Alberto Chicote

Alberto Chicote suma años de experiencia en las cocinas. Pero aún así, día tras día conoce anécdotas de lo más sorprendentes gracias a su programa Pesadilla en la cocina. En el último programa, emitido este jueves, el chef no pudo contener la emoción tras conocer la historia de la dueña del restaurante La Madrina, al cual acudieron para ayudar a mejorar la calidad del servicio y sus platos.

La grabación se produjo hace dos años, y en el local no vieron una mayor afluencia respecto a tiempos pasados tras su transformación. Aunque ahora si esperan, según relata el Huffingtonpost, que la emisión del programa les permite aumentar la recaudación. Eso sí, reconocen que a nivel de organización y económico, la presencia de Alberto Chicote les ayudó enormemente.

El momento más emotivo se produjo cuando Alberto Chicote se reunió con Mónica Zambrano, dueña del local ubicado en Villaverde, y sus hijos. La idea del chef era cuestionar la pobre organización que mantenían. Pero la historia de Zambrano le llevó a recular hasta el punto de decir que jamás volvería a gritarle.

LA HISTORIA QUE CONMOCIONÓ A ALBERTO CHICOTE

Zambrano le comentó que la situación en Ecuador era complicada y no podía mantener a sus hijos, por lo que decidió marcharse a España, concretamente a Vitoria. Fue entonces cuando relató que había estado en una especie de discoteca, donde la “vendieron”. “¿Te refieres a trata de blancas”?, apuntó Alberto Chicote. “Sí”, asintieron sus hijos. Zambrano había recalado en un prostíbulo y muchos años después era la dueña de un local. Una historia que conmovió al chef hasta el punto de soltar alguna lágrima.

Tras lograr huir, Zambrano tuvo que pedir en la boca del metro, hasta que un buen día una agradable señora le dio alojamiento. “Ahí comenzó mi vida”, exclamó la ahora dueña del local La Madrina. “Tiene un grandísimo valor que partiendo desde cero te hayas convertido en una profesional y hayas llegado donde has llegado. Es admirable”, aclaró Alberto Chicote.

Gracias a las declaraciones públicas de Alberto Chicote se ha sabido que de todos los restaurantes visitados en esta temporada sólo cuatro permanecen abiertos. Y La Madrina es uno de ellos. Algo de lo que el chef se alegra, sobre todo gracias a la historia de superación de La Madrina.

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