EE.UU. asegura que las sanciones a Irán dejan sin fondos a la Guardia Revolucionaria y Teherán lo niega

Centcom cifra en 25.000 millones de dólares el crudo iraní bloqueado y en 350 millones los criptoactivos congelados. El Banco Mundial proyecta una contracción del 7,7% del PIB de Irán en el ejercicio 2026-27.

Las sanciones a Irán han dejado a la Guardia Revolucionaria sin fondos para pagar a sus tropas. Es la tesis de Washington y Teherán la rechaza. He repasado las cifras que el jefe del Mando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, presentó la semana pasada, y el relato encaja con la contabilidad que el Tesoro viene publicando desde el verano.

Cooper sostiene que la combinación de ataques militares y bloqueo naval sobre los puertos del sur de Irán ha asestado golpes severos al país. Traducido a dinero: al menos 25.000 millones de dólares en exportaciones de crudo iraní impedidas y unos 350 millones en activos de criptomonedas congelados. Con ese cuadro, la Guardia Revolucionaria (IRGC) no estaría en condiciones de pagar a sus soldados ni de sostener a sus socios regionales.

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El desglose: crudo, criptoactivos y nóminas sin pagar

  • 25.000 millones de dólares en exportaciones de crudo iraní impedidas por el bloqueo naval.
  • 350 millones de dólares en criptoactivos vinculados a Irán congelados.
  • 7,7% de contracción del PIB iraní en el ejercicio fiscal 2026-27, según la proyección del Banco Mundial publicada este mes.
  • 200 millones de dólares presuntamente transferidos a Hezbolá en septiembre, cifra difundida por Reuters y desmentida entonces por el Departamento de Estado.

La cadena de pagos del eje se ha estrechado en varios eslabones a la vez. Durante décadas, la fuerza Quds de la IRGC financió a grupos aliados con dinero, armamento y formación. Hoy esas redes se apoyan en economías nacionales que el analista Michael Knights describe como gravemente rotas. Las milicias iraquíes integradas en las Fuerzas de Movilización Popular siguen cobrando del presupuesto público. El Tesoro sostuvo en septiembre que Kataib Hezbolá desvió recursos iraquíes para sostener a Irán.

«El desgaste financiero del ejército iraní es ya tan severo que hay informes de milicias alineadas con Irán en toda la región reteniendo pagos a sus soldados para devolver dinero a la Guardia Revolucionaria, que tampoco está pagando a sus tropas.» — Brad Cooper, jefe del Mando Central de EE.UU., octubre de 2026

Teherán reconoce la presión y niega el colapso económico

El presidente Masoud Pezeshkian admitió el domingo 18 de octubre que los ataques militares y el bloqueo marítimo han creado problemas sustanciales para el país, aunque aseguró que su gobierno se apoya en capacidades internas. Afirmó que la gestión del consumo ha eliminado la necesidad de importar gasolina, un desembolso que habría rondado los 12.000 millones de dólares, y prometió devolver esos ingresos a los hogares mediante vales electrónicos de alimentos.

El gobernador del banco central, Abdolnaser Hemmati, fue más lejos a principios de mes:

Pese a todas estas presiones, la economía iraní ha demostrado una resiliencia muy buena, y la afirmación de que la economía de Irán está colapsando no es más que una ilusión.» — Abdolnaser Hemmati, gobernador del Banco Central de Irán, octubre de 2026

Ninguna de las partes discute el dato de fondo: la inflación desbocada, los salarios bajos y la depreciación de la moneda han deteriorado el nivel de vida de 90 millones de personas. Teherán condiciona cualquier negociación al levantamiento del bloqueo.

Mi lectura: la presión financiera no basta para cambiar el cálculo estratégico

Lo que veo es una asimetría de expectativas. Washington interpreta la falta de liquidez de la IRGC como un triunfo acumulable: menos dinero, más flexibilidad. La serie histórica no acompaña esa hipótesis con claridad. Las rondas de máxima presión entre 2018 y 2020 estrangularon las exportaciones iraníes sin que Teherán modificara su arquitectura de alianzas regionales.

Hay dos contradicciones que los datos no resuelven. La primera es de verificación: los 25.000 millones y los 350 millones son cifras de una de las partes, sin auditoría independiente posible sobre un bloqueo naval en curso.

La segunda es de proporción: el episodio de los 200 millones atribuidos a Hezbolá fue desmentido por el propio Departamento de Estado. Negar Mortazavi, del Center for International Policy, lo formula en los mismos términos: la presión económica constriñe recursos militares, pero no altera el cálculo de la IRGC ni fuerza a Teherán a rendirse.

Mi conclusión es que el bloqueo funciona como castigo y no palanca. Para convertirlo en palanca haría falta un canal de salida negociado, y hoy no existe: Teherán exige levantar el bloqueo antes de sentarse, Washington exige sentarse antes de mover una sola sanción. El hito que conviene seguir es la próxima actualización del Banco Mundial sobre la región.

🌍 El impacto en España y Europa

El canal de transmisión hacia España es energético, no financiero. Irán no es un mercado relevante para las empresas del IBEX y la exposición bancaria directa es marginal: el impacto llega por el precio del crudo y por el coste del flete y del seguro marítimo en el Golfo.

  • Euríbor: si el Brent mantiene la prima de riesgo del bloqueo, la inflación energética europea tardará más en ceder, el BCE tendrá menos margen para recortar y el Euríbor a 12 meses bajará más despacio en las próximas revisiones de las hipotecas variables.
  • Consumidor: carburantes y electricidad son los dos vectores por los que un Golfo tenso entra en la cesta de la compra española.
  • BCE: la institución seguirá mirando los precios de la energía antes de mover tipos, con el diferencial de tipos frente a la Fed como variable de fondo.

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