Indra

Las acciones de Indra han caído un 7% este lunes hasta situarse por debajo de los nueve euros. El fuerte descenso se debe a que la empresa de tecnología y consultaría planea realizar una ampliación de capital para adquirir una participación de control en Indutria de Turbo Propulsores (ITP) Aero. El acuerdo estaría cerca de producirse, después de que el pasado viernes la compañía hiciera oficial que había mantenido conversaciones con Rolls-Royce para hacerse con su filial.

En concreto, los títulos de Indra han cerrado la primera sesión de la semana en los 8,955 euros, lo que representa un descenso de casi el 7,06% en comparación con los 9,635 euros por acción en los que concluyeron el pasado viernes, cuando se dejaron un 3,65%.

Durante la jornada de este lunes las acciones de la compañía han llegado a marcar un mínimo de 8,72 euros, lo que representaba un descenso de alrededor del 9,5% respecto al cierre de la sesión anterior. Los títulos de Indra no se situaban por debajo de los nueve euros desde principios de febrero.

CONVERSACIONES POR ITP AERO

Indra confirmó el pasado viernes que está manteniendo conversaciones con Rolls-Royce tendentes a explorar la posible adquisición de una participación de control en ITP Aero, aunque aclaraba que todavía no había adoptado “ninguna decisión al respecto”.

“En este momento no se puede determinar si las referidas conversaciones que se están manteniendo conducirán a la adopción de una decisión definitiva y a la suscripción de un acuerdo vinculante con Rolls-Royce, explicaba la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Rolls-Royce

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Cuando Rolls-Royce Motor Cars presentó su primer vehículo utilitario en América el mes pasado, lo hizo en Vancouver. En un día, vendió seis unidades, con un precio inicial de 399.000 dólares canadienses (308.000 dólares) cada una. Nada mal para una marca que el año pasado solo vendió 3.362 unidades a nivel mundial el a

‘El Confidencial’ publica este lunes que, para financiar la operación, Indra solicitará un crédito de unos 1.000 millones al banco francés BNP, que después reducirá a través de una ampliación de capital que podría situarse entre los 400 y los 500 millones de euros, lo que equivale a alrededor del 30% del capital actual.