Excomisario de Energía de la UE, Andris Piebalgs

Para lograr una transición efectiva, “los mercados de energía necesitan normas claras y bien diseñadas”, porque son los mercados competitivos los que ofrecen resultados eficientes. “Los participantes en los mercados de energía deben tener los incentivos adecuados para operar de forma eficiente en el corto plazo, para invertir adecuadamente a medio y largo plazo; para internalizar los costes medioambientales; y para innovar. Son afirmaciones del excomisario de Energía de la UE, Andris Piebalgs, que participó este martes en la tercera edición del ciclo de conferencias ‘Energy Prospectives’, organizado por la Fundación Naturgy y el IESE Business School.

Piebalgs explicó que, para disponer de un mercado europeo de electricidad flexible es necesario “impulsar la flexibilidad del mercado mayorista y proporcionar señales claras de precios para facilitar la penetración continua de las energías renovables y garantizar inversiones”.

La estrategia de futuro pasa por “una robusta electrificación sobre la base de las energías renovables; el desarrollo del gas bajo en carbono, y el sector coupling (integración de la electricidad y el gas), afirmó.

“La Unión Europea (UE) va a incrementar considerablemente el papel de las energías renovables, con proyectos eólicos a gran escala en el Mar del Norte y el Mar Báltico, y solares en el sur de Europa. Pero hoy en día las renovables solo representan el 23% del consumo de energía final de la UE, por lo que el desarrollo del gas renovable bajo en carbono es urgente”, aseveró Piebalgs. “El biometano, el hidrógeno verde y el hidrógeno gris son las opciones más claras sobre las que se está trabajando, pero hay que desarrollarlos a gran escala”.

También advirtió de que “la UE debe conjugar su ambición por la sostenibilidad con los otros dos objetivos del triángulo de la política energética, seguridad y competitividad. Por ello, debe planificar con anticipación, invertir sabiamente y utilizar la capacidad de los mercados para crear empleo y crecimiento económico”.

Los retos de la nueva Comisión Europea pasan por lograr la neutralidad de carbono en 2050, alcanzar un acuerdo verde a nivel europeo, y por implantar un impuesto al CO2 en frontera.

Pieblags hizo un llamamiento para que Europa lidere la transición energética a nivel mundial, “después de haber alcanzado los objetivos de la política energética a 2020, y tras las importantes inversiones realizadas en energías renovables, las mejoras sustanciales en el funcionamiento del mercado interno de energía y los avances en seguridad de suministro”.

En la sesión de ‘Energy Prospectives’ de este martes también participó Jorge Padilla, investigador del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) y Head of Compass Lexecon Europe, que ofreció una perspectiva económica de la integración de las energías renovables en los mercados mayoristas de electricidad.

En este sentido, afirmó que en este nuevo escenario “si insistimos en la fijación de precios al valor del coste marginal (el coste de la energía más cara marca el del resto del mercado), anticipo una agravación de las dificultades financieras, la inestabilidad del mercado, la volatilidad de los precios y los posibles problemas de seguridad de suministro”.

ABANDONAR LA IDEOLOGÍA DEL COSTE MARGINAL

Para Padilla, “es necesario restaurar la credibilidad del mercado como el mecanismo adecuado para impulsar la inversión”, sin dejar de tener en cuenta otros objetivos, como los ambientales. “Los gobiernos deben estar preparados para moderar la incertidumbre regulatoria y controlar la tentación de expropiar las rentas a posteriori, y esto requiere abandonar la ideología del coste marginal a corto plazo que ha caracterizado la intervención en el pasado reciente”, afirmó. “Los mercado sexclusivamente de energía sólo funcionan en circunstancias excepcionales, por lo que necesitamos diseñar mecanismos adecuados de remuneración de la capacidad”.

Padilla recordó que “la liberalización de los mercados mayoristas de electricidad fue posible gracias a cambios fundamentales en la tecnología de generación e impulsada por la necesidad de promover una inversión eficiente, garantizar la seguridad del suministro y lograr un mix energético óptimo”.

Según el investigador del CEMFI, este objetivo pronto se olvidó, y “las intervenciones encaminadas a alcanzar los objetivos de la política industrial y la política medioambiental han distorsionado la formación de precios y las decisiones de inversión, y los precios de mercado no proporcionan las señales adecuadas para la inversión”, según el experto.

En la inauguración de la sesión, el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, destacó la relevancia de este tipo de sesiones para aportar “ciencia” al sector energético. Junto a Reynés, la apertura corrió a cargo también de José Luís Suárez, director general de IESE en Madrid, quien declaró que “la transición energética, asunto central de Energy Prospectives, se deja notar en su sector de Finanzas y para afrontarla se necesitan las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza”.