Alcoa ha expuesto este lunes dos propuestas que pasan por parar las cubas en San Cibrao, después de que Liberty House haya mostrado su interés en comprar el complejo de A Mariña y a las puertas de que este martes finalice el proceso de consultas del despido colectivo de 534 trabajadores de la planta de A Mariña.

La primera alternativa y “opción prioritaria” de Alcoa pasa por ejecutar el ERE, con una parada “inmediata” de las cubas para a continuación iniciar un proceso de venta en el que “se exigiría al comprador la creación de una bolsa de empleo en el que tendrían prioridad de incorporación los trabajadores de afectados por dicho despido colectivo”.

Según explican fuentes de Alcoa, la segunda propuesta, “todavía pendiente de concreción y desarrollo”, pasa por alcanzar un acuerdo con los representantes de los trabajadores para negociar las condiciones de un ERTE de suspensión de contratos hasta el 31 de julio de 2022 en la planta de aluminio.

En esta segunda propuesta, se hibernarían de manera ordenada las cubas “en un periodo estimado de hasta 120 días”. Asimismo, se iniciaría un proceso de venta de la planta de aluminio de duración de hasta nueve meses, “de modo que, si se produce la venta y el comprador procede al re-arranque, Alcoa asumiría el coste de dicho re-arranque hasta 35 millones de dólares”.

En este supuesto, si no se produjera la venta, Alcoa mantendría el ERTE y se analizaría la evolución de los indicadores que afectan a la planta para reanudar las cubas en caso de que se produjera un cambio en las circunstancias que permitiera la viabilidad de la planta. “En caso contrario, no se arrancarían e iniciaríamos la negociación de un despido colectivo con los representantes de los trabajadores”, afirma.

Por todo ello, Alcoa incide en que su opción prioritaria es ejecutar ya el ERE y parar las cubas, pues la alternativa del ERTE “no responde a las causas estructurales que afectan a la planta”.

Sin embargo, hemos valorado los planteamientos de los representantes de los trabajadores y de la autoridad laboral y, con el ánimo de poder concluir el presente periodo de consultas con acuerdo mañana, 4 de agosto, planteamos esta propuesta que consideramos cumple con sus demandas, evitando los despidos y manteniendo la posibilidad de re-arrancar las cubas en el futuro si se produjera un cambio en las circunstancias que permitiera su viabilidad, así como desarrollar un proceso de venta competitivo y de una duración adecuada con las debidas garantías para todos”, expone Alcoa en relación con la segunda opción.

EL COMITÉ CRITICA EL “EMPECINAMIENTO” EN PARAR LAS CUBAS

Por su parte, el presidente del comité de empresa, José Antonio Zan, ha criticado que Alcoa sigue “erre que erre” con su intención de parar las cubas, lo que es una “línea roja” para los trabajadores.

En declaraciones a los medios en Lugo tras el penúltimo encuentro en el periodo formal de consultas del ERE con la empresa –el martes será el último–, Zan ha censurado el “empecinamiento” de Alcoa “cuando hay una empresa que dice” que en “ocho semanas acabaría el proceso” de venta. Por ello, afea a la multinacional estadounidense que “lo único que se busca es atacar a la fábrica”.

Con todo, los trabajadores están “expectantes” por la reunión esta tarde de lunes en Santiago con representantes de Liberty House, con el fin de que les expongan el “alcance” de su propuesta y un plan de viabilidad con plan energético para 10 años. Considera “importante” que este inversor “esté poniendo concreciones de fechas”.

Mientras, el comité de empresa de Alcoa San Cibrao intentará que la multinacional “recapacite” para que no se ejecuten los despidos que afectarán a 1.000 empleos entre directos e indirectos.

Para ello, creen capital mantener el 100% de la producción y ven como “solución más factible” esperar una semana más sin ejecutar los despidos para que se pueda llegar a un acuerdo.