Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España y hoy director general del BPI, es el favorito para presidir el BCE, con 12 apoyos entre los economistas encuestados por Bloomberg frente a los nueve de Klaas Knot.
La encuesta, conocida esta semana, mide una sola cosa: la intuición de un grupo de economistas. Pero ordena el tablero. El español y el neerlandés, ambos antiguos miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, han emergido como los dos nombres que compiten de verdad por el sillón de Fráncfort, y en las últimas semanas han recibido el respaldo explícito de sus respectivos gobiernos.
Pedro Sánchez respaldó públicamente a De Cos en septiembre. Lo describió como un presidente ‘excepcional’ del Banco de España y añadió que reúne el liderazgo, la capacidad y el conocimiento para el puesto, hasta el punto de que sería muy positivo no solo para España, sino para toda Europa, tenerlo al frente del BCE.
Del otro lado, el primer ministro neerlandés Rob Jetten hizo lo propio a finales del mes pasado con Klaas Knot, presidente del banco central de Países Bajos entre 2011 y 2025. Destacó su pragmatismo, su capacidad para trabajar con todo el mundo y el ‘gran éxito’ de un mandato ejercido en uno de los momentos más difíciles.
El contraste de perfiles es real. De Cos llega avalado por su etapa al frente del Banco de España y por su salto a la cúpula del BPI, la institución que agrupa a los bancos centrales del mundo. Knot aporta la vitola de ortodoxo y más de una década gestionando la autoridad monetaria de una economía con superávit estructural.
El 12 a 9 de Bloomberg y el aval de las capitales
El mandato de Christine Lagarde expira el 31 de octubre de 2027. Sobre el papel queda un año por delante. En la práctica, la propia presidenta ha declarado que podría dejar el cargo ‘unos meses’ antes de lo previsto, y dos tercios de los economistas consultados sitúan su salida en abril de 2027. Algunos no descartan que se marche en enero.
| Candidato | Apoyos en la encuesta | Aval político | Cargo actual |
|---|---|---|---|
| Pablo Hernández de Cos | 12 economistas | Pedro Sánchez (septiembre) | Director general del BPI |
| Klaas Knot | 9 economistas | Rob Jetten (finales de septiembre) | Exgobernador del banco central neerlandés |
La encuesta mide intenciones, no votos: al sustituto de Lagarde lo eligen los gobiernos, no los economistas.
El motivo del adelanto alimenta la especulación. Se rumorea que Lagarde podría asumir la presidencia del Foro Económico Mundial, un destino que encaja con su perfil y con el calendario. Solo una minoría de los encuestados cree que la francesa agotará su mandato completo.

El paquete de tres sillones y el problema neerlandés
La sucesión no es un puesto, es un reparto. El mandato de la alemana Isabel Schnabel en el Comité Ejecutivo termina de forma anticipada: se incorpora al FMI en enero de 2027. El del economista jefe, Philip Lane, expira en mayo de ese mismo año. Tres vacantes, un solo acuerdo.
Los líderes de la UE quieren cerrar un paquete que reparta los tres asientos de una vez, y ahí es donde la candidatura de Knot se complica. Su compatriota Frank Elderson ya ocupa una silla en el Comité Ejecutivo del BCE, de modo que su nombramiento obligaría a mover una cuarta pieza. ‘Si es necesario, encontraremos una solución muy rápida en el Consejo’, admitió el canciller alemán Friedrich Merz esta semana.
Qué se juega España y por qué pesa el precedente de 2019
El precedente más cercano es el de 2019. Entonces el reparto de los grandes puestos europeos se cerró en una sola noche: Ursula von der Leyen a la Comisión, Charles Michel al Consejo Europeo y Lagarde al BCE, procedente del FMI. La elección del presidente del BCE es una decisión política del Consejo Europeo por mayoría cualificada, previa consulta al Parlamento Europeo y al propio Consejo de Gobierno, no el resultado de un ranking de analistas.
Con ese prisma, la encuesta de Bloomberg vale lo que vale: un termómetro de expectativas, no un pronóstico. La ventaja de De Cos es de encaje. España nunca ha presidido el BCE y su candidato llega con un perfil de consenso, poco ideológico y con recorrido internacional en el BPI, un activo en plena reestructuración del directorio.
La dificultad neerlandesa es de geometría. Ámsterdam ya tiene silla en el Comité Ejecutivo a través de Elderson, y Bruselas evita desde 2019 los paquetes que dejan a un país con doble representación en la cúpula. Knot conserva el aval de La Haya y el favor de nueve economistas. La carrera se dirime en las capitales.
El calendario manda. Si Lagarde se marcha en abril de 2027, el acuerdo debería estar cocinado antes de que acabe el año, y el nombre que salga del Consejo Europeo condicionará la política monetaria de la eurozona hasta 2035, cuando vencería un mandato de ocho años no renovable. Nada está decidido. Pero el tablero ya tiene dos nombres.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: Las próximas cumbres del Consejo Europeo y cualquier declaración de Lagarde sobre su salida anticipada; el paquete de tres asientos debe cerrarse antes de abril de 2027.
- Reacción del valor: Los mercados de tipos no han descontado todavía la sucesión; un perfil más restrictivo que De Cos inclinaría la curva al alza, mientras uno continuista la dejaría plana.
- Precedente sectorial: En 2019 el relevo de Draghi por Lagarde se cerró dentro de un reparto global de puestos europeos, y todo apunta a que esta vez la decisión llegará atada a un acuerdo más amplio.




