El Banco Central de Filipinas y los tipos: sube 50 puntos al 5,5% y el peso encadena su cuarto récord

El BSP admite que actúa por detrás de la curva y eleva el tipo RRP a su nivel más alto en casi dos años. La subida encarece la deuda externa filipina, fortalece al dólar y presiona al alza los precios de importación en la eurozona.

Dos de veintidós. Solo dos de los 22 analistas que encuestó BusinessWorld anticipaban una subida de medio punto del Banco Central de Filipinas; los otros veinte daban por descontado un cuarto de punto. La sorpresa no está en la dirección de los tipos, sino en la intensidad con la que Manila ha decidido apretar.

La junta monetaria del banco central filipino elevó el tipo de referencia RRP 50 puntos básicos hasta el 5,5%, su nivel más alto en casi dos años. Es la primera subida de medio punto desde febrero de 2023 y la cuarta consecutiva: el BSP acumula 125 puntos de endurecimiento desde abril. Las facilidades de depósito y préstamo quedaron en el 5% y el 6%.

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La inflación regresa al 7,2% y el banco central admite ir tarde

Los datos que empujaron al BSP a moverse por encima de lo esperado son, sobre todo, de precio:

  • La inflación general volvió en septiembre al 7,2%, máximo del año y séptimo mes consecutivo por encima del objetivo del 3%. El acumulado del año se sitúa en el 5,4%.
  • La subyacente, que excluye alimentos y carburantes, escaló hasta el 4,7%, su nivel más alto en casi tres años.
  • El banco central mantiene la previsión de 6,1% para 2026, sube la de 2027 del 5,4% al 6% y deja la de 2028 en el 3,3%.

El gobernador Eli M. Remolona Jr. fue explícito sobre el motivo del ajuste: la junta temía haberse quedado por detrás de la curva de precios. El repunte del crudo por la reanudación del conflicto en Oriente Medio y las subidas de tarifas del transporte han hecho el resto.

«Está claro que no habríamos subido 50 puntos si no creyéramos que vamos por detrás de la curva. Por suerte, por ahora solo necesitamos 50.» — Eli M. Remolona Jr., gobernador del Banco Central de Filipinas, rueda de prensa, 22 de octubre de 2026

La junta discutió incluso una subida fuera de calendario y la descartó para no transmitir al mercado que la situación era demasiado grave. Remolona reconoció que las previsiones han empeorado más de lo previsto y que hay cierta urgencia.

El peso cierra en 63,52 por dólar y El Niño amenaza el arroz

El otro frente es la divisa. El peso cedió 15,9 céntimos hasta los 63,52 por dólar, nuevo mínimo histórico y cuarto récord consecutivo. Remolona aclaró que el BSP no sube tipos para sostener la moneda y que su intervención cambiaria se limita a suavizar los movimientos bruscos. Pero admitió que la depreciación le preocupa por su efecto inflacionario.

Y encima, el clima. La agencia meteorológica filipina (PAGASA) confirmó el miércoles que hay un El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte activo en el Pacífico tropical, que debería tocar techo antes de que acabe el año y prolongarse hasta el primer trimestre de 2027. El arroz es la variable crítica.

«Creemos que habrá un El Niño moderado, ojalá. Habrá El Niño, estamos casi seguros. Pero un ‘Godzilla El Niño’ sería bastante malo para los precios.» — Eli M. Remolona Jr., gobernador del BSP, 22 de octubre de 2026

BSP subida de tipos

Subir tipos con el crecimiento por debajo de lo previsto

Lo que me parece más relevante no es la cifra, sino la contradicción que deja abierta. El BSP está endureciendo con la actividad interna débil y con la cosecha de 2027 aún por llegar. BMI ha recortado su previsión de crecimiento filipino para 2027 del 4,9% al 4,5%, y Pantheon Macroeconomics duda de que las medidas fiscales sostengan el consumo. Manila apuesta por que la política fiscal sostenga la demanda mientras la monetaria frena los precios; si falla una pata, el ciclo se vuelve incómodo.

Hay precedente. En 2022 el BSP encadenó subidas de 75 y 50 puntos básicos, y Remolona ya ha dicho que preferiría no repetir esa secuencia. Entonces el ciclo global acompañaba; ahora Filipinas sería de las pocas economías asiáticas que siguen apretando mientras el resto mira hacia la relajación. Eso ensancha el diferencial de tipos y encarece la deuda en dólares de las empresas filipinas.

El consenso está dividido para el 17 de diciembre, última reunión del año. Emilio Neri Jr., economista jefe del Bank of the Philippine Islands, espera al menos 25 puntos más y no descarta que el ciclo se extienda al primer semestre de 2027. BMI proyecta el 5,75% en diciembre, con riesgo de una subida adicional en febrero. Capital Economics cree que si el petróleo se relaja no habrá más ajustes. La clave, para todos, es la misma: crudo y arroz.

🌐 El efecto dominó en Occidente

El impacto directo en España es limitado: Filipinas no es un socio comercial de primer orden ni un proveedor energético. El canal es otro.

  • Dólar y energía. Un banco central asiático apretando mientras la Fed se relaja presiona el billete verde, y un dólar fuerte encarece la energía importada por la eurozona.
  • Inflación de alimentos. Un El Niño fuerte en el Pacífico se transmite al arroz y los aceites vegetales, con efecto en la cesta de la compra española.
  • Coste de la deuda. El repunte del rendimiento de los bonos filipinos encarece la financiación de proyectos con capital europeo en infraestructuras y renovables en el sudeste asiático.
  • BCE. Refuerza el argumento de los halcones: la desinflación europea puede atascarse si los precios de importación vuelven a subir.

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