En un momento clave para la competitividad de Europa, Philip Morris International Inc. publica hoy la segunda edición de su estudio sobre el impacto económico de la compañía en la Unión Europea, elaborado por EY-Parthenon.
El estudio analiza el periodo 2021-2025 y refleja el alcance de la contribución de Philip Morris International (PMI) a la Unión Europea, así como las capacidades desarrolladas durante su transformación. Un impacto que trasciende las propias operaciones de la compañía y se extiende a proveedores, fabricantes, investigadores, minoristas, agricultores, empleados y comunidades de toda Europa.
Cinco cifras clave del Estudio de Impacto Económico en la UE 2021-2025:
- Cerca de 343.000 millones de euros de contribución total a la economía de la UE entre 2021 y 2025.
- 22.300 millones de euros destinados a proveedores europeos y 27.400 millones invertidos en las operaciones de PMI en Europa, reforzando la capacidad industrial y la resiliencia de la cadena de suministro.
- 39.500 millones de euros en exportaciones, reforzando la posición de Europa como centro de producción y exportación.
- Alrededor de 164.000 puestos de trabajo sostenidos por la actividad de la compañía en 2025, incluidos cerca de 22.500 empleos directos, además del empleo vinculado a proveedores y al conjunto de la economía.
- 422 millones de euros invertidos en I+D en Europa, a los que se suman aproximadamente 2.200 millones de euros destinados a actividades de I+D en Suiza, impulsando las capacidades científicas y de innovación de cara al futuro.
Marco Hannapel, presidente de la región de Europa de Philip Morris International, declaró: «Europa atraviesa un periodo de profunda transformación que abre nuevas oportunidades para reflexionar, adaptarnos y decidir qué futuro queremos construir. Este estudio aporta nuevos datos sobre la contribución que nuestra actividad sigue generando en toda la Unión Europea. Detrás de los miles de millones de euros de valor económico hay personas: agricultores, fabricantes, científicos, emprendedores, minoristas y empleados cuyo trabajo contribuye cada día a fortalecer las bases de la economía europea».
«Nuestra propia transformación se refleja en estos resultados. En el cuarto trimestre de 2025, más de la mitad de nuestras ventas netas en Europa procedieron de productos sin humo: en Europa, el futuro sin humo ya es una realidad. Ahora, el reto es convertir nuestras fortalezas en una competitividad duradera. Para ello se necesita pragmatismo, una colaboración constructiva entre los responsables políticos y la industria, y un marco regulatorio que dé a las empresas la confianza necesaria para invertir, innovar y crecer. Tenemos claro de qué lado de la historia queremos estar: queremos formar parte de las soluciones que definirán la nueva Europa y contribuir a construir un futuro sólido y duradero», apunta Hannapel.
Los resultados ponen de relieve cómo la inversión sostenida, la innovación y la presencia industrial de PMI están reforzando la competitividad de Europa, al tiempo que generan valor a largo plazo para sus economías y comunidades.




