Los ensayos clínicos ahorran dinero al sistema sanitario. Lo dice Farmaindustria y lo avala con cifras sobre el impacto económico positivo que los estudios, en más de un 80 por ciento de los casos promovidos por los laboratorios, tienen para el hospital donde se realizan. Hasta 10.000 euros de coste evitado por paciente en algunos hospitales españoles.

Son datos de un informe publicado por la patronal de la industria farmacéutica con motivo del Día Mundial del Ensayo Clínico, que se celebra este lunes. Un documento que incide en los beneficios que para la economía y el tejido productivo y de I+D de los países tienen los ensayos clínicos.

En España, ocho de cada diez ensayos clínicos están impulsados por la industria farmacéutica. Farmaindustria resalta que la I+D de los nuevos medicamentos es una carrera de fondo que empieza cuando se identifica un primer compuesto prometedor, en la etapa preclínica, y culmina 10-12 años después, cuando, el nuevo fármaco se pone a disposición de los pacientes.

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La patronal resalta el “esfuerzo colectivo y multidisciplinar” que supone todo el camino de la I+D biomédica y, en especial, el ensayo clínico. Y subraya que ese trabajo no siempre tiene recompensa: solo una de cada 10.000 moléculas investigadas llega a convertirse en un medicamento aprobado.

IMPACTO ECONÓMICO

Pero, sobre todo, la patronal pone en valor el impacto económico positivo de los ensayos clínicos en el sistema sanitario. Alude a un reciente estudio de la asociación empresarial estadounidense que destaca cómo los 15.000 millones de dólares invertidos en 2017 por las compañías farmacéuticas en ensayos clínicos tuvieron un impacto económico positivo global (sumando los efectos económicos indirectos) de unos 43.000 millones, casi el triple de lo invertido.

La cifra, reseñan desde Farmaindustria, parte del estudio de los 4.500 ensayos clínicos promovidos los laboratorios estadounidenses (con la participación de un millón de pacientes) y solo se refiere a inversiones directas en los centros sanitarios donde tienen lugar los ensayos. Sin contar, apuntan, a las inversiones las relativas al diseño de estudios, análisis de datos o  los esfuerzos realizados en investigación preclínica (experimentación in vitro y con modelos animales).

LA REALIDAD ESPAÑOLA

Volviendo a España, Farmaindustria señala que en la última década se han publicado diferentes estudios, firmados casi siempre por los servicios de farmacia de los propios hospitales, que cuantifican el coste evitado para el centro por la realización de ensayos clínicos en sus instalaciones.

Esos estudios calculan el importe económico de los medicamentos que, según protocolo, tendrían que haber recibido los pacientes incluidos en los ensayos y que el hospital al final no tuvo que costear, ya que el promotor del ensayo (en más del 80 por ciento de los casos, un laboratorios) es quien financia tanto los tratamientos como los fármacos en investigación.

Los estudios, prosiguen desde la patronal, no incluyen la medicación concomitante (dos o más fármacos administrados al mismo tiempo para tratar enfermedades) ni otros gastos asociados al tratamiento (personal, material, etcétera), que también los sufraga el promotor del ensayo y que incrementan el potencial ahorro.

Entre las últimas publicaciones sobre ahorro de costes conocidas, Farmaindustria destaca la más reciente: del Hospital La Paz de Madrid. Es de abril y hace referencia a los ensayos clínicos realizados en   oncología entre 2017 y 2018. Tras el análisis de 50 ensayos, con la participación de 155 pacientes, los costes evitados al centro fueron de 1.564.943 euros. El coste evitado por paciente fue de 10.096 euros.

25 MILLONES DE EUROS

Otro análisis, realizado por el Servicio de Oncología del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, en el periodo 2014-2016, concluye con una cifra similar a la de La Paz.  Durante ese periodo, en el hospital se llevaron a cabo 889 ensayos, con la participación de 2.879 pacientes. El coste evitado fue de 20.306.131 euros, 9.137 euros de media por paciente.

El pasado marzo, reseñan desde la patronal, en la Conferencia de las Plataformas de Investigación Biomédica, en Madrid,  Joan Comella, director del Instituto de Investigación del Vall d’Hebron, cifró en  25 millones de euros en total (18,5 millones sólo en oncología) el ahorro generado en su centro en 2018 por la actividad investigadora.

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En el informe de Farmaindustria también se cita un estudio del Servicio de Oncología del Virgen de la Salud de Toledo entre 2004-2013. Concluyó que la participación de 106 pacientes en 23 ensayos clínicos generó un ahorro para el centro de 1.475.066 euros, con un coste medio evitado por paciente de 13.915 euros.

Una evidencia científica que, afirma la patronal, también se da en otras áreas. Alude a la investigación realizada por el Servicio de Farmacia del Complejo Hospitalario de A Coruña entre 2001-2012. Sobre 44 ensayos clínicos en el ámbito de la reumatología, con 297 pacientes, se cifró un coste evitado de 2.813.590 euros, con un coste medio evitado por paciente de 9.473 euros.

En tratamientos para enfermedades raras, y en el mismo hospital gallego, existe una estimación del coste evitado en medicamentos en ensayos clínicos de coagulopatías congénitas. Entre 2009 y 2014, y en 11 ensayos clínicos en los que participaron 19 pacientes, se estableció un coste evitado total de 2.689.494 euros, con una media de 141.552 euros de desembolso evitado para el hospital por cada enfermo incluido.

Finalmente, la patronal destaca que el 52% de los ensayos clínicos impulsados por la industria farmacéutica en España corresponden ya a las fases tempranas de la investigación, que son además los requieren de un mayor nivel de complejidad. Este tipo de ensayos han aumentado en un 41% desde 2004 en España.