Ana Botin, presidenta del Banco Santander

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, no ha esperado a que empiece el año para ponerse nuevos retos. Decidió anticiparse el pasado mes de octubre, cuando se celebró la junta de accionistas de la entidad y adelantó por donde pasa el futuro de la entidad.  

Vayamos por partes. La directiva es optimista en cuanto a la recuperación económica de España, en una entrevista reciente con Bloomberg TV, señaló que la situación en términos macroeconómicos ha mejorado con el anuncio de la vacuna y su llegada permitirá una vuelta a la normalidad “en mayo o junio” de 2021 según sus cálculos. También apuesta porque la economía sorprenderá al alza en 2021.

Respecto al proceso de consolidación bancaria y en concreto, a las operaciones de fusión que iniciaron en septiembre algunas entidades españolas, Ana Botín, insiste en que el Banco Santander está cómodo con su escala y cuenta con margen para crecer orgánicamente, por lo que, de momento, no contempla esta vía.

DISPUESTA A REVOLUCINAR LA BANCA

El primer banco de España por volumen de activos tiene la clave para revolucionar el sector este 2021, centrarse en el desarrollo de sus plataformas globales. Pero sin excluir ninguna de sus filiales, Botín recuerda que son un banco global y así es como están trabajando, todos a una.

La entidad decidió el pasado 30 de junio incorporar a tres expertos para impulsar esta estrategia: a Sebastian Gunningham, como presidente de Santander Consumer Finance y vicepresidente de Openban; A Francisco D’Souza como asesor estratégico para el desarrollo de Santander Global Platform (SGP) y R. Martin Chávez como consejero independiente para formar parte de las comisiones de retribuciones, de supervisión de riesgos, regulación y cumplimiento, y de innovación y tecnología.

El primer cambio se produce en el ámbito de Gunningham, pues el banco ya adelantó una fusión entre Santander Consumer Finance y Openbank. Al integrar la financiera con el banco 100% digital, se aprovechará la escala para crear un banco global de financiación al consumo nativo digital con gran potencial de crecimiento.

El segundo cambio consiste en crear una de las mayores plataformas de pago en el mundo y para ello, contará con la infraestructura de Santander Global Platfor, que se constituyó en 2019 para dar visibilidad a la transformación tecnológica del banco y agrupa a Openbank, Getnet, Superdigital y Ebury. Pero ahora, con el nacimiento de PagoNxt cambia por completo.

La nueva plataforma de pagos tendrá tres vertientes: comercios, pymes e individuos. Y con ella abren la puerta a un mercado global de unos 500.000 millones de euros. Respecto a la primera, las soluciones para comercios, se estructurará en torno a la brasileña Getnet, la unidad de negocio global que ya tiene plataforma en Brasil, México y Argentina.

En cuanto a las pymes, Santander desarrollará este negocio apoyándose en Ebury, la fintech especializada en pagos y cobros internacionales e intercambio de divisas, que ya está presente en 17 países y trabaja con más de 130 monedas.

Y para los individuos, el banco ya ha lanzado un servicio de transferencias internacionales de bajo coste, denominado PagoFX, disponible para cualquier usuario, aunque no sea cliente del grupo financiero.

ONE SANTANDER

El banco quiere unificar sus negocios en Europa, convertir a los distintos bancos en uno y tener una estructura más simple que genere sinergias y eficiencias. Un concepto llamado ‘One Europe’ o ‘One Santander’ que les permitirá generar mayores ingresos y ahorrar costes adicionales.

En concreto, prevén ahorrar costes de 1.000 millones de euros en España, Portugal, Reino Unido y Polonia en los próximos dos años. Al frente de One Europe está Antonio Simões, responsable regional de Europa desde septiembre. Al portugués le reportan los responsables de los cuatros países y él lo hace al consejero delegado, José Antonio Álvarez.

Para ahorrar costes, el banco ha negociado con los sindicatos un plan de reestructuración en España que implica un ERE para 3.572 empleados, que dejarán el banco de forma voluntaria o a través de prejubilaciones. La reubicación de 1.500 trabajadores y el cierre de 1.033 oficinas. Se trata del mayor ERE y cierre de oficinas de la historia de banco en nuestro país.

CAMBIOS EN EL CONSEJO

También en los últimos días del año 2020, Ana Botín ha hecho cambios en el Consejo de Administración del banco. Gina Díez Barroso se incorpora como consejera independiente de la entidad en sustitución de Rodrigo Echenique, que comunicó su renuncia al cargo después de 32 años en Grupo.

Con el nombramiento de Díez Barroso ya son 6 mujeres en un consejo compuesto por 15 miembros, es decir, ya hay un 40% de representación femenina, que es uno de las premisas que deben cumplir todas las cotizadas de la Bolsa española cuando llegue 2022, de acuerdo a la propuesta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Hasta la fecha –y dentro de los bancos del Ibex- solo lo cumplía CaixaBank. De la misma forma, el nuevo CaixaBank (fruto de la fusión con Bankia) también cumplirá con este criterio, pues ya ha adelantado la composición de su consejo. De manera que el Santander se convierte en la segunda entidad que cumple con este objetivo y lo hace dos años antes.

TAMBIÉN SE ADELANTÓ AL DIVIDENDO

El Banco Santander también se adelantó con el dividendo. El Banco Central Europeo hizo hace unos días una actualización sobre el veto que impuso en marzo en 2020, y decidió que a partir de septiembre de 2021 se pueda reanudar el pago, aunque habrá excepciones y limitaciones.

Pero incluso antes de conocerse esta decisión, la junta de accionistas del banco ya aprobó el pasado mes de octubre la vuelta al dividendo en efectivo de cara a 2021.

Ana Botín fue la primera banquera en España que decidió no retribuir a sus accionistas en el inicio de la crisis sanitaria, antes de la prohibición del BCE, pero también fue la primera que pasado un tiempo empezó a defender que algunas entidades ya estaban preparadas para retomarlo.

De manera que ahora que Christine Lagarde, ha levantado la mano, volverá a ello, tal y como ha hecho siempre. El Banco Santander ha repartido cerca de 19.000 millones de euros en dividendos en los últimos cinco años, e incrementado el beneficio por acción un 22% en ese periodo.