Apple ha aceptado gustosamente el reto de conquistar el espacio. Además, de manera prioritaria. La firma con sede en Cupertino ha armado un equipo, y no es pequeño, que le permita desarrollar tecnología satelital. Con ello, espera plantar batalla a otros gigantes que ya llevan un tiempo trabajando: Amazon articuló a Kuiper, mientras que Elon Musk, a través de SpaceX, cuenta con Starlink. Google y Facebook, buscan más eficacia y menos espectacularidad, con Project Loon. El objetivo último de todos ellos, es el de crear su propia red inalámbrica de 5G con la que funcionar independientemente del resto. La guerra tecnológica en la tierra ya se ha convertido en una verdadera Guerra de las Galaxias.

No ha sido hace mucho tiempo, de hecho, las ejecuciones de los distintos planes que tiene cada compañía en mente han comenzado a lo largo de este 2019. Tampoco ha sido en una galaxia muy lejana, sino más bien la base de operaciones se ha centrado en Estados Unidos. En concreto, Kuiper se desarrolla en Redmond (Washington), Starlink en Hawthorne (en plena California) y el proyecto de Apple, del cual todavía no conocemos su nombre (salvo un genérico para el desarrollo de productos generales, Skunkwords), al parecer se está desplegando en la propia ciudad natal de la firma, Cupertino (también en California).

Por el momento, todo son incógnitas alrededor del proyecto. En especial, el trasfondo del mismo. La idea original sería la de crear su propia red inalámbrica aprovechando la tecnología satelital, lo que le permitiría total independencia frente a los operadores. Asimismo, la posibilidad de vincular los dispositivos tradicionales a su propia red, sin utilizar las tradicionales. También otros más mundanos cómo introducir mejoras considerables que en su sistema de mapas o en el seguimiento de dispositivos. Aun así, no se conoce si pretende poner en el espacio una constelación de satélites, como Amazon o SpaceX, o simplemente aprovechar los datos que llegarían vía satélite, de los ya existentes, y tratarlos con sus equipos desarrollados en la tierra.

Para todo ello, Apple se ha provisto de un equipo altamente sofisticado, ha adelantado Bloomberg. Se trata de una plantilla de 12 ingenieros del más alto nivel, dirigidos por dos ex Google, Michael Trela y Jhon Frenwick. Ambos trabajaron en el despegue de la compañía de satélites, para enviar imágenes, Skybox Imaging, que más tarde compró el gigante que ahora dirige Sundar Pichai. Además, cuenta con nombres que sobresalen en la industria como Matt Ettus (experto en tecnologías inalámbricas), Ashley Moore Williams (con pasado en Aerospace) o Dan Ellis ex de Netflix.

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, POR EL MOMENTO, POCO RENTABLE

La gran incógnita que existe en la actualidad con Apple es la forma en la que desarrollará el proyecto. Amazon apostó, con Kuiper, por poner hasta 3.000 satélites en órbita. SpaceX ha sido mucho más ambicioso (que raro en MusK) y su intención es colocar hasta 42.000. Obviamente, la diferencia no solo radica en las necesidades de cada uno, sino también en la rentabilidad que puede obtener de ello. La firma dirigida por Tim Cook, que reconoce que se trata de aspiración prioritaria, siempre ha priorizado la rentabilidad en todas sus inversiones, por lo que colonizar el radio terrestre con sus naves no es una idea actualmente viable.

La clave de ésta conquista del espacio radica en lo que se conoce como latencia ultra baja, que generan las redes satelitales. Lo anterior, simplemente consiste en la velocidad de ejecución que tiene un dispositivo conectado a internet como respuesta a otro que está a distancia. Dicho de otra manera, se trata del tiempo que pasa entre que un dispositivo manda una orden y el que la recibe la ejecuta. Por lo que, a mayor red (más satélites y mejor tecnología) la latencia es más baja (acción más rápida) y el espectro al que llega es más amplio.

Lo anterior, explica por qué cada empresa tiene su propio plan de desarrollo. Así, Amazon para desplegar una hipotética red de drones para entregar productos se concentraría más en zonas céntricas de grandes ciudades, esto es un territorio más concentrado. Por su parte, Tesla (a través de SpaceX) necesita para su coche autónomo (su mayor proyecto) ocupar no solo este tipo de localidades donde la velocidad de reacción debe ser increíblemente alta, sino que poder llegar a carreteras en cualquier confín del mundo. Pero claro, al igual que eso se ve bastante claro, en el caso de Apple es más complicado porque no se sabe si es para sus actuales proyectos, dispositivos móviles (desde iPhones a iWatchs) a otros que esté planeando desarrollar.

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