No han desaparecido los problemas para la multinacional norteamericana Alcoa en España. Tras la venta de las dos plantas de Aviles y A Coruña al fondo suizo Parter Capital (ahora se llaman Aluiberia), la otra planta que todavía permanece bajo su mando en España, la de San Cibrao, en Cervo (Lugo), ha anunciado un calendario de movilizaciones.

Dicha planta, “está viviendo el momento más peligroso para su continuidad en sus cuarenta años de historia”, según su comité de empresa. El mismo apunta directamente a la falta de gobierno como causante de dicha situación: “La certeza de una repetición electoral alarga en el tiempo la agonía”. Porque, para el futuro de la planta de Alcoa en Lugo, es vital la aprobación del decreto para consumidores electrointensivos, es decir, para empresas grandes consumidoras de electricidad.

La planta de Lugo ha definido un calendario de movilizaciones dado el alto precio de la electricidad que pone en riesgo su futuro

“La ausencia de un Gobierno central, el único al que la ley le da competencias para solucionar el problema de la energía, es el más urgente de los escollos que tenemos”, reconocen en el comité de Alcoa. “Dicho decreto no se puede aprobar sin Gobierno”, llegó a reconocer la ministra de Industria en funciones, Reyes Maroto.

Se trata de un paso decisivo para la industria del aluminio en España. Sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia de precio que existe con los principales competidores en Europa. Porque, en Alemania y Francia, este tipo de industria suele pagar menos por la energía que consume, de media, un 50% menos.

Para empresas como Alcoa, o Aluiberia, la energía se come una parte importante de los resultados (supone alrededor del 40% del gasto). Además, no pueden repercutirlo a sus clientes.

TRANQUILIDAD EN LA ‘VIEJA’ ALCOA

En las dos antiguas plantas de Alcoa, ahora Aluiberia, en A Coruña y Avilés, la situación es de tranquilidad. Sin embargo, tal y como reconoció a La Voz de Galicia el presidente del comité de empresa de A Coruña, Juan Carlos López Corbacho, están con los pies en el suelo: “Esperamos que el gobierno cuando esté constituido cumpla su promesa y saque el estatuto de las empresas electrointensivas y abarate el precio de la electricidad”.

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Según José Manuel Casado, responsable de Política Industrial de CCOO, “daría mucha vida al sector que los precios bajaran a un nivel aceptable. En Aluiberia están planificados dos años de actividad y se está empezando a trabajar”.

Por tanto, Aluiberia parece estar viviendo una especie de calma tensa con la esperanza de que se cumpla el plan que en su momento presentó Parter Capitar para hacerse con las plantas de Alcoa de Avilés y A Coruña. “Que se regule el estatuto de las empresas electrointensivas, y se rebaje el precio de la electricidad a un nivel aceptable sería vital”, añade el responsable de Política Industrial de CCOO. De momento, nada de tirar las campanas al vuelo.

SEIS MESES PERDIDOS

Por tanto, y en lo que se refiere a política energética para esta industria, la situación no difiere mucho respecto a la que se vivía seis meses atrás. Sólo que, mientras para Aluiberia hay un plan puesto sobre la mesa, en Alcoa amenaza la incertidumbre. La plantilla otea en el horizonte la posibilidad de que la multinacional norteamericana acabe poniendo el cartel de ‘se vende’.

En el pasado agosto, Alcoa ya redujo la producción (la segunda vez que sucede en el año) para reducir las pérdidas del complejo lucense (entre cinco y seis millones de euros al mes). En 2018, los números rojos de Alcoa en San Cibrao fueron de 53,8 millones de euros. La repetición de elecciones llevaría la aprobación del citado estatuto ya a 2020.