Más del 65% de los españoles considera que deben aprovecharse todas las soluciones técnicas disponibles para renovar los vehículos en circulación. Así lo recoge un estudio de SigmaDos, impulsado por la Fundación Repsol, SERNAUTO, FACONAUTO y la Universidad Politécnica de Madrid, con el apoyo de la DGT.
El informe señala también que el 44% de la población cree que la renovación no debería centrarse únicamente en vehículos 100% eléctricos. Además, el 74% reclama ayudas económicas para comprar coches nuevos sin distinción de tecnología.
Un parque móvil envejecido
España cuenta con 31,7 millones de vehículos y más de seis de cada diez tienen más de 10 años. Hay 9,2 millones de unidades que superan los 20 años, el 29,3% del parque, y que pueden llegar a emitir hasta diez veces más contaminantes que los modelos actuales.
Ante estos datos, el 60% de los encuestados considera que sustituir un coche antiguo por uno nuevo de gasolina o diésel contribuye directamente a reducir las emisiones.
Combustibles renovables y seguridad vial
Los combustibles renovables son considerados una herramienta clave para descarbonizar de forma inmediata los vehículos en uso por el 71% de los particulares y el 73% de los profesionales. Siete de cada diez ciudadanos los ven como una opción complementaria a la electrificación, especialmente para recorridos de larga distancia.
En seguridad vial, el 62% de los encuestados señala que los sistemas ADAS de asistencia a la conducción reducen la gravedad de los accidentes. El estudio también indica que un 30% de los conductores circula sin la ITV en vigor y un 29% no realiza las revisiones oficiales.
Ayudas para renovar los vehículos
La industria de la automoción representa el 9% del PIB español y sostiene más de 2 millones de empleos. Para impulsar la sustitución de vehículos, el 74% de los ciudadanos reclama ayudas a la compra de coches nuevos, independientemente de su tecnología.
Además, más del 57% de los usuarios estaría dispuesto a cambiar de vehículo si existieran planes de incentivos basados en la neutralidad tecnológica.




