemos que, sólo durante el pasado Black Friday, Amazon recibió 1 pedido cada 10 segundos en España. Es decir, que tus que gestionar en pocos días cerca de un millón de pedidos hechos en cuestión de 24 horas.

El sistema comprueba que las etiquetas colocadas por los trabajadores corresponden con el pedido, y que el contenido es el que se ha solicitado. Automáticamente se envía a la plataforma de distribución desde donde se organizarán las distintas rutas de mensajería.

El envío

envioEl centro de distribución es el punto desde el que se repartirán los envíos a las distintas zonas de España. Se hacen grandes remesas que irán a las distintas mensajerías que luego tendrán que hacer las entregas en los domicilios.

Así funciona


En este vídeo distribuido por Amazon puedes hacerte una idea todavía más extensa de cómo es el trabajo en un centro logístico de estas características.

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