La DGT recuerda que recuperar los 12 puntos del carnet exige estar dos años sin sanciones firmes que resten saldo.
Sin curso. Sin examen. Sin tasa.
El saldo vuelve solo cuando transcurren dos años sin una sanción en firme que detraiga puntos, y lo hace de forma automática. No hay que presentar instancia ni personarse en ninguna oficina. Ese es el dato que la Dirección General de Tráfico ha vuelto a poner sobre la mesa, y también el que más se malinterpreta en las autoescuelas y en los grupos de mensajería de conductores.
El matiz importa. Mucha gente cree que cualquier multa reinicia el reloj. No es así. Lo determinante no es encadenar dos años sin multas, sino dos años sin sanciones firmes por infracciones que impliquen pérdida de puntos.
Un ejemplo concreto. Un conductor con ocho puntos tras una infracción grave vuelve a los 12 si pasan dos años sin nuevas sanciones firmes con detracción. Da igual que por el camino haya pagado una multa por estacionar en un vado o por no llevar la documentación encima: esas sanciones no tocan el saldo.
Dos años sin multas no son dos años sin sanciones: solo cuentan las que restan puntos y ya son firmes.
Qué exige la DGT para recuperar los 12 puntos sin hacer ningún curso
El plazo es idéntico sea cual sea la gravedad de la infracción que provocó la caída. Perder seis puntos por el móvil o cuatro por el cinturón no cambia la espera: dos años en ambos casos. Esa unificación llegó con la reforma de la Ley de Tráfico de 2022, que eliminó los tramos diferenciados que existían antes.
La norma habla de sanciones firmes: pagadas sin alegar o confirmadas tras un recurso. Ahí está la trampa de calendario que casi nadie vigila. El plazo no arranca el día de la infracción, sino el día en que la sanción queda firme, que puede llegar meses después por una notificación devuelta o un expediente atascado.
El trámite, en la práctica, no existe. La DGT actualiza el saldo y el conductor puede comprobarlo cuando quiera en la sede electrónica de Tráfico o en la aplicación miDGT.
Las multas que sí paran el contador y las que no
La frontera la marca la detracción de puntos, no el importe. Estas reinician la espera:
- Exceso de velocidad: de dos a seis puntos según el tramo.
- Móvil en la mano: seis puntos.
- Alcohol y drogas: cuatro o seis puntos.
- Cinturón, casco o sistema de retención infantil: cuatro puntos.
Y estas, en cambio, no la bloquean:
- Estacionar en zona prohibida o en un vado.
- No llevar la documentación.
- Circular con la ITV caducada.
Ninguna toca el saldo: se pueden acumular varias y aun así recuperar los 12 puntos al cumplirse los dos años.

Los cursos: hasta cuatro puntos sin esperar dos años
Quien no quiera aguardar tiene una vía intermedia. Los cursos de sensibilización y reeducación vial permiten recuperar hasta cuatro puntos, siempre que no se supere el saldo inicial de 12. Sirven para remontar una caída parcial, no para sumar por encima del techo.
Estos cursos no borran la infracción del expediente ni sustituyen al plazo de dos años. Solo devuelven saldo.
Si te quedas a cero: curso obligatorio, examen y ocho puntos de salida
El escenario cambia por completo cuando el saldo llega a cero. Ahí no hay espera que valga: la DGT declara la pérdida de vigencia del permiso y el conductor se queda sin carnet hasta completar el itinerario.
- Realizar un curso de recuperación en un centro autorizado.
- Superar la prueba teórica correspondiente.
- Obtener un permiso nuevo con un saldo inicial de ocho puntos.
Es volver a empezar, y con cuatro puntos menos de margen que un conductor que ya había escalado a 12.
De 12 a 15: cómo se sube el saldo sin perder ni un punto
La norma también premia la constancia en el otro sentido. Un conductor con el saldo intacto puede escalar hasta 15 puntos: la DGT suma dos adicionales tras tres años sin infracciones con detracción, y uno más tras otros tres años en la misma situación.
Seis años para rascar tres puntos extra. La progresión es lenta a propósito.
Dos años que no son inmunidad y una regla que se cumple sola
Visto sobre el papel, el mecanismo es impecable: automático, gratuito y sin carga administrativa. Visto desde la carretera, genera tres confusiones recurrentes. La primera es creer que cualquier multa congela la recuperación. La segunda, confundir la fecha de la infracción con la de firmeza. La tercera, dar por hecho que un curso acelera el retorno a los 12, cuando solo aporta hasta cuatro puntos.
Hay una asimetría que merece comentario. Recuperar el saldo completo cuesta dos años de conducta intachable, mientras que perder seis puntos por mirar el móvil se resuelve en un segundo. La proporción entre el castigo y la reparación es la crítica más repetida entre los conductores, y no le falta razón: el sistema exige una paciencia que ninguna otra sanción administrativa reclama.
Consejo práctico y sin coste: revisa el saldo una vez al trimestre, sobre todo si tienes un expediente abierto o has recurrido una multa. La fecha que cuenta es la de firmeza, y esa solo aparece en el expediente.
El sistema no avisa de lo bueno. La recuperación es silenciosa, automática y gratuita, pero exige dos cosas que no se compran: tiempo y no volver a infringir.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Recuperación automática del saldo completo de 12 puntos tras dos años sin sanciones firmes que impliquen pérdida de puntos.
- Sanción económica: No aplica. El trámite es gratuito y no requiere solicitud.
- Puntos del carnet: No aplica. Se recuperan hasta 12 puntos; los cursos de reeducación vial devuelven un máximo de cuatro.
- Entrada en vigor: Ya vigente. El plazo único de dos años se fijó con la reforma de la Ley de Tráfico de 2022.




