La subastas de Londres en octubre: De Kooning bate el récord europeo y el mercado del arte gira a defensivo

Christie's absorbió 218,6 millones de libras y cuatro de cada cinco libras del ciclo, mientras Sotheby's caía un 3,3% hasta 46 millones. La brecha entre casas y los lotes jóvenes sin comprador redefinen el mapa de riesgo del coleccionista-inversor.

Las subastas de Londres de octubre han cerrado con 279,4 millones de libras en las veladas de la Frieze Week, un 63,4% más que el año anterior. He revisado el desglose casa por casa y el titular del récord esconde una historia bastante menos cómoda: Christie’s se llevó casi cuatro de cada cinco libras del ciclo.

El agregado es el mejor arranque otoñal de la década en la capital británica. La distribución, en cambio, describe un mercado que juega a lo seguro y que ha decidido dónde pone el dinero y dónde no.

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De Kooning firma el récord europeo con 9,8 millones de libras

Untitled (1977) de Willem de Kooning se adjudicó en Sotheby’s el 15 de octubre por 9,8 millones de libras (12,9 millones de dólares), la cifra más alta pagada por el artista en una subasta europea. Tom Eddison abrió el lienzo garantizado en 7 millones y bajó el martillo en 8,2 millones, dentro del rango estimado de 8 a 12 millones.

El precio multiplica por 2,5 lo que la obra hizo en Sotheby’s Nueva York en 2015 y coincidió con la retrospectiva del Rijksmuseum en Ámsterdam. Aun así, fue el top lot más barato de una velada de Frieze Week desde 2023.

Por debajo, el dinero siguió nombres archiconocidos. El Abstraktes Bild de Richter se pagó a 6,7 millones, un 86% por encima de los 3,6 que su consignador desembolsó en Christie’s en 2011. El Rothko sobre papel de 1969 subió a 3,8 millones, y el Henry Reading de Hockney y el P.D. Idol de Baselitz superaron sus estimaciones máximas.

El récord europeo de De Kooning es real, pero también es el síntoma de un mercado que solo paga prima por lo que ya está consagrado.

El pulso vivo apareció en la parte baja del catálogo. La serie de seis pinturas de iPad de Hockney de 2021 alcanzó 1,9 millones, casi el triple de su estimación alta, y el Butterfly Fish de Michael Andrews pasó de 80.000-120.000 libras a 704.000, récord para una obra sobre papel del británico.

Donde la sesión falló fue en el tramo joven. Se quedaron sin comprador el 11pm, Thursday de Lynette Yiadom-Boakye, el Undeparted thoughts de Jadé Fadojutimi y los Grannies de Banksy, el lote retirado de mayor estimación de la noche. De los 34 lotes ofrecidos tras las retiradas de Hirst, Kiefer y Kossoff, se vendieron 28.

Christie’s concentra 218,6 millones y Sotheby’s cede un 3,3%

La comparativa entre casas es la clave. Las dos veladas de Christie’s del 14 de octubre, articuladas sobre la colección Peter Simon y un Kandinsky restituido, sumaron 218,6 millones de libras: su mayor cuota semanal de la década. Sotheby’s ingresó 46,0 millones en su velada contemporánea, con el martillo en 36,9, por debajo de la estimación mínima.

El acumulado de Sotheby’s en sus cinco ventas londinenses del 14 al 16 de octubre fue de 68,0 millones. Eso eleva su total de moderno y contemporáneo en la ciudad a 598 millones este año, el mejor registro en más de una década, aunque casi la mitad procede de junio y de la colección de Joe Lewis.

Phillips fue la excepción optimista: vendió los 20 lotes ofrecidos tras tres retiradas por 14,8 millones, un 43,6% más interanual. El Mathis de Richter lideró con 5,8 millones, justo por debajo de la estimación mínima, y los dos récords de artista llegaron de pintores jóvenes: Joseph Yaeger y Eva Helene Pade.

El capital no ha salido del arte: ha cambiado de puerta. Paga récords por lo consagrado y deja sin comprador el riesgo emergente.

Qué compra el patrimonio cuando el mercado del arte gira a defensivo

La lectura que hago de estos resultados no es de euforia, sino de rotación. El agregado sube un 63,4% porque Christie’s colocó dos ventas excepcionales con obra restituida y una colección privada cerrada; el resto del mercado se movió en el rango de 2024. Cuando la liquidez se concentra en dos o tres nombres por velada, la profundidad del secundario se estrecha y quien necesite salir en doce meses asume un descuento que ninguna casa compensa.

El precedente de 2022 conviene tenerlo a mano: Sotheby’s facturó 85,7 millones en su velada de octubre de aquel año y ha cerrado esta edición con 46,0. No es un colapso, es una normalización del hammer price tras el pico pospandemia. Para una cartera de tangibles, el tramo de 1 a 5 millones ofrece hoy la mejor relación entre liquidez y preservación de capital; la pintura ultracontemporánea ha entrado en fase de selección.

Hay dos citas para contrastar la tesis. Sotheby’s subasta en París La Collection Schlumberger. Le Temps retrouvé el 22 de octubre y, al día siguiente, Surrealism and Its Legacy y Modernités, en una plaza sacudida por la tensión social. Las veladas de Nueva York de noviembre dirán si el giro defensivo es europeo o global.

💎 Veredicto Wealth

El arte de posguerra sigue siendo un activo de preservación de capital a cinco años, con De Kooning y Richter como núcleo líquido. El riesgo es el tramo joven: sin profundidad de compradores, la salida se alarga.


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