ACS

Vuelta a la tortilla en ACS. Si cerró el ejercicio de 2018 con tres millones de euros de caja neta, en el primer semestre de 2019 la deuda neta ha sido de 725 millones de euros. ¿Por qué se ha dado este particular freno y marcha atrás en la entidad a los mandos de Florentino Pérez?

“Se ha debido generalmente al aumento de la inversión en renovables de ACS, que supuso un impacto de más de 600 millones en la caja de ACS en el primer semestre. Esta inversión tiene sentido a corto plazo para aumentar el atractivo de su filial de renovables, Zero-E, ante una posible salida a bolsa o venta a un fondo de capital riesgo a finales de 2019 o a principios de 2020”, afirma Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank.

Un deterioro del capital circulante que podría tener consecuencias en las previsiones de ACS para fin de año. “Es muy probable que la deuda neta mejore de cara a final de año por el propio efecto estacional del capital circulante en los negocios de ACS”, indica Ángel Pérez Llamazares, del departamento de Análisis de Renta4.

Los analistas estiman que la cantidad prevista para finales de 2019 se acabará consiguiendo un año después

En esos seis primeros de meses de 2019, y según este analista, “la caja operativa ha funcionado bien”. La pregunta que surge es: ¿se llegará a la previsión de caja neta de 474 millones de euros a finales de 2019, tal y como tenía previsto ACS? “Tras el aumento del capex en la primera mitad del año, es complicado que lleguen a esa cifra de 474 millones de caja neta”, pronostica Felipe López-Gálvez.

El capex es el gasto que una compañía lleva a cabo en bienes de equipo y que genera beneficios para la misma. Lo puede hacer bien adquiriendo nuevos activos fijos, bien a través del aumento en el valor de los ya existentes.

ACS TENDRÁ QUE ESPERAR

A pesar de que ACS registró una caja neta negativa de 725 millones de euros en el primer semestre de 2019, los expertos auguran un fin de año con caja positiva. Pero muy diferente a lo previsto por ACS en sus previsiones. “El consenso de los analistas lo sitúa en torno a una caja neta positiva de 20 millones de euros, algo lejos de los 474 millones. Esa cantidad la podrían alcanzar en 2020”, resalta Felipe López-Gálvez.

De hecho, el analista de Self Bank añade que “no nos extrañaría que ACS modifique su comportamiento este semestre para que la caja neta supere los tres millones de euros alcanzados en 2018”. De esta manera, “enseñar a los inversores una tendencia alcista en la caja neta y un desendeudamiento en el resultado consolidado de 2019”. Otro punto a destacar es que “ACS nos ha acostumbrado a realizar menos inversiones en el segundo semestre. Creemos que pueda ajustar su comportamiento a presentar una buena imagen a sus accionistas”.

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Cierto que los macro dividendos de Abertis han supuesto un plus para la generación de caja de ACS. Ello deja algo más de margen para incrementar inversiones en otras áreas. Es el caso de las renovables. Esas otras áreas pueden presentar un mayor atractivo que el tradicional negocio de construcción. “También ha resultado clave que ACS no consolide el balance de Abertis, ya que controla un 30% de forma directa y un 20% de forma indirecta a través de la filial Hotchief. Ello supondría acoger en las cuentas del grupo los casi 13.000 millones de deuda que guarda Abertis en su balance”, concreta Felipe López-Gálvez.

El grupo ACS ganó 523 millones en el primer semestre de 2019, un 17,1% más que en el mismo periodo del año anterior. Las ventas aumentaron un 5,8%, hasta los 18.817 millones de euros. Y el ebitda llegó a los 1.621 millones de euros (+15,1%). La cartera se sitúa en 76.502 millones, un 9,6% más.