Acciona vende promoción inmobiliaria Madrid Hines
El presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales

La justicia de Estados Unidos ha puesto contra las cuerdas a Acciona. Así, la compañía española se ha visto obligada a aprovisionar una dotación adicional de 64 millones de euros, después de que la Corte de Apelaciones de Illinois -estado donde tiene abierta un procedimiento por presunto incumplimiento contractual y extracontractual de sociedades filiales de Acciona Energía- desestimase el recurso de impugnación interpuesto. La decisión del órgano supone un duro revés para la firma presidida por José Manuel Entrecanales que podría culminar en un desembolso final, una vez la sentencia sea firme, de unos 130 millones.

El enfrentamiento judicial viene de lejos. En concreto, el procedimiento se inició en 2014 cuando el antiguo socio de Acciona para el desarrollo del negocio termosolar en la región, Solargenix, decidió llevar a la firma que preside Entrecanales ante los tribunales por incumplimiento del contrato. Así, la firma acusó a la constructora de negociar en secreto con otra empresa, mientras se ejecutaba la joint venture en 2006 de ambas. Unas negociaciones que causaron un impacto negativo en el valor de la empresa conjunta y por lo que debería ser resarcida, según expresa la estadounidense frente a la justicia.

Hasta ahora, Acciona había logrado ganar tiempo gracias, por ejemplo, al recurso de impugnación que interpuso. Una táctica muy utilizada, la de dilatar los procesos, que permite esencialmente dos beneficios. Obviamente, el primero es que alarga la resolución del pleito. Y, con ello, se pospone la necesidad de incrementar las dotaciones. De hecho, la propia constructora explicaba en sus cuentas anuales que una resultaba “muy difícil hacer una estimación fiable acerca de la fecha del desenlace”, lo que implica, a su vez, que “no se produzcan salidas de beneficios económicos en el corto plazo”.

ACCIONA YA HA DESEMBOLSADO 154M€ POR LITIGIOS EN ENERGÍA

La situación cambia radicalmente el pasado mes de marzo, cuando la Corte de Apelaciones de Illinois desestimó el recurso interpuesto por la compañía española de impugnación de la sentencia de primera instancia, en la que se le condena al pago de hasta 134,5 millones de dólares americanos (unos 130 millones de euros, ahora). Pese al revés, Acciona ha seguido con su intención de dilatar el procedimiento y decidió recurrir la sentencia de apelación.

Pero ya no es tan sencillo, de tal manera, que el varapalo judicial acerca un final negativo para firma. De hecho, Acciona señala que es “muy difícil hacer una estimación fiable acerca del desenlace”. Y, todavía más importante, que la sentencia de la Corte de Apelaciones es el “motivo por el que el Grupo ha realizado una dotación adicional de 64 millones de euros a 30 de junio de 2020”. Una cifra que se une a los otros 90 millones que ya ha ido desembolsado por otros procedimientos judiciales relacionados con su segmento de energía, lo que hace una cifra final de 154 millones.

Aunque no es el único gran litigio en el que está inmerso la compañía. Asimismo, el mismo mes de marzo de este 2020, la compañía decidió recurrir una liquidación de 56 millones a su favor, del Conseller de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Cataluña, al considerarla insuficiente. De hecho, el grupo que dirige Entrecanales reclama hasta 1.075 millones por los daños y perjuicios causados por la rescisión de la concesión de Aigües Ter-Llobregat (ATLL), que abastece de agua a Barcelona y su área metropolitana.

FUERTE SUBIDA SALARIAL A SUS DIRECTIVOS EN MITAD DE LA PANDEMIA

Los reveses judiciales no han sido los únicos factores que han puesto en alerta a los accionistas del conglomerado. A esa situación complicada se le añade el fuerte malestar de su plantilla, a la cual se la obligó a acogerse a un ERTE, despido temporal, mientras subía con fuerza la remuneración de sus directos. En especial, la parte variable. Así, de un año a otro, el incremento ha sido de hasta el 76%.

La postura de Acciona choca por dos motivos principalmente. Por un lado, porque queda poco ético acometer dichas subidas (también se le aumento el sueldo a los consejeros en el apartado de “pertenencia al consejo” o se regó a la ejecutiva con acciones), mientras que un número importante de trabajadores han pasado por un ERTE o todavía están en él. De hecho, el grueso de las grandes firmas españolas han actuado al revés y prefirieron adoptar una postura (que en este caso es más estética que efectiva) de renunciar a su salario en variable.

Una alternativa que Entrecanales y su cúpula prefirió obviar. El segundo elemento que sorprendió a muchos fue la propia ejecución del ERTE en algunas divisiones. Por ejemplo, en el caso de su filial de mantenimiento de parques eólicos y fotovoltaicos, EROM, que involucró a unos 410 trabajadores. Al fin y al cabo, fue la primera y única gran empresa del sector que ejecutó dicho procedimiento. Quizás la actitud de Acciona con sus trabajadores y los varapalos judiciales están más relacionados de lo que se podría pensar.