Sebastián Albella, presidente de la CNMV

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, está jugando sus cartas. En dos intervenciones (en menos de 24 horas) ha repetido el mismo discurso: colaboración con el Gobierno y transparencia con ESMA. Dejando ver su buena predisposición en el ámbito nacional e internacional.

El miércoles, durante la presentación del Plan de Actividades para este ejercicio de la CNMV comentaba “2020 será un año más de intensa actividad, tengo especial interés que sea así en mi cuarto año de mandato”. Que no el último.

Y el jueves, en la clausura del Observatorio del Ahorro y la Inversión en España, de Bestinver y el IESE, insistía “tengo especial intención en que este sea un año de exigencia para la CNMV, en mi cuarto año de mandato”. Pero nada sobre que fueran sus últimos meses al frente de la entidad.

UNOS AÑOS MÁS

Parece que su “especial intención” incluye quedarse unos años más en la CNMV. Si bien, su presidencia (que arrancó en 2016) finaliza el próximo mes de noviembre y depende del Gobierno. Pero hay más, la Comisión contrató a una consultora independiente (Oliver Wyman) recientemente para que hiciera un estudio comparativo con supervisores de otros 16 países.

Y los resultados dieron luz verde a Albella para quedarse, ya que calificaron como positivo que aumente el periodo de permanencia de 4 a 6 años de los miembros del consejo, donde se incluiría al presidente. Así, al ser preguntado por su posible reelección, respondió “la ley prevé la posibilidad”, pero de nuevo no descartó irse.

Albella debe ser reelegido en nueve meses y durante sus últimas intervenciones ha hecho varios guiños al ejecutivo, insistiendo en la colaboración.

AMIGO DEL GOBIERNO

Por ejemplo, sobre la OPA a BME explicaba que el informe que tienen que emitir para el Gobierno “va a buen ritmo” y estará listo “antes de mayo” pero están “colaborando” con ellos. También lo hacía cuando hablaba de prohibir la publicidad de productos financieros complejos en los clubes de fútbol “la propuesta será con la colaboración del Gobierno”.

Además, de con la tan polémica tasa Tobin, el impuesto sobre transacciones financieras fue muy criticado por Albella pero ahora relaja su discurso “ya nos manifestamos en relación a él y desde entonces colaboramos con ellos”.

También, se mostraba estos días amigo de ESMA, la autoridad supervisora del sistema financiero de la Unión Europea en lo referido a valores y mercados financieros. De hecho, otra de las frases más repetidas en sus dos últimos discursos ha sido “estamos siendo muy activos en ESMA, promoviendo la transparencia”.

Cuando habló de la revisión de la actividad publicitaria que harán en el segundo semestre del año, destacaba “insistimos mucho en ESMA en que debe haber cooperación”. Precisamente, Albella es presidente del Comité Permanente de ESMA de Protección al Inversor desde el 1 de febrero.

Y el estudio de Oliver Wyman también ha destacado el buen hacer de la Comisión con la elaboración de su informe anual, el plan de actividades y su participación a nivel internacional. Las cosas le están saliendo bien.

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