Se habla mucho de la soledad del autónomo y esto nos hace pensar que estos profesionales siempre trabajan solos, pero en realidad no es así. Hay autónomos que tienen empleados y otros que trabajan en compañía de sus socios. Si trabajar a solas tiene sus inconvenientes, trabajar acompañado también los tiene, de ahí la importancia del clima laboral, que influye en aspectos tan importantes como la motivación y la concentración.

El ambiente que tenemos a nuestro alrededor mientras estamos trabajando influye en cómo nos sentimos tanto con respecto al propio trabajo en sí mismo como respecto a los compañeros. Este es un fenómeno que se ha estudiado mucho en los últimos años y que afecta también a los trabajadores por cuenta propia cuando desarrollan su labor junto a otras personas. 

¿Qué es el clima laboral?

El clima laboral es el ambiente que se respira en el lugar en el que se lleva a cabo el trabajo. En él influyen factores tan diversos como la propia estructura de la organización, la gestión que se hace de los recursos humanos, la situación psicológica de cada empleado y hasta el entorno.

Si el ambiente que se respira en un lugar de trabajo es positivo, los empleados estarán más felices. Esto se traduce en una mayor motivación y productividad, a la vez que se reducen los niveles de absentismo.

Por el contrario, si el ambiente laboral no es bueno, la incidencia de absentismo laboral será mayor, habrá más rotación en la empresa y los empleados estarán más desmotivados, por lo que producirán menos.

El autónomo es protagonismo en el clima laboral

El ambiente laboral es construido entre todos los miembros de la organización, no importa si se trata de una gran empresa o de un taller en el que trabajan el autónomo y dos empleados. Pero, aunque todo el mundo debe poner de su parte, el clima laboral es responsabilidad del director de la empresa.

Es decir, que el autónomo que está al frente de un negocio es el principal responsable de que el ambiente en su empresa sea positivo. Es él quien debe tomar las medidas necesarias para que esto sea así.

clima laboral

El mal clima laboral como enemigo de la concentración

En un negocio tanto el autónomo como sus empleados deben estar motivados para hacer su trabajo, y esto implica también que tiene que estar concentrados en lo que están haciendo, sin preocuparse por temas que realmente no tienen importancia.

Pero está demostrado que un mal ambiente laboral afecta directamente a la concentración. Si alguien sabe que al llegar a su trabajo se va a encontrar con compañeros con los que se lleva mal, con un jefe tóxico, con un espacio con mala iluminación o con mobiliario inadecuado, afronta la jornada con una clara desmotivación.

Un empleado desmotivado no rinde bien precisamente porque no es capaz de alcanzar un buen nivel de concentración. Se pasa el día pensando en que llegue el momento de terminar la jornada, en lugar de estar centrado en su trabajo.

Un buen clima laboral estimula la concentración y la productividad

En el lado contrario nos encontramos con una situación en la que se da un buen ambiente laboral.

Si la relación con los compañeros es buena, el jefe no ejerce como tal sino como líder y en el centro de trabajo se puede estar cómodo, el empleado aborda cada jornada con un talante mucho más positivo, lo que le ayuda a concentrarse en lo realmente importante.

Un trabajador concentrado es mucho más productivo, capaz de sacarle el máximo partido a las horas que dedica a su labor. Por tanto, a los autónomos que tienen empleados a su cargo les compensa invertir tiempo y esfuerzo en conseguir que el ambiente laboral sea positivo para todos.

ambiente laboral

¿Cómo mejorar el clima laboral y con él la concentración de los empleados?

Medidas con respecto a los empleados

Entre ellas puedes encontrar:

Mejorar la comunicación

La relación entre el empresario y sus trabajadores debe ser de confianza, especialmente cuando se trata de negocios pequeños. Para que esa confianza surja es necesario que haya una buena comunicación entre todos los miembros del equipo.

Los empleados deben ser capaces de comunicarse bien entre sí y con sus superiores. En estos casos es mejor apostar por una comunicación que sea clara y directa. Si surgen problemas, es mejor hablar sobre ellos y buscar la solución lo antes posible.

Establecer unas metas claras

Como líder del equipo el autónomo debe fijar metas para su negocio y transmitir las mismas a sus subordinados. Está demostrado que cuando una persona sabe cuál es su objetivo está más motivada y trabaja con mayor concentración.

Cada empleado debería saber qué debe hacer y para cuándo deben estar terminadas sus tareas. Esto ayuda a que el trabajo sea mucho más eficiente.

Promover y valorar el feedback

Esto está muy relacionado con lo que veíamos antes de la comunicación. Es importante que la comunicación fluya entre todos los miembros del equipo, pero no basta solo con ello.

Los empleados deben tener la suficiente confianza con su jefe como para poder hablarle de cosas que creen que se pueden mejorar, y el líder debería ser capaz de recibir de buen grado los comentarios tanto positivos como negativos y tomar decisiones en base a ellos.

concentracion en el trabajo

Medidas con respecto al lugar de trabajo

También el centro puede moldearse para sacar el máximo provecho.

Crear un espacio de descanso para promover la concentración

Para rendir bien hay que descansar bien, y esta es una máxima que hay que tener en cuenta. Un trabajador con un alto nivel de estrés pierde su capacidad de concentración. Pero le resultará más sencillo volver a encontrar el equilibrio si puede pararse a descansar.

Esto es lo que explica que muchos negocios tengan un pequeño espacio de descanso para los trabajadores. Una sala con unos sofás y una cafetera suele ser más que suficiente.

Mantener el espacio de trabajo limpio

El orden influye en nuestro rendimiento, esto es algo que está más que estudiado y comprobado. Por eso, hay que procurar que los espacios de trabajo estén siempre limpios y ordenados. Esto estimula la concentración y permite a los empleados centrarse en sus tareas.

Pequeños ajustes pueden conseguir grandes logros en cuanto a mejora del ambiente laboral y con él una mejora en los niveles de concentración, motivación y productividad de los empleados.