Fachada de Bank of America Merrill Lynch
Fachada de Bank of America Merrill Lynch en Singapur

Vientos de cambio en los mercados de financieros para el año que viene. Se espera que los “drivers” que impulsaron las ganancias en el mercado alcista de ciclo tardío de este año cambien a medida que los mercados globales den la bienvenida, según el estudio presentado esta semana por Bank of America Merrill Lynch Global Research, que recientemente ha sido nombrada como la principal firma de investigación para inversores institucionales en el mundo.

En su pronóstico para el próximo año, el equipo de investigación del BofAML pronostica que el crecimiento económico tocará fondo en la primavera de 2020 a medida que disminuyan las tensiones de la guerra comercial y además consideran que el riesgo de recesión mundial para el año que viene es relativamente bajo.

El estudio señala que las acciones superarán fácilmente a los bonos en 2020 a medida que la economía global toca fondo en el primer trimestre, mientras que la política monetaria de los bancos centrales seguirá siendo acomodaticia. La idea convencional de asignar el 60 por ciento a las acciones y el 40 por ciento a los bonos es poco probable que sobreviva en el próximo año.

Los investigadores del banco de inversión americano apuestan por un acuerdo comercial interino y estrecho entre EE UU y China que debería aliviar temporalmente las preocupaciones de la guerra comercial antes de las elecciones presidenciales americanas, lo que allanaría el camino para un mini impulso a mediados de año del el crecimiento global que sería consecuencia liderado por los tipos de interés débiles de la Reserva Federal y un dólar más débil.

El crecimiento de China se ha desacelerado, provocando temores entre los inversores de que el crecimiento global del gigante asiático podría decepcionar en 2020.

Previsiones del Bank of America Merrill Lynch y el Fondo Monetario Internacional sobre el PIB de China para el año 2020

El año que viene será un año decisivo para China con un el crecimiento económico anual que estará por debajo del 6% por primera vez en tres décadas según las estimaciones de BofAML Global Investigación.La incertidumbre comercial entre Estados Unidos y China provocará en el país asiático una demanda interna más débil y tardía que reducirá el crecimiento al 5.6% en 2020, la lectura más suave desde el año 1990.

Por otro lado, el repunte en las ganancias corporativas de las empresas de Wall Street ha impulsado este año el gasto en inversión empresarial y ha elevado el S&P 500 a otro máximo pudiendo acabar el año 3300 puntos o un 6 por ciento por encima de los niveles actuales, según los analistas de Bank of América Merrill Lynch.

Sin embargo, una reversión de la tendencia en la renta variable podría darse en el 2020. Se espera que el rendimiento de las acciones de EE UU caiga como consecuencia de las caídas de los “earnings”  en las empresas europeas y mercados emergentes para el próximo año.

La renta fija también tendrá un lugar de donde sacar tajada, según el departamento de estudios del BofAML. Los bonos de alto grado el próximo año tendrán un potencial de rendimiento de 6 por 10, lo que hace que el crédito corporativo de EE UU sea particularmente atractivo, según los analistas de Bank of América, en unos mercados mundiales que cuentan con una deuda de rendimiento negativo de  12 billones de dólares. Se espera que las entradas de inversores extranjeros en USA se mantengan fuertes, respaldadas por spreads favorables, pero la “burbuja”  en que se ha convertido el mercado de bonos en la actualidad podría convertirse en la mayor vulnerabilidad de las finanzas mundiales.

En la presentación anual del panorama del año que viene según Bank of América Merrill Lynch, los principales estrategas y economistas de la firma discutieron los temas generales que están transformando las economías y los paradigmas de inversión en el año venidero y durante la década que comienza 2020. Entre estos, destaca la transición a lazos económicos locales y regionales más fuertes, después de tres décadas de crecimiento económico impulsado por los beneficios de la globalización: un flujo libre de bienes, personas y capital sin control, que recompensó la mano de obra barata y los bajos precios al consumidor.

El cambio de la globalización a la localización y otras tendencias macro globales sustentan gran parte de la perspectiva del Banco sobre los mercados y la economía el próximo año.