Amazon

Si hay un gigante que puede poner patas arriba un sector, ese es Amazon. Tras diez años de intentonas, entró de lleno en el sector de la alimentación con la compra de Whole Foods en verano. En una demostración de poder, ahora es la compañía de Jeff Bezos la que se está comiendo el sector, y parece que quiere volver a llenar el carro de la compra. En su punto de mira, Europa. Los rumores la acercan a la francesa Carrefour; sin embargo, la española DIA también está en los lineales del supermercado.

El crecimiento de Amazon desde su creación en 1994 ha sido imparable. Y más en el último año. Tras la compra de la cadena de supermercados WholeFoods por 13.700 millones de dólares y el éxito de su jornada de promociones Prime Day, disparó sus ingresos un 33%, hasta 43.477 millones de dólares en el tercer trimestre del año. Además, Jeff Bezos incrementó su fortuna hasta los 100.000 millones de dólares tras el Black Friday, convirtiéndose de esta manera en el hombre más rico del mundo, según Forbes.

En su filosofía no entra otra idea que no sea crecer y descubrir nuevos nichos de mercado. Por eso al gigante se le atragantaba el de la alimentación. Diez años le costó a Amazon hacer temblar a competidores como Walmart. Antes, varias pruebas fallidas. En agosto de 2007, la empresa lanzó Amazon Fresh –un servicio de entrega de productos frescos–, que apenas pisó Europa. A España ni siquiera llegó. En EEUU si tuvo más tirón, hasta que este año se vio obligada a reducir este servicio en siete estados del país. Un proyecto complicado a pesar de la infraestructura de la compañía por la inmediatez que requiere la industria alimenticia.

Por eso, la estrategia está clara. Si una cadena online busca crecer, su supervivencia pasa por el punto de venta físico y viceversa. Y en eso anda ahora Amazon, en buscar puntos físicos dentro del mundo de la alimentación. ¿Por qué? Porque las pruebas con Amazon Fresh no han dado sus frutos, pero con las 473 tiendas de Whole Foods sus experimentos funcionan. Solo dos días después de su compra, el número de clientes creció un 25%.

La estrategia de Amazon pasa por facilitar al consumidor el pedido desde la plataforma y pasar a buscarlo a su establecimiento más cercano y sin cajeros

La falta de espacios físicos es consecuencia indirecta de los problemas de paquetería en periodos de grandes ventas, como Navidades. Algo que ha sufrido en sus propias carnes. Pero en alimentación, Amazon ha dado con la receta secreta. Su objetivo pasa por facilitar al consumidor el pedido desde la plataforma y pasar a buscarlo a su establecimiento más cercano. Y todo ello prescindiendo de los cajeros para ahorrar esperas innecesarias. Es algo parecido a las 120 taquillas que tiene repartidas por toda España o al modelo Amazon Go solo disponible en Seattle.

Con este plan listo en EEUU, ahora falta asaltar otro mercado, el europeo. Y es que Europa es un reflejo de lo que ocurre en EEUU. Toda gran operación que se realice allí, tiene repercusiones o se repite de nuevo en el Viejo Continente. Y para ello, necesita infraestructura y esa inversión previa en centros de distribución de alimentos frescos. Solución: comprar otro grupo de alimentación.

Desde octubre, los rumores señalan a Carrefour. Sin embargo, en España también podría hacer su incursión adquiriendo DIA. Cada una, en sus distintos mercados, ofrece una serie de golosas ventajas. ¿Cuál de las dos está más cerca de ser comida por Amazon?

¿Por qué comprar Carrefour?

Es la primera en todas las quinielas. Carrefour no atraviesa su mejor momento ni en el plano económico ni de presencia en el mercado. Su modelo de negocio, basado fundamentalmente en el hipermercado, pierde fuerza. Los nuevos modelos de supermercados de proximidad y de bajo precio, como E. Leclerc o Lidl, le ganan terreno poco a poco. De hecho, E. Leclerc ha desbancado a Carrefour en cuota de mercado en Francia: 21,1% frente a 20,5%.

El golpe más duro para Carrefour llegó este verano. Y por partida doble. El grupo galo obtuvo un beneficio neto atribuido de 78 millones de euros, una cifra un 39,5% por debajo del resultado correspondiente al primer semestre de 2016. Su endeudamiento neto aumentó un 4,8%, hasta 7.720 millones. A eso se sumó su revisión a la baja de ventas y el desplome de un 13,13% de sus acciones, hasta los 16,94 euros. Una situación que juega a favor de una posible venta.

La adquisición de Carrefour elevaría la cuota mundial del mercado retail de Amazon. En 2017, Walmart fue el grupo con mayores ventas, según Kantar WorldPanel. Amazon escaló tres posiciones y se sitúo en segunda posición. Carrefour, en cambio, cedió una y se posicionó como el sexto mayor grupo. Costco, Schwarz Group (que incluye cadenas como Lidl) y Kroger están por delante de la francesa. Desde luego, la compra del grupo sería todo un golpe de poder para hacer temblar a Walmart.

Carrefour
Top 10 de los retailers en 2017 realizado por Kantar.

Si Amazon adquiere Carrefour se haría con un imperio del hipermercado a nivel global. Cuenta con 1.507 hipermercados, 3.194 supermercados, 7.181 tiendas de proximidad y 171 cash&carry que dan empleo a más de 384.000 trabajadores en todo el mundo.

Por área geográfica, en Europa contaría con 10.288 establecimientos, el número suficiente para luchar con competidores como la alemana Lidl. Pero su expansión iría incluso más allá del Viejo Continente. Carrefour está presente en América Latina –con 972 tiendas– y en Asia –con 447–. La firma gala es la cuarta cadena por cuota de mercado en China con un 3,3%. Justo por delante está Walmart (5,5%). De ahí que la compra de esta no solo tendría un impacto importante en Europa, sino que también en Asia.

Por otro lado, Carrefour también cojea en el mercado online, algo de lo que Amazon sabe bastante. Por ejemplo, sus ventas a través de este canal son inferiores a los 2.600 millones euros que E. Leclerc logró en 2016, según estudios publicados por analistas de Bloomberg.

Pero no todo son buenas noticias para Amazon. Hay dos pequeños escollos. Uno es la entrada de Fnac en forma de alianza con Carrefour. Ambas crearán una central de compras conjunta en Francia con la que aumentarán su capacidad para adquirir electrodomésticos y tecnología a precios más bajos.

La segunda es una cuestión política. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quiere poner coto a los gigantes de internet con una regulación fiscal más estricta. Además, la opinión pública no está a favor de Amazon. Según una encuesta del periódico ‘Le Monde’ el gigante online es una de las empresas menos valoradas.

¿Por qué comprar DIA?

Pero si la operación en Francia no prospera, Amazon solo tendrá que fijar la vista un poco más abajo. Concretamente en el mercado español y, en particular, en DIA. La cadena española también se postula como una buena opción para que Amazon consolide su presencia al otro lado del Atlántico.

DIA cuenta con 5.498 establecimientos en Europa (entre España y Portugal), 1.922 en América Latina (Argentina y Brasil) y 379 en China. Entre ellas dan empleo a cerca de 44.000 trabajadores. Aquí, al igual que en Carrefour, la posible compra aseguraría presencia también en otros continentes, aunque en menor número.

Los bajistas retroceden y Goldman se refuerza: ¿OPA a la vista en DIA?

Un 25% de las posiciones bajistas se han retirado de DIA, además gigantes como Goldman Sachs o HSBC han reforzado su posición a la espera de que ocurra algo

Además, ya se conocen muy bien. En septiembre de 2016, DIA selló una alianza con Amazon para impulsar la venta de alimentación online. A través de esta, los clientes de Prime Now en Madrid y Barcelona pueden comprar online productos de alimentación de La Plaza. Un acuerdo que próximamente se extenderá a otras regiones del territorio español.

A eso se suma sus movimientos bursátiles. Este año, la acción de la compañía presidida por Ana María Llopis ha llegado a mínimos anuales (3,9 euros el título). Sin embargo, desde mayo la presión bajista se ha reducido un 25% y hay quienes han apostado por la cadena española. Goldman Sachs ha incrementado su posición en la firma española desde el 10,2% hasta al 10,54%. Todos estos movimientos en el Ibex-35 revelan que es un buen momento para comprar DIA.

En contra, Amazon se encontraría con dos cuestiones: una es que la presencia de DIA en Europa es menor que la de Carrefour. Y la otra, es la situación de la compañía. En 2017, destacan de forma negativa los resultados de los nueve primeros meses del año, que incluyeron un profit warning con una revisión a la baja de su Ebitda, las fuertes inversiones a largo plazo, una elevada deuda y un proceso de reforma de muchos de sus establecimientos físicos.

Así que como si de un Mundial de Fútbol se tratase, entre España y Francia está la cosa. Carrefour y DIA se postulan como las mejores opciones para que el gigante Amazon llene su carrito de la compra. La cuestión es a cuál de las dos elegirá. Sea cual sea, el impacto será tan grande que obligará a otras como Walmart a mover ficha. Pero sobre todo, cambiará la historia del sector de la alimentación.

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