Autopista I-595 en Florida (Estados Unidos), desarrollada por ACS

Fue en el año 2010 cuando ACS, por última vez, logró superar la barrera de los 1.000 millones de euros de beneficio neto. En concreto, alcanzó la cifra de 1.313 millones. Durante la última junta de accionistas, Florentino Pérez dejó muy claro que en el ejercicio 2019 se volvería a aquellos guarismos olvidados. En concreto, las previsiones del grupo son llegar a los 1.018 millones. Se trata de casi un 10% más respecto a 2018. Un camino en el que Donald Trump puede ser un obstáculo inesperado.

Porque, cuando el presidente norteamericano accedió a la presidencia de Estados Unidos, las constructoras españolas hicieron ese gesto tan español de frotarse las manos. Trump llegaba a la Casa Blanca con la intención de invertir más de 500.000 millones de dólares. Había que arrancar nuevas infraestructuras y mejorar las ya existentes. Según su presidente, eran “tercermundistas”. ACS, Ferrovial y OHL podrían seguir poniendo picas.

Pero la política del máximo mandatario no ha sido tan ‘generosa’ como pudo parecer en un principio. Y eso acabará teniendo influencia en las cuentas de ACS. De ahí que exista variedad de opiniones sobre si la constructora de Florentino Pérez alcanzará los 1.000 millones de euros de beneficio. “El consenso de analistas del mercado lo sitúa algo por debajo del objetivo, en 940 millones, lo que supondría un incremento de casi el 3%”, señala Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. El consenso de Factset, por su parte, estima que llegará a los 1.012 millones de euros. “Parece factible”, indica Sergio Ávila, analista de IG España.

La incertidumbre política generada por Donald Trump al otro lado del Atlántico podría afectar al principal mercado de ACS

Diferencias que basculan por las noticias procedentes del otro lado del Atlántico. Noticias que apuntan a una mayor incertidumbre política. Y eso no es bueno para las compañías que hacen negocio en Estados Unidos. La guerra comercial de Donald Trump con China, por ejemplo. O el hecho de que la economía de Estados Unidos se esté frenando. Las cifras tanto de consumo privado, como de inversión empresarial, han sido peores de lo esperado. También las manufacturas llevan medio año con su particular declive. Y eso no hace más que añadir confusión e incertidumbre. ACS puede sentir tan particulares ‘daños colaterales’.

LOS OTROS PILARES DE ACS

El negocio de ACS en América del Norte representa un 47% de las ventas. Echando la vista atrás, a ese año 2010 en el que se superaron los 1.000 millones de euros de beneficio, el 31,8% de las ventas provenía del total de los mercados exteriores. La cifra de negocios entonces fue de 15.380 millones. Para 2019 se espera llegar a los 38.000 millones. Un cambio radical.

“El mercado de Estados Unidos y la aportación de Abertis al resultado consolidado serán claves para alcanzar la cota psicológica de los 1.000 millones de beneficio”, apunta Felipe López-Gálvez. Pero no serán los únicos pilares. “El dólar americano se ha apreciado con fuerza frente al euro, lo cual puede ser beneficioso para sus resultados”, apunta Sergio Ávila. Y añade: “La empresa continúa teniendo una buena cartera de proyectos. Además, Abertis ha impulsado nuevos proyectos en Chile, ha trabajado por consolidar su situación en Brasil y se espera que la integración de la compañía en las cuentas del grupo siga siendo beneficiosa”.

Durante el primer semestre, ACS ganó 523 millones de euros. Cantidad en la que la actividad en América del Norte fue clave para aumentar las ventas en un 5,8% con respecto al mismo periodo del año anterior. El ebitda, por su parte, aumentó un 15,1%. Su filial Hotchtief también disparó sus beneficios un 25%, hasta los 296 millones de euros.  Sin embargo, en el segundo trimestre, no alcanzó el objetivo de beneficio por acción de un euro, quedándose en 0,79 euros.

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¿Y en el lado negativo? Al otro lado del globo terráqueo, su filial en Australia, Cimic, se quedó por debajo de las previsiones de beneficio. Y eso podría perjudicarle. “Australia es el segundo mayor mercado de ACS y representa el 20% del negocio total”, recalca Sergio Ávila. Por si fuera poco, el dólar australiano se ha visto penalizado recientemente por la guerra comercial y por la bajada de tipos del banco de Australia.

De cara al futuro, ACS tiene en mente optar por proyectos concesionales por encima de los 230.000 millones de euros. Una vez más, Estados Unidos será su principal foco con el 35% del total. Eso sí, si Donald Trump no se embarca en sus particulares ‘guerras’, y la economía de EEUU no ahonda en sus síntomas de cansancio. A continuación, Canadá (20%), Australia (24%) y la UE (21%).