Huelga de repartidores de Glovo en Vigo y Pontevedra los fines de semana del 24 de octubre y del 31

El paro total afecta a Vigo y al resto de la provincia durante cuatro jornadas repartidas en dos fines de semana. El comité denuncia la no aplicación del convenio de mercancías por carretera y los errores en las nóminas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los repartidores de Glovo en Vigo y el resto de la provincia de Pontevedra han convocado paro total los días 24, 25 y 31 de octubre y 1 de noviembre.
  • ¿Quién está detrás? El comité de empresa de Glovo en Pontevedra, presidido por Fernando González, que denuncia la no aplicación del convenio de transporte de mercancías por carretera.
  • ¿Qué impacto tiene? Dos fines de semana completos de entregas afectadas en Vigo y su provincia. La empresa solo opera con asalariados directos en Vigo; el resto va con flotas externas.

La huelga de repartidores de Glovo en Vigo y Pontevedra paralizará las entregas los dos próximos fines de semana. El comité de empresa ha convocado paro total los días 24, 25 y 31 de octubre y 1 de noviembre para exigir a la compañía que aplique el convenio de transporte de mercancías por carretera y corrija lo que describe como una ‘grave deriva laboral’.

Cuatro jornadas de paro total y un convenio que la empresa no aplica

El calendario es corto y contundente. Los paros se concentran en dos fines de semana consecutivos: el 24 y el 25 de octubre, y de nuevo el 31 de octubre con el 1 de noviembre. La convocatoria es de paro total en toda la provincia, cuatro jornadas de entregas en el aire para restaurantes, comercios y clientes de la aplicación.

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El presidente del comité de empresa de Glovo en Pontevedra, Fernando González, ha explicado a Europa Press que la decisión responde a la ‘grave deriva laboral’ de la compañía, que no aplica el convenio de transporte de mercancías por carretera. A ello se suma, según el comité, la modificación unilateral de turnos y los cambios en las condiciones de trabajo sin seguir los canales legales.

El comité añade más frentes. Denuncia un régimen sancionador gestionado con sistemas automatizados, errores frecuentes en el pago de las nóminas, y atrasos en su abono, además de lo que define como falta de transparencia. En el fondo, va de nóminas que no cuadran.

Vigo, único punto con plantilla propia frente a las flotas externas

No es un detalle menor. Según el comité, solo en Vigo opera Glovo con asalariados directos; en el resto de las ciudades de la provincia el reparto se hace a través de flotas externas. La plantilla que convoca la huelga se concentra en la ciudad olívica, mientras el resto de la red funciona con subcontratas.

Esa dualidad explica el alcance real del paro. La convocatoria se extiende a toda la provincia, pero la capacidad de presión se mide en Vigo, donde están los trabajadores por cuenta ajena. Fuera de ahí, el pulso se juega con empresas interpuestas y con repartidores que no siempre aparecen en la foto del conflicto. Dos fines de semana bastan para notar el efecto en los pedidos y para comprobar hasta dónde llega la convocatoria.

Glovo solo emplea repartidores por cuenta ajena en Vigo. En el resto de Pontevedra el reparto va con flotas externas, y ahí la huelga es otra cosa.

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El impacto se mide en dos frentes. Para el repartidor, el pulso va de nóminas, turnos y sanciones: el comité exige que se aplique el convenio de transporte de mercancías por carretera y que se corrijan los errores de pago. Para el cliente, el efecto se traduce en cuatro jornadas de entregas en el aire, repartidas en los dos próximos fines de semana. La zona cero es Vigo y el resto de la provincia de Pontevedra, con una particularidad que ya marca el conflicto: la plantilla propia se concentra en la ciudad.

El dato que resume la convocatoria es sencillo: cuatro días de paro total, dos fines de semana, una sola provincia. El precedente también es claro. La Ley Rider de 2021 obligó a las plataformas a contratar como asalariados a los repartidores tras la sentencia del Tribunal Supremo de 2020 que consideró laboral la relación con Glovo. Cinco años después, el debate ya no es si hay contrato, sino qué convenio lo cubre y quién responde cuando la nómina falla.

La lectura estratégica es otra. Que el comité convoque cuatro días de paro en una provincia donde la empresa solo tiene plantilla propia en Vigo revela la grieta del modelo: la laboralización llegó a una parte de la red, no a toda. El riesgo para la compañía es de imagen y de servicio; el riesgo para el comité, de que el paro se quede en gesto si las flotas externas siguen repartiendo. La información disponible no incluye, por ahora, un posicionamiento de la empresa. El primer pase de la huelga será el sábado 24 de octubre; la convocatoria se limita, de momento, a esos cuatro días.


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