Pictet-Security y DIP – Paradigma Value ganan un 41,99% y un 40,72% en lo que va de año, casi el triple que el 13% de media de los fondos activos de bolsa global. Ciberseguridad y valor puro llegan a la misma cifra por vías opuestas.
Dos estrategias antagónicas que convergen en el 40%
El ranking de rentabilidad de la renta variable global, según los datos de Morningstar, lo lideran dos productos que no comparten ni sector, ni estilo, ni cartera. El fondo de la gestora suiza Pictet se apoya en la seguridad informática; el de A&G, en compañías infravaloradas con catalizadores. Ambos superan el 40% cuando la categoría se conforma con un 13%, un diferencial de casi 29 puntos que convierte a estas dos fichas en el argumento comercial de la temporada.
La categoría de renta variable global activa gana un 13% de media. La distancia entre esa cifra y el 42% mide, en realidad, la dispersión de un universo enorme en el que conviven mandatos muy distintos bajo la misma etiqueta.
| Fondo | Gestora | Rentabilidad en el año | Estrategia | Posiciones destacadas |
|---|---|---|---|---|
| Pictet-Security | Pictet | 41,99% | Temática: seguridad física e informática | Broadcom, Cisco, Cloudflare, Kia, CrowdStrike |
| DIP – Paradigma Value | A&G | 40,72% | Valor con catalizadores | SK Hynix, Zegona, TSMC, Bachem, Golar |
| Media de la categoría | — | 13,00% | Renta variable global activa | — |
La ciberseguridad como motor: el 60% de la cartera
El producto de Pictet cumple este mes veinte años desde su lanzamiento y lo hace con la seguridad informática como eje. A cierre de agosto, esa actividad concentraba el 60% de la cartera; el resto se repartía entre la protección de personas e instalaciones. La gestora justifica ese peso por el aumento de las amenazas digitales y por el hueco que abre la inteligencia artificial generativa.
El argumento central es la IA. Pictet sostiene que la aparición de agentes capaces de actuar de forma autónoma genera nuevos desafíos de seguridad y refuerza las perspectivas de las compañías que protegen sistemas informáticos. Entre las principales posiciones aparecen Broadcom, Cisco Systems, Cloudflare, Kia Corporation y CrowdStrike Holdings. La presencia de la automovilística coreana recuerda que el mandato del fondo no se limita al software.

El ‘value’ de A&G también compra chips
La segunda ficha del ranking responde a otra lógica. DIP – Paradigma Value, de A&G, aplica una disciplina de inversión en valor: busca compañías con valoraciones atractivas, y catalizadores capaces de mover el beneficio. La estrategia la gestiona Andrés Allende y no se limita a los sectores que el manual asocia al value.
El gestor lo explicó en septiembre. Los semiconductores y las memorias rondaban el 15% de la cartera, ante las oportunidades que detecta en el desarrollo de la inteligencia artificial. Su primera posición es SK Hynix, seguida de Zegona, Taiwan Semiconductor, Bachem Holding y Golar. Una cartera que salta de la memoria a la energía sin pasar por los sectores clásicos del valor.
Un 60% en un solo tema y un 15% en memorias explican el 40%: la rentabilidad de ambos fondos es, sobre todo, una apuesta sectorial muy concentrada.
Lo que la cifra del 40% no cuenta al partícipe
El diferencial frente a la media es espectacular, y también engañoso si se lee en solitario. Un 41,99% acumulado en diez meses no describe el comportamiento de un fondo en un ciclo completo. El ranking mide lo que va de año, no la resistencia de la estrategia en un mercado bajista.
La concentración es el factor decisivo. Pictet dedica seis de cada diez euros a un único vertical y el fondo de A&G juega cerca de una séptima parte a la memoria, un segmento históricamente cíclico. Cuando el tema favorito gira, el mismo mecanismo que amplifica la subida amplifica la caída. La cifra habla por sí sola.
El precedente del sector es conocido. Los productos temáticos que lideran un ejercicio por una sola tesis suelen entrar y salir del primer puesto del ranking con la misma velocidad. Pictet acumula dos décadas de historial en este fondo concreto, una referencia de consistencia que la industria valora. Para DIP – Paradigma Value, el aval es el criterio de su gestor.
El efecto comercial también cuenta. Un diferencial de casi 29 puntos sobre la categoría es exactamente el tipo de dato que se cuela en las listas de productos que las redes distribuyen entre sus clientes. Que ese interés se traduzca en entradas de patrimonio sostenidas es otra cosa: depende de la siguiente actualización de Morningstar y de que la tesis de la inteligencia artificial siga ofreciendo catalizadores.
Conviene además distinguir entre rentabilidad y riesgo asumido. La clasificación recoge la ganancia acumulada, no la volatilidad soportada para conseguirla. Dos carteras con el mismo 40% pueden haber recorrido caminos muy distintos en términos de drawdown, y ese dato no aparece en el titular. Los folletos de ambos productos están a disposición del inversor en el registro público de la CNMV.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La próxima actualización de datos de Morningstar y el cierre del ejercicio, que decidirá si el 40% se consolida o se diluye en el cuarto trimestre.
- Reacción del valor: El mercado ya descuenta que el grueso de la rentabilidad procede de la tesis de inteligencia artificial; una corrección en semiconductores o en software de seguridad golpearía a ambos fondos.
- Precedente sectorial: Los fondos temáticos que encabezan un ejercicio por una única tesis pierden el primer puesto cuando el tema se agota; las dos décadas de Pictet son la referencia más sólida.





